Las lesiones eclipsan el fútbol en Old Trafford

Cuando se enfrentan los dos históricos equipos ingleses por excelencia, en un escenario como Old Trafford, todo apunta a una exhibición de garra y fútbol. Que gane el mejor, pensaría cualquier aficionado neutral. Pero este pasado domingo nadie quiso ser mejor y las lesiones y el poco fútbol arruinaron una plácida tarde en Manchester.

El Liverpool necesitaba obtener los tres puntos para continuar a 3 puntos de los de Guardiola, pero un empate también les valía para proteger su valiosa primera plaza. Los de Solksjaer, por un lado temían perder la plaza Champions ante una victoria del Arsenal. Pero sobre todo buscaban contentar a la afición tras el desastre entresemanal ante el PSG de Tuchel. El noruego puso de inicio al joven Mc Tominay y Lukaku dispuso de una oportunidad de redimirse con la titularidad otorgada. En el conjunto red la única sorpresa fue la suplencia de Arnold en detrimento de Milner, y el doble pivote formado por Fabinho y Henderson.

Nada menos que en el minuto 1, los de Klopp apunto estuvieron de aprovechar el grave error de Young, que cedió la pelota a De Gea, quien no tuvo más remedio que cogerla y provocar un tiro libre indirecto. Milner estrelló el disparo en la barrera, en una de las pocas ocasiones que dispondrían los reds en el primer acto. A falta de ocasiones, vinieron las desgracias y Ander Herrera dio comienzo a una plaga de lesiones totalmente surrealista. Ver para creer. Primeramente el español tuvo que marcharse por molestias físicas y acto siguiente Rashford encendió de nuevo las alarmas del Teatro de los Sueños al tirarse al suelo con dolencias. Al final, el inglés decidió seguir en el campo. Quien no pudo continuar fue otro español, esta vez Juan Mata. Entró Lingard, quien formó un mediocampo totalmente atípico con Pogba, Mc Tominay y Andreas Pereira.

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El comienzo de una plaga de lesiones en Old Trafford. Foto: Sky Sports

Los daños sufridos por las lesiones quisieron llegar a un balance neutral, y Klopp no se creía lo que estaba viendo. Esta vez fue Firmino quien se echó al suelo pidiendo el cambio. Lo sustituyó Sturridge y este estuvo cerca de conectar un cabezazo para desigualar el marcador. Sin embargo, la ocasión más clara estuvo en los pies de Lingard. Pero estuvo atento Allison para salir y estirar su brazo de gran manera, evitando que el jugador inglés marcara a placer. Aquí fue cuando se culminó el total surrealismo que se estaba viviendo en un Teatro de los Sueños que parecía maldito. Lingard, quien acababa de entrar por Juan Mata, tuvo que abandonar el campo por lesión, la cuarta en 45 minutos, lo cual dejó a los red devils sin cambios. Sobre el fútbol no hubo mucho que decir, y lo poco que creó el equipo local fue parado por un Van Dijk imperial. Finalmente el fútbol no quiso comparecer en Old Trafford, y los jugadores se marcharon a los vestuarios a expensas de un segundo acto en el que los protagonistas no fueran los médicos.

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Milner, el más activo de los reds, frente a un desaparecido Pogba. Foto: Premier League

Pogba fue el protagonista de la primera acción de los suyos tras el descanso, pero cabeceó mordido un gran centro lateral de Young. Solksjaer decidió dejar solo arriba a un tocado Rashford, que no estaba en óptimas condiciones para ayudar en tareas defensivas, y Lukaku se acomodó en la banda derecha, siendo uno de los más activos de los suyos. Ni Mané ni un Salah que fue totalmente secado por Shaw, consiguieron aparecer en el partido y el repertorio ofensivo red fue casi nulo. Wijnaldum, llegando de atrás, dio un susto a De Gea, pero poco más. El problema ofensivo también lo vio Klopp, y la entrada de Shaqiri por Henderson invitaba a creer en el gol. No obstante, en la única vez que el esférico superó la línea de meta en todo el encuentro, el asistente arruinó la alegría local anulando el gol en propia de Matip. El partido estaba condenado al 0-0 y los aficionados de cada conjunto tuvieron que contentarse con un triste encuentro sin goles, en el que los únicos reforzados fueron los defensas.

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Van Dijk secó por completo a un activo Lukaku. Foto: Premier League

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Justicia divina

«Manos arriba, esto es un atraco». Ese era el grito de guerra que se escuchaba el pasado domingo 17 de febrero sobre las 22:00 horas en el WiZink Center, escenario que acogió la Copa del Rey de baloncesto. El basket (sí, seguimos hablando del mismo deporte) es un juego precioso, a la par que emotivo. La igualdad y la tensión que se manifestaron en la cancha del Real Madrid y Movistar Estudiantes fueron palpables desde el pitido inicial del trío arbitral. Los blancos y el Barcelona Lassa se veían las caras en una nueva final, la reválida del curso 2017-2018, donde, contra todo pronóstico, acabarían triunfando los culés.

La primera mitad estuvo marcada por una tremenda igualdad entre los dos mejores equipos de nuestro país. Los pupilos de Pablo Laso, que llevan ejerciendo un imponente dominio en España (también extrapolable a la Euroliga), dieron un golpe sobre la mesa tras la reanudación. El Real Madrid llegó a imponerse a los azulgrana por casi 20 puntos de diferencia, una distancia que parecía insalvable.

Pese a ello, el Barça tiró de casta y coraje para darle la vuelta a la tortilla en el cuarto decisivo. Los hombres de Svetislav Pešić igualaron la contienda a falta de poco más de seis minutos y medio para finalizar el tiempo reglamentario en la capital. En los instantes definitivos de la batalla emergió la figura de Sergio Llull, el ‘Mesías’ del madridismo, quien forzó la prórroga después de una ‘bomba’ al más puro estilo Juan Carlos Navarro.

De hecho, el mítico escolta de los culés fue homenajeado el jueves 14 de febrero, día de los enamorados, si bien es cierto que no fue recibido con mucho cariño por parte de un sector de la hinchada (parece ser que determinados aficionados no han superado los quebraderos de cabeza que el catalán les dio en el pasado con la casaca blaugrana).

Como hemos apuntado previamente, el empate a 77 que lucía el luminoso del pabellón tras la disputa de los 40 minutos reglamentarios provocó que el choque se fuera directamente al tiempo extra (para alegría, entre otros muchos asistentes, de Amaya Valdemoro, comentarista de Movistar+). La prórroga estuvo marcada por una nueva demostración de entereza de dos auténticos colosos del deporte de la canasta, donde el Barcelona tomó una ligera ventaja (87-92) que parecía categórica.

