El lunes 11, tras vencer por 1-4 al Valladolid el día anterior, saltaba la noticia: Zidane volvía al Real Madrid. Tras todo el día haciéndose eco los medios de esta noticia, pasadas las 18:00 el club blanco lo hacía oficial y convocaba la rueda de prensa de presentación del francés para las 20:00 horas.
A esa hora Zinedine llegaba al palco de honor del Santiago Bernabéu para, previa presentación de Florentino, ser nombrado nuevamente primer entrenador del Real Madrid 9 meses después de que anunciara que dejaba de serlo. Tras una pequeña presentación, comparecería en rueda de prensa señalando que volvía porque amaba el club, y que no podia decir que no cuando el presidente le llamó.
Aunque también declaró que no regresaba debido a sentir alguna deuda con el club tras su salida, ya que en su momento fue lo mejor para ambas partes. Así, regresa un entrenador que llegó en enero de 2016 tras la no muy exitosa aventura de Rafa Benítez al mando del conjunto madrileño, y que llegaba como un entrenador de transición. Pero primero llegaría la undécima Champions League meses después (Lo que le hizo ganarse la continuidad), más tarde la Supercopa de Europa y por último el Mundial de Clubes para cerrar un 2016 brillante para el conjunto blanco.
Y a partir de ahí es historia, el 2017 de los merengues fue abrumador y lo cerraron con 5 títulos, quedándose solo a falta de la Copa del Rey para igualar el sextete del Barça de Guardiola en 2009, aparte de convertirse en el primer equipo que gana dos veces la Champions League en años consecutivos desde que cambiara su formato. Y para cerrar, antes de irse en 2018 conseguía su 3° Champions (13° en la vitrina blanca) haciendo historia antes de dejar el banquillo de la capital.
Ahora vuelve con la misión de reconstruir un equipo que se encuentra en caída libre tras perder los tres títulos este año (más la derrota en verano en la Supercopa de Europa ante el Atlético de Madrid). Además tendrá que afrontar problemas con jugadores fuera de forma, o al menos fuera de su forma habitual, como Isco o Marcelo, y rearmar en verano un equipo competitivo para volver a situarse en el top. ¿Lo logrará?








