La jornada 21 auguraba ser una cita dura dentro del calendario del campeonato doméstico, donde los equipos eliminados de la Copa del Rey intentarían aprovechar esa ventaja que les daba la ausencia de partido entre semana. Esta daba comienzo con un Sevilla-Levante en el que se presagiaban muchos goles, teniendo en cuenta los antedecentes de la primera vuelta, donde los hispalenses se impusieron 2-6. No obstante, la primera parte invitaba a justo lo contrario. El partido comenzó de manera igualada, con un Sevilla que tomó el control del juego frente a un Levante con mucho ritmo, pero algo pobre en ataque.
En el descanso parece ser que los azulgranas se tomaron un par de tilas, a diferencia de los de Machín, que salieron como motos. Dos minutos tardó Ben Yedder en nublar las esperanzas de los aficionados granotas. Se plantó en el área y desde una posición algo escorada se la metió entre las piernas a Oier. Es lo que tiene disponer de un ‘9’ de garantías. Pero la cosa mejora si puedes presumir de tener dos, ya que André Silva está intratable como vimos en el segundo gol y en el perfecto movimiento que hizo, solo teniendo que empujar el sensacional pase de Promes. Sarabia le dejó en bandeja al ‘Mudo’ Vázquez el tercer gol, y él mismo se encargó de materializar el cuarto de penalti. El quinto también llegó tras el rechace de la pena máxima que el mismo Promes lanzó, poniendo la guinda del pastel a una auténtica exhibición del holandés, aclamado constantemente por su público.
La tarde comenzaba con un duelo de tácticas, intensidad y estilos de juego, donde el Atlético de Madrid se impuso 2-0 a su vecino del sur de la capital, el Getafe. El partido cumplió con lo esperado, siendo un encuentro cerrado y marcado por pequeños detalles. El primer gran detalle salió de las botas de Thomas Partey, que se inventó un sensacional pase para que Griezmann abriera el marcador ante David Soria. Justo antes del descanso, Saúl amplió las diferencias tras aprovechar el rechace de Kalinic, que la mandó al muñeco después de un gran centro de Lucas. Una vez conseguido el 2-0, el Getafe puso algo más de su parte, pero apenas consiguió inquietar a Jan Oblak en una segunda parte intensa, aunque algo descafeinada. La lesión de Godín incrementa los problemas en la enfermería de los colchoneros.

El siguiente partido también tuvo lugar en Madrid, donde se vieron las caras el Leganés y el Eibar. Gran tensión del partido estuvo focalizada en la grada, tras la consensuada y sonora pitada en el minuto 12 hacia el VAR y mediante las constantes protestas. El Eibar, en cambio, se centró únicamente en jugar al fútbol y al conjunto armero le bastaron siete minutos para silenciar Butarque. Primero fue Kike mediante un remate de cabeza, y después Jordán volvió a hacer una de las suyas con un auténtico golazo de libre directo. Pero ganar en Butarque no es tarea sencilla, por lo que En-Nesyri se encargó de recortar distancias en el momento perfecto, justo al comienzo de la segunda parte. El marroquí también fue el encargado del empate, completando su doblete personal e igualando un partido que había comenzado cuesta arriba.

La jornada del sábado se cerró en Mestalla en uno de los ‘partidazos’ de la jornada, donde el conjunto local recibía a un Villareal en horas bajas. Se palpaba la tensión en el ambiente y a los de Marcelino solo les valía ganar para contentar a una afición necesitada de alegrías. La noche comenzó de manera inmejorable con el gol de Diakhaby, que en un principio fue anulado. El Villareal tuvo buenos minutos, pero con el paso del tiempo acabó sufriendo en el mediocampo. Parejo y Santi Mina tuvieron la sentencia, aunque finalmente fue Cheryshev el encargado de dar el golpe final a su exequipo. En la recta final del partido, Rodrigo culminó la fiesta en Mestalla, escenario en el que el público desató su euforia porque esperaba con ansiedad una noche así. Los tres puntos colocan al conjunto che en la séptima posición, al tiempo que la derrota hunde aún más al Submarino Amarillo.
La jornada dominguera comenzaba en el José Zorrilla, en un duelo en el que se mezclaban la ansiedad por ganar en casa del conjunto pucelano y la desesperación por salir del mal momento futbolístico por parte del Celta. El conjunto de Cardoso pisó con buen pie el césped del José Zorrilla, ya que Sisto aprovechó de gran manera el error defensivo de Míchel para inaugurar el marcador. A partir de ahí empezó el festival de ocasiones que el Pucela no lograba materializar. El Celta tenía el balón, pero sufría defensivamente. Al comenzar la segunda parte, mediante los goles de Óscar Plano y Keko, los vallisoletanos lograron remontar un partido muy intenso en el que fueron muy superiores. El Celta, por su parte, apenas logró inquietar a Masip y sigue sin levantar cabeza.
En el primer partido de la tarde, el Girona recibía al líder, el Barcelona, que venía después de una dolorosa derrota en Copa frente al Sevilla, partido en el que Valverde decidió dar descanso a gran parte de la plantilla. Por ello, los culés salieron a por todas en el derbi catalán, lo que se materializó en la diana de Nélson Semedo para adelantar a los suyos con un tremendo zurdazo. El encuentro fue realmente frenético de principio a fin, donde Coutinho y Stuani tuvieron el gol en sendas ocasiones claras. Como nos tienen acostumbrados los partidos del Barcelona, el arbitraje también conllevó polémica tras un riguroso agarrón de Jordi Alba no pitado, junto con una expulsión a Bernardo cuando menos discutible. Con un jugador menos, el Girona tuvo sus oportunidades, pero no las logró aprovechar y lo pagó muy caro. Tras una gran jugada, Leo Messi superó a Bono con una vaselina marca de la casa para cerrar el partido por 0-2 y volver con tres puntos a la Ciudad Condal.