No obstante, el Madrid hizo alarde de la garra y el espíritu de sacrificio que siempre ha caracterizado a la entidad, tanto en la sección de baloncesto como en la de fútbol. Randolph sintió el ‘picorcito’ para clavar un lanzamiento desde el perímetro y situar a los suyos a dos puntos de los visitantes (90-92).

Singleton se dispone a machacar el aro merengue. Foto: elperiodico.com

A continuación, se iba a producir la primera gran polémica de la final. Ante Tomić, capitán del timón culé, antiguo integrante del navío blanco y, para más inri, de aniversario con motivo de su cumpleaños lanzó el esférico al más puro estilo de Tom Brady en la Superbowl (final apasionante la de este año entre Patriots y Rams: nótese la ironía). La recepción de la pelota de Singleton fue estupenda, enfilando el pasillo hacia el aro blanco con el propósito de decantar la balanza de manera favorable a los intereses del Barça.

Aun así, apareció la figura de Randolph para, como una exhalación, perseguir al ‘6’ azulgrana y tratar de impedir que la Copa recalara nuevamente en las vitrinas del club de la Ciudad Condal. No me apetece entrar en debates innecesarios, ni en polémicas absurdas. Las imágenes las hemos visto por activa y por pasiva. El resumen es muy claro: todos los aficionados han coincidido en que era una flagrante de manual. 90-92 en el electrónico, dos tiros libres para Singleton y posesión para el cuadro azulgrana a falta de menos de 10 segundos para concluir la contienda.

Para sorpresa e incredulidad de los allí presentes, entre los que se incluye un humilde servidor, los colegiados no decretaron infracción de Randolph sobre Singleton. Además, la jugada no podía revisarse con los monitores en el instant replay, lo que provocó que Carroll liderara un contraataque que finalizaría con un 2+1 un tanto discutible (no considero que el defensor azulgrana hiciera suficiente como para señalar la falta y el tiro adicional). El americano convirtió la acción de tres puntos y colocó a los de Laso uno arriba a falta de apenas cuatro segundos para que sonara la bocina (93-92).

Turno ahora para los valientes. Aquellos que no sienten el temor, ni la presión. Esos elegidos que son capaces de superar cualquier adversidad con tal de lograr su cometido. Y este fue el momento de Tomić, quien se zafó de la marca de Ayón merced a un movimiento sensacional en el poste bajo que dejó en evidencia la defensa del mexicano. Y Randolph, quién si no, aparecería por enésima vez para colocar un ‘pincho de merluza’ y darle el triunfo a los blancos.

Sin embargo, los árbitros, asistidos por los jueces sentados con las pantallas en la mesa técnica, acudieron a revisar la acción porque la impresión inicial fue que el tapón del ‘3’ merengue fue ilegal (todo apuntaba a que el cuero ya estaba cayendo). El público comenzó a murmurar y a suspirar cualquier tipo de conspiración, de esas que tanto gustan en este país de pandereta en el que vivimos.

Instantes previos a la polémica generada en la final de Copa. Foto: elespanol.com

Tras revisar la jugada haciendo uso de dos de los 11-12 tiros de cámara que tenía a su disposición, el trío de trencillas consideró que la acción de Randolph sobre el croata era ilegal. 93-94 para los culés, que ya festejaban un nuevo título en sus arcas, pero no. ¿Por qué? Porque aún restaban 1.2 segundos por delante para que el Real Madrid dispusiera de su última chance para intentar cantar el alirón en su propia cancha (en custodia compartida con Movistar Estudiantes).

Sergio Llull, apodado cariñosamente ‘El mandarinas’, fue el responsable de lanzar hacia la canasta rival un auténtico tiro envenenado que, durante unos instantes, devolvió la esperanza y la ilusión a los seguidores madridistas de imponerse al eterno rival en el remodelado Palacio de los Deportes. Estuvo a punto de lograr algo que parecía imposible, aunque le faltó esa pizca de suerte que sí le ha acompañado en otras ocasiones (si no, que pregunten a los aficionados de Valencia).

El Barcelona Lassa fue el justo vencedor (93-94) de una vibrante y apasionante final que, desde mi punto de vista, los árbitros destrozaron con varias decisiones realmente desafortunadas. En primera instancia, no señalaron la flagrante de Randolph sobre Singleton. Posteriormente, provocaron que Carroll lograra al contragolpe situar a los merengues uno por encima con un 2+1 bastante discutible. Y, para rematar la faena, decidieron señalar tapón ilegal de Randolph sobre Tomić en una acción en la que se demostró que, después de impactar el balón en el aro, la jugada del ‘3’ del Real Madrid era rebote, no una ‘chapa’.

El Barcelona Lassa conquistó su segunda Copa consecutiva. Foto: cadenaser.com

Conclusión: ganó el Barça y perdió el conjunto de Pablo Laso, pero, especialmente, salió derrotado el baloncesto, ya que la imagen de este precioso deporte quedó ensombrecida y manchada por completo por culpa de una serie de catastróficas decisiones (que no desdichas). ¿Alguien da más?

El Atlético de Madrid tumba a la Juventus “por sorpresa”

Nadie se esperaba un partido tal y como se dio en el Metropolitano este miércoles. Ni los colchoneros ni los bianconeros. Los del Cholo Simeone venían de perder dos encuentros seguidos y ganar al Rayo por la mínima en un partido más que gris. Y los turineses eran claros favoritos a ganar la competición viendo sus jugadores y resultados en la liga italiana, todos positivos. Pero Simeone tenía un plan y lo dibujó a la perfección.

La “Cholada” comenzó desde el momento en que decidió meter en el once inicial a Koke y Costa, el primero de ellos con la alta médica recién recibida y el segundo tras jugar unos pocos minutos en Vallecas. Koke es esencial para el juego del equipo, tanto a nivel táctico como técnico. Su asfixiante presión se ha echado en falta en cada partido que no ha jugado. Y Costa… qué decir de él. Aunque esta no está siendo su mejor temporada, su garra y entrega siempre son bien recibidas en el feudo rojiblanco.

La otra decisión clave, y sorprendente para todos, fue colocar a Juanfran en el lateral derecho. Si preguntamos a la afición colchonera de su propia elección, la gran mayoría, por no decir toda, diría que Arias es el indicado. Sin embargo, Simeone puso al alicantino. Y este hizo un partido memorable para callar bocas. Bien en defensa y bien en ataque.

Atlético de Madrid vs Juventus de Turín
Once inicial del Atlético de Madrid vs Juventus de Turín (Foto: Atlético de Madrid)

Los rojiblancos, desde el primer minuto, salieron con las ideas claras. Presión arriba y a por todas. Anularon por completo a Cristiano y compañía. Oblak hizo un par de paradas salvadoras y poco más. Más “trabajo” tuvo Griezmann, que bailó a la defensa bianconera y estuvo a punto de hacer gol en varias ocasiones. También quiso tener protagonismo el jugador número 12 de estos últimos meses. El VAR entró para corregir al colegiado en una acción en la que este vio penalti a Costa donde era falta. Una actuación que iba a estropear después.

