Más allá de la opinión individual sobre José Mourinho, y sin poner en duda su calidad como entrenador, lo que está claro es que el técnico luso vaya donde vaya pisa con fuerza, dejando gran huella a su paso. El portugués no entiende de términos medios, y acostumbra a crear dos bandos tanto como en la plantilla tanto como en la afición y prensa, creando un conflicto futbolístico permanente. Por ello, el técnico crea una especie de “cultura” basada en sus principios de disciplina, lo que algunos llaman “mourinhismo”. Esto explica la fuerte repercusión que tiene en todos los clubes por donde pasa, como en el caso del Real Madrid.
También fue el caso de los red devils, pero la estancia de “El Special One” en Manchester no pasará a los anales de la historia por lo futbolístico. El primer año el Manchester United obtuvo la Europa League, la League Cup y la Community Shield. Un milagro en vista al escaso juego del equipo, el cual mantenía a Mourinho bajo una constante lupa por parte de la afición y los medios. En los siguientes años el conjunto de Manchester empezó a decaer y sus malos resultados ligueros terminaron por condenar al luso. La resolución definitiva llegó el 18 de diciembre y Solskjaer fue el elegido para el recambio.

El ex futbolista noruego tomó el equipo cuando estaba a 19 puntos del imparable Liverpool y con una distancia de 11 puntos respecto a puestos Champions. Sin duda un importante desafío para un entrenador cuestionado por su falta de experiencia. Su carrera como entrenador se resume en una gran etapa en el Molde FK y un año en el Cardiff City en el que dejó mucho que desear. Pero su trabajo con las categorías inferiores del equipo de Manchester y su gran legado con más de 300 partidos y 100 goles como jugador le avalan como un gran recambio que puede llegar a transmitir esa confianza que tanto necesitan los jugadores.
Por ahora, el nuevo proyecto avanza a toda vela y parece que el noruego ha logrado transmitir la motivación necesaria a una plantilla de una indudable calidad. Grandes piezas como Rashford o Ander Herrera han dado un paso adelante para liderar el equipo. Aún así, el gran protagonista es el eterno discutido Paul Pogba. La salida de Mourinho parece haber liberado de presión al francés y este liberado de ese tóxico atmósfera que le rodeaba ha conseguido demostrar que es un escándalo de jugador. Solskjaer le ha otorgado esa libertad que necesita un jugador de su calidad y de esta manera se ha convertido en la piedra angular del nuevo proyecto.

Jugadores como Fellaini y Lukaku parecen no encajar en el fútbol que el nuevo entrenador propone y este primero se ha tenido que marchar rumbo a China. Las noticias no pueden ser mejores para los red devils tras la renovación de Martial, que apunta a ser una pieza clave para el futuro del equipo.
No todo podían ser luces y el muro parisino de Thomas Tuchel frenó la increíble racha de Solskjaer. Tras 11 partidos sin perder, la derrota que ha cortado la racha ha llegado en el encuentro más importante de todos y ahora el conjunto de Manchester tiene pie y medio fuera de la Champions. En la Premier en cambio las cosas continúan en la buena línea y ya han alcanzado la zona Champions, superando al Arsenal y Chelsea. El noruego ha sido capaz de recortar 11 puntos en apenas dos meses, logrando una conexión con el público que recuerda a la era Ferguson, instalando en las afueras de Old Trafford toda aquella ilusión que parecía verse perdida.