Los dos encuentros de las 18:30 horas tuvieron lugar en territorio vasco, en Anoeta y en San Mamés. Los donostiarras recibieron al colista de la Liga, el Huesca, que debe afrontar cada partido como una final si tiene intención de pelear por la permanencia. El fútbol no se dignó a aparecer en un partido espeso y realmente aburrido. Los txuri-urdines controlaron la pelota, pero el juego carecía de movimientos y de ideas. Por su parte, el Huesca estaba maravillosamente plantado con cinco defensas, pero no creaba apenas sensación de peligro, excepto por aisladas jugadas en las que el ‘Cucho’ Hernández puso en aprietos a la defensa realista. El transcurso del partido siguió la misma línea, y aunque los de Alguacil apretaron algo más en la recta final, esto no fue suficiente para poner la ventaja en el marcador en un encuentro sin chispa que terminó sin goles.
Por otro lado, el Athletic recibía en su feudo al Betis en un encuentro igualado e intenso, en el que los locales se impusieron por la mínima con un bonito gol de Muniain. La diana del navarro llegó al principio del partido y todo apuntaba a un encuentro lleno de tantos. El Betis controló el balón, pero tuvo escasas opciones de igualar la contienda. Diego Lainez fue la gran sorpresa del conjunto bético, siendo el más desequilibrante en el día de su debut. Herrerín también cuajó un gran partido salvando a los leones con grandes paradas al propio Lainez y a Canales. En los últimos instantes, aprovechando la expulsión de De Marcos, los de Setién se estiraron creando gran nerviosismo en San Mamés, pero el marcador no se movió. De esta manera, el Athletic sigue con su marcha ascendente desde que Garitano tomó el mando.
Para cerrar la noche, el Espanyol se veía las caras con un Real Madrid que encadenaba tres victorias importantes seguidas. El conjunto blanco salió a comerse al rival desde el principio, lo que se tradujo que en apenas cinco minutos Karim Benzema adelantara a los suyos. Un testarazo (este sí) de Sergio Ramos amplió la ventaja, la cual se vio rápidamente reducida por Leo Baptistao. Benzema estaba imperial y los pupilos de Solari estaban dejando muy buenas sensaciones. El francés puso el 1-3 en el marcador con un gran disparo colocado al borde del descanso. La única mala noticia hasta el momento fue la lesión de Sergio Ramos, tras una dura falta. En la segunda parte entró Gareth Bale tras su recuperación y en una fantástica maniobra amplió las diferencias. Varane fue expulsado y acto siguiente Rosales recortó distancias mediante un auténtico golazo (gracias a la ayuda del VAR). De esta manera, el Real Madrid completó una actuación brillante en la que el gran protagonista fue Karim Benzema.
La jornada se cerró con un Alavés que recibía en su feudo al Rayo Vallecano. El conjunto rayista necesitaba los tres puntos para salir del pozo del descenso. Por otro lado, el Alavés quería mantener la imbatibilidad en su fortín Mendizorroza. El partido fue muy intenso, como se preveía, pero RDT (Raúl de Tomás) fue el jugador que marcó las diferencias tras adelantar a los suyos de cabeza justo al comienzo de la segunda parte. Un mazazo doloroso al que el Alavés contestó con más corazón y garra que cerebro, topándose una y otra vez contra el infranqueable y inexpugnable muro vallecano. Al final, el Rayo sumó tres puntos que le permiten salir por primera vez este año de la zona de descenso a Segunda División, vitales para la lucha por la salvación y para afrontar el segundo tramo de la temporada con confianza.

Lo más destacado de la jornada 21

Resultados y clasificación

















