Con las tablas en el marcador se fueron los protagonistas al descanso. Los del Cholo volvieron un poco más defensivos pero no bajaron el ritmo del partido. En la Juve el protagonismo lo acaparaban Pjanic por su juego y Cristiano por el “show”. Al primero se le dejó demasiada libertad que le posibilitó mover el balón a su gusto. Pero no fue suficiente.

De nuevo Simeone entró en acción realizando unos cambios que, no por previsibles, dejaron de ser perfectos. No solo fueron quienes los protagonizaron, también el momento en el que los hizo. En nueve minutos entraron al terreno de juego Morata, Lemar y Correa por Costa, Thomas y Koke. Y en el minuto 70 el nuevo fichaje marcaría el 1-0 para el Atlético de Madrid con un perfecto cabezazo. Y otra vez el VAR se ganó los flashes del encuentro y anuló el tanto por una falta más que dudosa. Pero el Metropolitano entero, o gran parte de él, se quedó con la celebración de Morata, que se está ganando a la afición a base de trabajo. Y también de rabia por otro gol legal anulado.

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Thomas Lemar fue uno de los cambios revulsivos del encuentro (Foto: Atlético de Madrid)

En el 78 José María Giménez apareció tras un rebote para poner el 1-0 en el marcador. Este finalmente sí fue reconocido válido. Euforia en el Metropolitano. Y solo cinco minutos después llegaría el otro charrúa del equipo, el capitán Diego Godín, para hacer el segundo tanto. Un fuerte disparo que ni Cristiano quiso ver. Después de esto, tiempo para defender. Desde el defensa hasta Antoine Griezmann que formó la línea de cinco con tal de no conceder ocasiones. El partido acabó con la alegría rojiblanca y Cristiano en el suelo lamentando la última del encuentro.

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Los uruguayos Giménez y Godín dieron el triunfo al Atlético de Madrid con sus goles (Foto: Atlético de Madrid)

Los dieron por muertos, pero ahí estaban. Cuando el favoritismo lo tienen otros, los del Cholo llegan para cambiarlo. Sus huevos, coraje y corazón pudieron con la calidad de la Juventus en el primer asalto de la eliminatoria. La primera gran noche del Metropolitano ya se ha vivido.

Finalizada la segunda fecha del Apex Legends Challenge

El pasado 19 de febrero terminó la segunda parte del torneo organizado por Twitch Rivals, el cual empezó el día 12 de este mes.

La primera jornada fue un éxito rotundo, consiguiendo cientos de miles de viewers mediante la web de streaming de Twitch y ganando, nuevamente, a Fortnite en visualizaciones, después de medio mes de su lanzamiento. La segunda fecha ha seguido una dinámica igual que la primera fecha, organizando a los equipos en dos grupos, América del Norte y Europa, dividiéndolos en equipos de tres personas y puntuando 5pts por partida ganada y 1pt por eliminación.

Fuente: @TwitchRivals
Fuente: @TwitchRivals

Además, también hemos tenido representación española en la segunda fecha, como ya tuvimos con Team Apextosos (Lolito, El Rubius y Xisma), pero esta vez con el equipo de Los Ángeles de Marki, donde destacamos a el youtuber Winghaven, todo un experto en el battle royale PUBG (Player Unknowns BattleGround).

Twitch Rivals ha conseguido repartir 200.000 dólares entre todos los equipos que han pasado por este reto, aunque la mayor parte se la ha llevado un equipo europeo, “Solary”, con un total de 12.300 dólares. En la primera fecha fue el equipo norteamericano “Kings Canyon” (donde se encuentran Ninja, King Richard y Dizzy) quienes se llevaron la mayor parte, con 8.000 dólares.

Fuente: @TwitchRivals

El equipo español ha logrado la 5º posición, con 294 pts, mientras que en la pasada fecha el Team Apextosos obtuvieron 257 pts. Cabe destacar que los primeros se han enfrentado a 10 equipos en la región Europea, mientras que los segundos se enfrentaron a 8.

Fuente:@TwitchRivals

Este torneo, Apex Legends Challenge, ha demostrado que la entrega de Respawn Entertainment y EA parece no tener techo, aun cuando el juego acaba de empezar y queda un margen de mejora y actualizaciones tremendo.

El Barça vuelve a naufragar lejos de casa

Fútbol Club Barcelona Olympique de Lyon protagonizaron el quinto encuentro de los octavos de final de la UEFA Champions League. El encuentro se disputó en el Groupama Stadium, estadio local de los franceses.

Ambos clubes no se veían las caras desde hace una década, cuando en la temporada 2008/2009 se enfrentaron, precisamente, en los octavos de final de la misma competición. En aquella ocasión, el encuentro disputado en Francia concluyó en tablas; un 1-1 que el equipo de Guardiola remató con un contundente 5-2 en el Camp Nou. Aquella temporada concluiría con el Barcelona proclamándose mejor equipo del viejo continente.

En esta ocasión, el equipo ahora entrenado por Valverde, visitaba Lyon con el mismo objetivo entre ceja y ceja: volver a levantar la Copa de Europa que tanta falta hace en el ánimo culé después de los últimos años de dominio blanco en la competición europea. Frente a ellos tenían a un Olympique de Lyon que, pese a no poder hacer frente a la dictadura parisina en su competición doméstica, se encuentra en un momento dulce, con un estilo de juego definido, atractivo y con muchos jugadores de calidad en la plantilla.

Bruno Génésio, el técnico lionés, fue fiel a su estilo y demostró valentía desde el momento de elegir a los once jugadores que saldrían a defender la camiseta del Lyon. El entrenador francés apostó por un once ofensivo con la única pero notable baja de Nabil Fekir, el hombre más determinante del plantel galo.

Por su parte, Ernesto Valverde apostó por un once convencional, con la inclusión de un recién recuperado Démbéle en un costado del ataque y de Sergi Roberto en la posición de interior, cubriendo la baja del lesionado Arthur.

Desde el pitido inicial el encuentro se desarrolló como se podía deducir de los onces escogidos por ambos técnicos. La intensidad fue la seña de identidad del primer tramo del encuentro, con un Olympique de Lyon atrevido en el ataque y un Barcelona que, conocedor de las carencias de la zaga rival, presionaba la salida de balón gala con muy buenos resultados. Así fue como llegaron las primeras aproximaciones blaugranas a la portería de Anthony Lopes: recuperación de balón en campo contrario y contraataque.

Los primeros 15 minutos de partido dejaron un aluvión de oportunidades por parte de ambos equipos, pero, sobre todo, erigieron como protagonista al meta alemán Marc-André ter Stegen. Una vez más, el portero de Mönchengladbach salvó a los suyos de ponerse por detrás en el marcador. En esta ocasión, fue un potente disparo de Terrier ante el que el meta tuvo que volar, sacando una mano prodigiosa que hizo al esférico estrellarse en el travesaño. Previamente, Ter Stegen ya había evitado el 1-0 con una buena estirada a un disparo de Aouar.

El ritmo que ambos equipos impregnaron al partido fue descendiendo progresivamente a lo largo de los primeros 45 minutos, aunque las ocasiones seguían sucediéndose e incluso Dembélé dispuso de un mano a mano con Lopes que el franco-portugués paró de manera espectacular. El mosquito resultó ser, como ya ocurriría en Valladolid, el elemento más desequilibrante del Barcelona. 

La otra cara de la moneda la protagonizaba Luis Suárez. El charrúa protagonizó una exhibición de desaciertos, envuelta en un halo de desesperación y ansiedad que sin duda envuelven al delantero uruguayo en la Champions League. Y es que, con este encuentro, Suárez encadena 16 partidos sin ver puerta lejos del Camp Nou en Europa. Este dato se traduce en más de 25 horas seguidas sin marcar y más de tres años desde la última diana a domicilio en Europa, números con los que el charrúa no está acostumbrado a lidiar.

La segunda parte comenzó con un Lyon volcado en el ataque, que consiguió convertir el verde del Groupama Stadium en un correcalles que solo favorecía a los locales. El carácter de ida y vuelta dejaba espacios suficientes en la defensa blaugrana para que jugadores como Memphis Depay Bertrand Traoré hiciesen daño en carrera a los centrales de Valverde. Con este plan, los galos dispusieron de varios ataques con peligro.

El Barcelona contrarrestó el arranque francés como mejor sabe, temporizando el juego y bajando el ritmo del mismo con posesiones largas. Sin embargo, como en tantas otra ocasiones, estas posesiones parecían carecer de profundidad, y pese a que Messi no dejaba de intentarlo, no encontraba conexión con ninguno de sus compañeros en ataque. Las únicas rupturas de la defensa de les lions llegaban con las incorporaciones de Alba Semedo al ataque, que tampoco podían excederse debido al peligro y la velocidad del ataque de los de Génésio.

El partido concluyó con el mismo resultado del pitido inicial pese a las múltiples ocasiones de ambos conjuntos. El Lyon abandonó el césped con sabor a victoria, habiendo conseguido dejar su portería a cero como locales y sabedores de que, pese a la dificultad de jugar en el Camp Nou, un gol en Barcelona pondría muy cuesta arriba la eliminatoria para el club catalán.

Valverde y sus jugadores se fueron al vestuario con caras largas, conscientes de que, una vez más, son incapaces de hacer los deberes fuera de casa en Europa. Y es que, la mala racha antes citada de Luis Suárez, se entiende mejor puesta en contexto con el resto del equipo: de los últimos seis encuentros que el Barcelona ha disputado como visitante en rondas eliminatorias de Champions League, no ha sido capaz de llevarse la victoria en ninguno, acumulando dos empates y cuatro derrotas.

El Barcelona tiene un serio problema en Europa que debe resolver con urgencia si pretende volver a levantar la orejona esta temporada.

Las trincheras alemanas frenan el ímpetu inglés

46 ligas. 10 Champions. Liverpool y Bayern. Puro fútbol. Dos equipos que guardan en su espalda años de historia y trayectoria mundial. No es fácil llevar esa mochila, cumplir las altas expectativas de dos clubes que han marcado y han liderado el fútbol de sus respectivos países. El fútbol echa de menos a Lahm, Schweinsteiger, Gerrard, Carragher… Pero ahora podemos disfrutar de una sangre más nueva comandada por Salah, Van Dijk, Firmino, Muller, Lewandowski, Kimmich

Este enfrentamiento perfectamente podría haber sido en abril o en mayo, en las semifinales o en la final de la Champions, pero el fútbol no quiso hacerse esperar y nos otorga un encuentro lleno de ambiciones e ilusiones.

Por un lado, el conjunto bávaro pisaba Anfield en un momento delicado, donde parece que la hegemonía nacional del Bayern ha llegado a su fin. Los de Klopp tampoco llegaban en su mejor momento y el desgaste de la dura temporada parece que está pesando en las piernas de los suyos. Además, tenían que afrontar las bajas delicadas de Joe Gomez, Lovren y Van Dijk. Arnold, Wijnaldum y Firmino eran dudas de cara al once inicial, pero el alemán no quiso jugársela y sacó toda la artillería. Aún así, las ausencias podrían jugar en contra de los reds. Fabinho y Matip formaban una pareja de centrales atípica y Arnold llegaba sin apenas rodaje tras su lesión. Henderson, Naby Keita y Wijnaldum acompañarían al tridente. El Bayern sacó un equipo muy talentoso y rápido con jugadores como Thiago, Gnabry, James y Coman, acompañados por un Lewandowski que esperaría culminar las jugadas del conjunto de Munich. Se presagiaba un encuentro realmente disputado, con muchos goles y espectáculo, pero Niko Kovac y su planteamiento conservador arruinaron el show en Anfield.

Desde el principio el conjunto bávaro empezó a llevar el partido al terreno que querían, tocando el balón de forma precisa y lenta, y evitando que los de Klopp encontraran espacios a la contra. Pero el rival también jugaba y la presión red no dejaba respirar a los alemanes. El que llegó tarde al estadio no se perdió gran cosa pero a partir del minuto 10-15 empezaron a olvidarse del respeto mutuo de ambos equipos y las ocasiones llegaron a Anfield. La primera clara tuvo lugar en el área del Liverpool, con un Matip que por los pelos no introdujo el balón en su propia portería. Acto siguiente, los ingleses encontraron los pocos espacios que el Bayern concedió durante todo el partido y Mané chutó desviado en una peligrosa contra. Se lamentó Robertson que estaba solo en el lado izquierdo.

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Lewandowski no tuvo su día. Foto: Bayern FC

Allison quiso emular a Neuer siendo un jugador de campo y casi le costó el gol tras una pérdida en el área. Coman no acertó en el disparo y a partir de ahí, el brasileño no se atrevió a arriesgarse más. Keita intentó hacer una chilena de ensueño y Salah demostró que los cabezazos no son lo suyo en un pésimo remate con todo a favor. La primera buena noticia para el Liverpool no llegó en un gol, sino en una tarjeta amarilla. Una patada por detrás dejará a Kimmich sin partido de vuelta, lo que altera totalmente el sistema de Kovac. El mazazo pudo haber sido mayor pero Mané no tenía su día. Con todo de cara para superar a Neuer, mandó su zurdazo totalmente desviado ante la incredulidad de todos. Su mala noche se confirmó con otra chilena que tampoco encontró portería. En el otro área, Allison demostró sus capacidades en una buena parada a Gnabry. El Liverpool comenzó a apretar pero ni Matip ni Firmino lograron desnivelar el marcador. El brasileño fue el único capaz de crear peligro en los pocos espacios que el Bayern concedía, con triangulaciones rápidas y de calidad.

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Naby Keita rematando de chilena. Foto: Champions League

En la primera parte el conjunto bávaro encontró la fórmula para hacer que el Liverpool no estuviese nada cómodo. Pero Klopp implantó una presión alta bien ejecutada y de esta manera los suyos se encontraron con más espacios y por tanto, con ocasiones. Todo apuntaba a una segunda parte frenética, pero ante la decepción del espectador, Niko Kovac se encargó de que el partido acabara 0-0. Y no mediante faltas, interrupciones ni nada por estilo. Simplemente tocando el balón hasta aburrir al rival e impidiendo cualquier contrataque que saliera de su guión.

El fútbol se convirtió en una total partida de ajedrez y Kovac no se atrevió a movilizar a los reyes con miedo de ser dañado. Klopp en cambio intentó cosas diferentes, pero los reds no lograban perpetrar en terreno rival ante un ordenado y conservador Bayern. Los alemanes solo tuvieron dos acercamientos a Allison en el segundo acto, con sendos disparos de James y Gnabry que se marcharon fuera.

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Jordan Henderson y Gnabry, los mejores de cada equipo.          Foto: Champions League

Por otro lado, Klopp tampoco se atrevió a contrarrestar el juego del Bayern, con miedo de asestar el golpe y recibir el tiro por la culata. Además, jugando en casa, el daño hubiera sido doble. Salah no paró de intentar romper el partido pero la precisión y los goles no quisieron comparecer en Anfield. Klopp trató de cambiar la dinámica y movió ficha con la entrada de Origi y Milner pero no había forma de salir del guión de Kovac. La más clara llegó en la recta final, con un ajustado cabezazo de Mané que obligó a Neuer a lucir sus guantes.

Finalmente el partido finalizó sin goles en una noche donde el fútbol no se dignó a aparecer. El Bayern disparó una a puerta y el Liverpool solo lo hizo dos veces en todo el partido. Reinaron los defensas, la táctica y los porteros. Sin embargo, hubieron demasiados espectadores para tan poco show.

De esta manera, los dos clubes dejan los deberes para el último día y la eliminatoria se decidirá en el Allianz Arena, donde los alemanes abandonarán las trincheras para jugar al fútbol y decidir una de las eliminatorias más disputadas de los octavos de final.

Resumen jornada 24 LaLiga Santander

La inauguración de la jornada tuvo lugar en Ipurua, con la visita del Getafe. El encuentro tenía como protagonistas dos conjuntos a los que se les quedaba corto el objetivo de la salvación y que con una victoria podían despegar en el sueño europeo. Desde el principio pudimos contemplar un partido intenso, en donde los defensas se imponían a los atacantes. Al menos hasta que Mata recogiera el balón en el área y superara con clase a Riesgo. El Eibar buscaba la igualada ayudado por el calor de los suyos, pero el conjunto armero recibió todo un mazazo por parte de Foulquier, que colocó el balón donde el portero no pudo llegar. Seguramente en ese momento más de un aficionado del Getafe estaría fantaseando con la Champions, ya que de manterse el resultado los azulones dormirían en el cuarto puesto. Sin embargo Charles no tuvo piedad y arruinó el sueño de los de Bordalás. Por un lado, el VAR contribuyó para señalar el penalti que el brasileño no fallaría. En segunda instancia fue Cabrera quien echó una mano a Charles, en un mal despeje que el delantero aprovechó para igualar la contienda. Al final, el férreo conjunto azulón consiguió frenar el bombardeo armero en área rival, para sacar un empate que no suponió ningún desastre para ninguno.

El sábado de fútbol daba comienzo en tierras gallegas, donde el Levante visitaba Balaídos. Los dos conjuntos necesitaban sumar los 3 puntos para alejarse de la zona peligrosa y comenzar a mirar para arriba. Los locales acusaron las bajas de Maxi Gómez y Aspas, quien se encontraba en el banquillo por lesión y sufrieron las acometidas de los azulgranas a la contra. Los de Paco López tuvieron las ideas claras desde el principio y apenas sufrieron el dominio del Celta con balón. El partido se les puso totalmente de cara con el gol de Morales, que aprovechó un gran balón de un inspirado Rochina para definir ante Rubén. El conjunto celeste seguía sufriendo y el Levante perdonaba constantemente. Quien no perdonó fue Coke, rematando otro centro de Rochina y aumentando las diferencias.

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El Levante asaltó Balaídos con una contundente victoria. Foto: laliga.es

Tras el descanso, la ansiedad de los celestes por remontar culminó en una total pesadilla. Al debutante Boudebouz se le cruzaron los cables y levantó la pierna en exceso en una entrada durísima que le costó una expulsión más que justa. A partir de ahí la tensión aumentó en Balaídos, alimentado también por los precedentes del encuentro contra el Getafe. Entonces apareció el Comandante Morales para silenciar Balaídos con un gol casi idéntico al primero. Brais Méndez dio una pequeña alegría a los suyos al recortar las diferencias de penalti, pero al siguiente minuto Mayoral puso el cuarto del Levante en una jugada de 9 total, para sentenciar el partido que acabaría 1-4.

En el siguiente partido el Rayo Vallecano se veía las caras en su feudo con el Atlético de Madrid, que estaba obligado a ganar para no perder la estela del Barcelona y Real Madrid. Se preveía un partido cerrado, marcado por detalles pequeños. Y las previsiones se cumplieron totalmente, ya que solo Griezmann fue capaz de desnivelar la balanza. Hasta entonces se vivió una primera parte descafeinada, en donde reinaron los defensas. Solo Saúl y Embarba fueron capaces de asustar a los guardametas. En el conjunto rayista Raúl De Tomás fue un absoluto incordio para la defensa colchonera, pero su insistencia quedó en nada cuando Griezmann aprovechaba un rechace para rematar el balón a las redes tras pegar en Amat. Bebé y el mismo RDT dispusieron de ocasiones para adelantar a los suyos, pero Oblak se mantuvo en su línea de siempre y salvó a los suyos para traer de vuelta a casa los 3 puntos.

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Griezmann volvió a demostrar que es el jugador franquicia del Atleti. Foto: laliga.es

Turno a continuación para la Real Sociedad y el Leganés, en una tarde plácida y agradable para acudir a Anoeta. No decepcionó la Real, que se impuso con claridad en una segunda parte que fue todo un monólogo txuriurdin. La primera parte en cambio fue algo más descafeinada, repleta de errores e imprecisiones. En el conjunto pepinero, que vestía de blanquiazul para celebrar su partido 100 en primera división, Braithwaite tuvo la más clara en un disparo al palo. Pero poco pudieron hacer los de Pellegrino ante la magia de Januzaj y Oyarzabal. El belga volvió loca a toda la defensa con constantes regates y pases interiores, exhibiendo su elegante zurda en frente de su afición. El primer gol salió de su zurda tras un fantástico centro que Oyarzabal remató a las redes. El segundo gol fue pura fantasía. Merino y el mismo Januzaj jugaron con la defensa pepinera con dos grandes taconazos, para que Januzaj centrara al área y que Oyarzabal de nuevo ampliará las diferencias. Willian José también quiso sumarse a la fiesta y peinó un gran balón para sentenciar al Leganés y culminar la celebración en Anoeta.

El último partido del día reunía al Barcelona y al Valladolid, en un encuentro mucho más igualado de lo que presagiaba en un principio. Valverde decidió dar descanso a Lenglet, Rakitic y Suárez, pero eso queda en nada si Leo Messi juega, y el argentino, sin apenas brillar, fue decisivo y el más constante del partido. Dembelé perdonó de primeras y más tarde Piqué provocó un penalti que Messi materializó. Mandaba el Barca en el marcador y en ocasiones pero el juego dejaba mucho que desear. Por otra parte, el Valladolid estaba bien plantado y esperaba con paciencia su oportunidad de adelantarse. Después del descanso comenzó la exhibición de Masip. Ni Messi ni Dembelé ni Boateng lograron sentenciar y el partido se comenzaba a poner algo peligroso con un Valladolid que asomaba la cabeza en el área de Ter Stegen. Valverde dio entrada a Suárez pero ni aún así el conjunto azulgrana logró marcar. Olivas derribó a Coutinho tras un jugadón y Masip arruinó de nuevo la alegría azulgrana al parar el penalti a un Messi que conoce a la perfección. Finalmente, el marcador se mantuvo y el Barcelona sumó los tres puntos con más complicaciones de los que se auguraban antes del partido.

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El VAR impidió que el Pucela puntuara en su visita al Camp Nou. Foto: laliga.es

La jornada dominguera daba su pistoletazo de salida en el Santiago Bernabéu, con la visita del Girona, que buscaba escapar de la dinámica negativa que los había llevado a la zona peligrosa. Los de Eusebio no se achantaron en ningún momento y no se encerraron ante el dominio madridista. Lucas Vázquez y Stuani pudieron adelantar a los suyos pero al final fue Casemiro el que inauguró el marcador tras un testarazo a centro de Kroos. Los guiones se mantuvieron tras el gol y el conjunto blanco llegaba con suma facilidad. El buen comienzo de los de Solari tras el descanso auguraba una victoria fácil, pero el Girona guardaba unas cuantas balas en la recámara. Aleix García tuvo un disparo fácil, un gol cantado, a 2 metros de la portería, pero la mandó a las nubes ante la incredulidad de todos. El Girona se creció y tras un disparo al palo, Ramos tocó la pelota con la mano y Stuani puso la igualada de penalti. Tras el 1-1, en vez de defender el resultado, el conjunto rojiblanco fue a por todas y Portu tuvo el gol en un gran disparo que rechazó el larguero.

El murciano, quien fue el mejor del partido, no perdonó a la segunda y concretó la remontada aprovechando el rechace de un paradón de Courtois. A partir de ahí el Real Madrid apretó pero la ansiedad por marcar le jugó una mala pasada. Ramos fue expulsado tras un juego peligroso al intentar una chilena. En la última jugada, Courtois subió al corner y remató fuera. De esta manera, los blancos se alejan del Barcelona y peligran sus aspiraciones ligueras. Por otra parte el Girona respira con alivio y celebró por todo lo alto una victoria más que trabajada.

El primer partido de la tarde enfrentó al Valencia y al Espanyol, dos equipos que irían en busca de la victoria para despegar de la tierra de nadie y subir posiciones en la tabla. Tal como se esperaba, el conjunto ché se mostró superior desde principio a fin y el Espanyol sudó de lo lindo ante la intensidad ché en un caldero como es Mestalla. Gameiro tuvo la más clara de los suyos en un potente disparo al palo. Más allá de esa ocasión, el Valencia no tuvo muchas opciones claras en la primera parte. Las constantes internadas de Cheryshev y Guedes aumentaban el miedo en los pericos pero a falta de ideas claras los de Marcelino no eran capaces de superar el muro rival.

En el segundo acto, el Valencia dio un paso adelante y el Espanyol apenas inquietó a Neto. Parejo tuvo la mejor opción de los suyos en un disparo con todo a favor que desbarató con la pierna Diego López. No hubo manera de desnivelar el marcador y el encuentro finalizó sin goles, ante la decepción del conjunto ché, que mereció algo más de lo que obtuvo.

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El Villarreal fue un ciclón que arrasó al Sevilla de Machín. Foto: laliga.es

Acto siguiente se jugaba un partidazo entre el Villareal y Sevilla, que representan dos situaciones totalmente opuestas. Con el Villareal no hay excusas, los fantasmas del descenso de la temporada 2011/2012 acechan en el Estadio de la Cerámica y cada partido debe afrontarse como si fuera una final. Los jugadores entienden a la perfección la situación y el domingo salieron al césped a dejarse todo lo que estuviese en sus manos. Poco tardó el marcador en reflejar lo que se estaba viendo en el césped, ya que en el minuto 20 Álvaro González inauguró el marcador tras cabecear un córner de Cazorla. Hasta entonces el Sevilla no había comparecido en el Estadio de la Cerámica pero el gol fue un bofetón que despertó a los hispalenses. Munir fue el más activo de su equipo y perdonó la igualada en dos ocasiones. El despertar del Sevilla coincidió con la inspiración mágica de Bacca. El colombiano se sacó de la chistera un taconazo a lo Guti para que el Toko Ekambi empujara el balón a las redes justo al filo del descanso.

Con los cambios de Ben Yedder y Sarabia, Machín consiguió cambiar la dinámica del encuentro y el partido se rompió totalmente. El Villareal estaba cada vez más encerrado pero mediante los contrataques liderados por Pedraza pudo sentenciar en más de una ocasión. Este mismo fue el encargado de culminar la fiesta tras un auténtico golazo, para acercarse así a los puestos de permanencia. El Sevilla en cambio, sigue en una dinámica negativa y se aleja definitivamente de los tres de arriba.

El domingo finalizaba en el Benito Villamarín donde el Betis recibía al Alavés. Los verdiblancos buscaban redimirse de la estrepitosa derrota en Butarque y el ambiente que envolvía al partido invitaba al optimismo. En la primera ocasión clara del partido Jesé falló en el mano a mano pero estuvo listo Lo Celso para aprovechar el rechace y marcar el primero. Después en menos un minuto el conjunto verdiblanco pasó de saborear la gloria a tragar el fracaso. Primeramente Maripán sacó sobre la línea el tiro de Jesé en una fantástica jugada que no fue gol por cuestión de centímetros. Acto siguiente, el Alavés aprovechó su superioridad al balón parado para poner la igualada mediante Maripán, el mismo que salvó el 2-0.

Los de Setién buscaban la igualada a toda costa, comandados por un Canales de fantasía que reclama a gritos la convocatoria con el combinado nacional. Feddal la mandó al larguero y cuando el Betis estaba totalmente volcado en el área rival, Calleri tuvo la ocasión más clara de los suyos, pero su disparo se marchó desviado. Pacheco evitó una derrota en el descuento con un paradón a Loren y aseguró un punto que sabe a oro para el Alavés.

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Gaizka Garitano le ha cambiado la cara al Athletic desde su llegada. Foto: laliga.es

La jornada llegaba a su punto y final en El Alcoraz, donde el equipo local buscaba dar continuidad a la gran racha de su equipo frente a un Athletic que no regalaría nada. El Huesca entró al partido con mayor intensidad, dispuesto a dejarlo todo para llevarse los tres puntos. Pero el Athletic encontró el gol en una jugada aislada en la que Iñigo Martínez fue derribado dentro del área. Raúl García materializó el penalti y sembró el pánico en El Alcoraz. Tras el gol, el partido se calentó con constantes interrupciones y protestas, cosa que impedía el juego fluído del Huesca y ayudaba a asegurar la victoria de los de Garitano. El segundo acto comenzó con un Athletic con más peligro y con ocasiones, pero Santamaría mantuvo vivas las aspiraciones del Huesca. Esto lo aprovecharon los locales y se volcaron totalmente en busca del preciado gol. Ferreiro y Enric Gallego tuvieron la igualada pero el marcador se mantuvo en su sitio finalmente. Con este resultado el Huesca se despega de la ola y se mantiene a 6 de la salvación. Por el otro lado los rojiblancos se acercan a la zona europea.

El United deja casi sentenciado a Sarri

Nueva derrota del conjunto londinense, en este caso fue en la FA Cup. Tras el espertento del Etihad Stadium, pasando por el trámite de Malmo, los «blues» tenían la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa con el apoyo de su público. Sin embargo lejos de revertir la situación el equipo dirigido por Murizio Sarri encajó otra derrota frente al Manchester United, dejando muy tocado a su entrenador.  Los «red devils» por su parte volvieron a la senda de la victoria tras las dudas ofrecidas en la ida de Champions donde se vio a un equipo que se parecía más al de Mourinho que al del propio Solskjaer. De este modo con las clasificación a la siguiente ronda reafirma al Noruego en su cargo que vino como «parche» y puede acabar con un contrato de larga duración.

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Pogba celebra junto a Mata y Rashford su gol anotado. Fuente:  Eurosport

El partido comenzó con ritmo, lejos de encerrarse atrás ambos conjuntos buscaron el gol rápidamente. Los locales con estilo más lento, pausado, priorizando el buen trato de balón y la posesión; mientras que los chicos de Solskjaer siempre que podían lanzaban contras a un ritmo vertiginoso, especialmente mediante el joven Rashford. Primero avisaron los londinenses con una falta directa botada por David Luiz que Romero, el argentino se notó que está falta de ritmo puesto realizó una parada atípica, facilitando un remate a bocajarro que Pedro no fue capaz de anotar. Respondió el United por medio de un potente disparo de Ander Herrera, desde más de 20 metros de distancia que detuvo su compatriota «león» Kepa. Minutos más tarde Hazard en una triangulación con Marcos Alonso, partiendo desde la parte izquierda y acabando en el centro, probó suerte con un disparo que se marchó lejos de los tres palos. Posteriormente Higuaín tuvo un mano a mano pero como suele ser habitual en él la mando arriba.

EL JUEGO AÉREO DICTÓ SENTENCIA

A pesar del buen comienzo inicial del Chelsea iban a ser los Visitantes los que se iban  a adelantar. Paul Pogba sirvió un centro medido que remató de forma inapelable Matic, celebrando este de forma eufórica su gol frente a la que fue su afición durante 3 años. El francés iba a ser protagonista otra vez ya que al filo del descaso anotó el 0-2. Arrancada del propia 6 en 3/4 de cancha, apertura a la banda derecha para Rashford que de primeras cuelga un balón que remata Pogba. Espectacular la transición ataque defensa de uno de los mejores «box to box» del mundo. Si en el primer gol fue un error de marca de  Marcos Alonso en este segundo si que Arrizabalaga pudo hacer algo más, el cuál no puso la manopla dura.

Durante la segunda parte buscó sin suerte el Chelsea un gol que les permitiera soñar con el pase a octavos. Pero ni Hazard más incisivo que en la primera parte ni los cambios: Willian y Barkley lograron evitar que se moviera el marcador.

Con esta derrota Sarri queda más cuestionado de lo que estaba. Además su equipo tiene ahora un calendario mas que complejo: el domingo se enfrentaran de nuevo a su «verdugo» el Manchester City y su siguiente encuentro será frente a los Spurs de Pochetinno.  En estas dos semanas se «juega su cabeza» el míster itialiano; si encadenara de nuevo otras dos derrotas su destitución dejaría de ser una posibilidad para convertirse en una realidad.

Ficha técnica

Chelsea, 0 – Manchester United, 2

Chelsea: Kepa; Alonso, Rudiger, Luiz, Azpilicueta (Zappacosta, m.82); Jorginho, Kanté, Kovacic (Barkey, m.71); Pedro (Willian, m.58), Hazard e Higuaín.

Manchester United: Romero; Young, Lindelof, Smalling, Shaw; Matic, Herrera, Pogba, Mata (Pereira, m.75); Rashford (McTominay, m.93) y Lukaku (Alexis, m.73).

Goles: 0-1, m.31: Herrera. 0-2, m.45:. Pogba.

Árbitro: Kevin Friend amonestó a Rudiger (m.60) y Kanté (m.65) por los locales y a Matic (m.15) y Young (m.21) por parte de los visitantes.

Carmen Sandiego, un milagro de Netflix

‘Carmen Sandiego’, la nueva serie de Netflix, es uno de esos escasos ejemplos en los que el reboot salva la serie original. Basada en un videojuego de los 80, su adaptación a serie en los 90 fue tan catastrófica que consiguió desencantar a casi todo su público. Algo difícil de conseguir, ya que por lo general las adaptaciones se hacen partiendo de la base de que vas a tener un público fiel, aquellos que ya conozcan la historia. Pero ni siquiera eso pudo salvarla.

Cuando Netflix anunció su regreso en forma de serie de animación, muchos fans (y aquellos que no lo eran, pero habían oído hablar del fiasco de la serie original) tuvieron muchas dudas. Sin embargo, Carmen llegó y las despejó de un plumazo. Para que no sepa de quién estamos hablando, Carmen Sandiego en sus primeras versiones era una superladrona mundial, vestida con sus inconfundibles abrigo y sombreros rojos, que utilizaba sus viajes para proporcionar datos de geografía e historia a los niños. Sí, era una serie infantil. Aunque eso no impedía que se tratasen temáticas adultas, como el hecho de que Carmen fuera la líder de V.I.L.E., una organización criminal.

En la nueva versión, en cambio, Netflix ha decidido darle un toque más apropiado para todos los públicos. En esta serie, Carmen es una huérfana encontrada por V.I.L.E. que decide entrenar con ellos porque son lo más parecido que tiene a una familia. Sin embargo, cuando descubre el verdadero alcance de la organización y lo que están dispuestos a hacer para ganar más poder, la joven decide abandonarles y luchar contra ellos de la única forma que sabe: robando los objetos de valor antes que ellos, para luego devolverlos. Y para conseguirlo, cuenta con la ayuda de Jugador, un niño prodigio capaz de hackear cualquier cosa, y sus ayudantes Zack y Ivy, que la apoyan en el trabajo de campo.

La trama, aparentemente sencilla, se va enredando más con cada capítulo, mostrando nuevos villanos, nuevos objetivos y una conspiración que va más allá de lo que Carmen imagina. Pero si hay algo que atrapa de verdad es el personaje de Carmen Sandiego. Estamos en una época de personajes femeninos poderosos, que han roto el estereotipo de «damisela en apuros». Y da gusto encontrar eso en una serie infantil. Carmen es ingeniosa, divertida, tremendamente inteligente, con una moral a prueba de bombas y muy capaz de tumbar a cualquiera que intente atraparla (o en el caso de V.I.L.E. matarla). En resumen, un ejemplo más que bueno para niñas y niños de lo que se puede lograr trabajando duro y teniendo ganas de aprender.

Los demás personajes que acompañan a la protagonista en su aventura, tanto aliados como enemigos, están también muy bien construidos. Todos tienen su propia historia y motivaciones y merece la pena conocerlos. Mención especial a Jugador, que es el mejor «Watson» posible para Carmen, aunque haya estado ligeramente desaprovechado en esta primera temporada (ahora que las bases de la historia ya están puestas, sería una buena idea por parte de los guionistas profundizar algo más en las vidas de los personajes secundarios). El trabajo de los dobladores (Gina Rodríguez, protagonista de ‘Jane the virgin’, y Finn Wolfhard, protagonista de ‘Stranger Things’ponen voz a Carmen y Jugador respectivamente) es fundamental para dar ese carisma especial a los personajes y, en este caso, han cumplido su objetivo sobradamente. Mención especial también a la animación, que hace de su simplicidad algo brillante y mantiene todos los elementos icónicos que hicieron a los jóvenes de los 80 enamorarse de ella (como el sombrero y el abrigo rojos de Carmen, que ya tienen su lugar en la historia de la animación).

En resumen, Carmen Sandiego quizá comenzara como una serie infantil. Pero obviando los datos de geografía y historia (que normalmente llegan de la mano de Jugador, y que pueden resultar algo repetitivos para los adultos), es una opción excelente para cualquier miembro de la familia. Y con una segunda temporada ya confirmada, nos queda poco para volver a preguntarnos «¿dónde estará Carmen Sandiego?».

Efecto Solskjaer

Más allá de la opinión individual sobre José Mourinho, y sin poner en duda su calidad como entrenador, lo que está claro es que el técnico luso vaya donde vaya pisa con fuerza, dejando gran huella a su paso. El portugués no entiende de términos medios, y acostumbra a crear dos bandos tanto como en la plantilla tanto como en la afición y prensa, creando un conflicto futbolístico permanente. Por ello, el técnico crea una especie de “cultura” basada en sus principios de disciplina, lo que algunos llaman “mourinhismo”. Esto explica la fuerte repercusión que tiene en todos los clubes por donde pasa, como en el caso del Real Madrid.

También fue el caso de los red devils, pero la estancia de “El Special One” en Manchester no pasará a los anales de la historia por lo futbolístico. El primer año el Manchester United obtuvo la Europa League, la League Cup y la Community Shield. Un milagro en vista al escaso juego del equipo, el cual mantenía a Mourinho bajo una constante lupa por parte de la afición y los medios. En los siguientes años el conjunto de Manchester empezó a decaer y sus malos resultados ligueros terminaron por condenar al luso. La resolución definitiva llegó el 18 de diciembre y Solskjaer fue el elegido para el recambio.

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Solskjaer se da la mano con Ferguson en sus tiempos de jugador. Foto: The National

El ex futbolista noruego tomó el equipo cuando estaba a 19 puntos del imparable Liverpool y con una distancia de 11 puntos respecto a puestos Champions. Sin duda un importante desafío para un entrenador cuestionado por su falta de experiencia. Su carrera como entrenador se resume en una gran etapa en el Molde FK y un año en el Cardiff City en el que dejó mucho que desear. Pero su trabajo con las categorías inferiores del equipo de Manchester y su gran legado con más de 300 partidos y 100 goles como jugador le avalan como un gran recambio que puede llegar a transmitir esa confianza que tanto necesitan los jugadores.

Por ahora, el nuevo proyecto avanza a toda vela y parece que el noruego ha logrado transmitir la motivación necesaria a una plantilla de una indudable calidad. Grandes piezas como Rashford o Ander Herrera han dado un paso adelante para liderar el equipo. Aún así, el gran protagonista es el eterno discutido Paul Pogba. La salida de Mourinho parece haber liberado de presión al francés y este liberado de ese tóxico atmósfera que le rodeaba ha conseguido demostrar que es un escándalo de jugador. Solskjaer le ha otorgado esa libertad que necesita un jugador de su calidad y de esta manera se ha convertido en la piedra angular del nuevo proyecto. 

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Emotivo abrazo entre el nuevo entrenador y Pogba. Foto: I News

Jugadores como Fellaini y Lukaku parecen no encajar en el fútbol que el nuevo entrenador propone y este primero se ha tenido que marchar rumbo a China. Las noticias no pueden ser mejores para los red devils tras la renovación de Martial, que apunta a ser una pieza clave para el futuro del equipo.

No todo podían ser luces y el muro parisino de Thomas Tuchel frenó la increíble racha de Solskjaer. Tras 11 partidos sin perder, la derrota que ha cortado la racha ha llegado en el encuentro más importante de todos y ahora el conjunto de Manchester tiene pie y medio fuera de la Champions. En la Premier en cambio las cosas continúan en la buena línea y ya han alcanzado la zona Champions, superando al Arsenal y Chelsea. El noruego ha sido capaz de recortar 11 puntos en apenas dos meses, logrando una conexión con el público que recuerda a la era Ferguson, instalando en las afueras de Old Trafford toda aquella ilusión que parecía verse perdida.