El sueño culé se torna en pesadilla en Anfield

Texto: María Mancebo López

Debacle. Bochorno. Decepción. Resignación. Frustración. Impotencia. Ridículo. Fracaso. Son varias de las palabras que se pueden emplear para catalogar la actuación del FC Barcelona en Anfield, donde fue vapuleado por el Liverpool (4-0) merced a los dobletes de Georginio Wijnaldum y Divock Origi. El 3-0 de la ida de las semifinales de la Champions League no fue renta suficiente para los pupilos de Ernesto Valverde, el más señalado tras el fiasco en la ciudad de The Beatles en una noche para olvidar para los nuestros.

Arrancó la contienda con la sensación que lo ocurrido en Roma hace poco más de un año podía volver a repetirse. De hecho, Alisson Becker volvía a ser el cancerbero encargado de frenar las acometidas de los jugadores del cuadro culé. Bueno, acometidas por decir algo, ya que el Barça tampoco inquietó en demasía al arquero brasileño. Siendo justos, hay que reconocer que las tropas del ‘Txingurri’ se aproximaron a los dominios del Liverpool, pero fueron incapaces de conseguir lo único que se les exigía: marcar una triste diana en Anfield para certificar su pase a la final del Wanda Metropolitano.

Origi provocó que los fantasmas de Roma revolotearan nuevamente en la mente de la parroquia azulgrana, ya que perforó el fondo de las mallas de la meta custodiada por Marc-André ter Stegen a los siete minutos de contienda. Parecía que el Barça era capaz de reaccionar por medio de un Leo Messi que no ha podido hacer más para llevar a los suyos en volandas a la final de Madrid, esa “Copa tan linda” que se le ha vuelto a resistir al argentino y a sus compañeros pese a la insistencia del ’10’ por traerla de vuelta a casa.

El nombre propio de la noche, con permiso de Wijnaldum (quien ingresó al terreno de juego después del entreacto) y Origi, es el de Jürgen Klopp. El técnico germano ha sido el claro dominador táctico de la eliminatoria, incluyendo el duelo disputado hace una semana en la Ciudad Condal, pese al 3-0 recibido. Sin Mohamed Salah, Roberto Firmino y Naby Keita, tres de las piezas fundamentales de su engranaje, ha sido capaz de voltear la situación para llevar a los reds a su segunda final consecutiva de la Champions (el año anterior cayó por 3-1 contra el Real Madrid).

La segunda mitad fue un serio correctivo de los pupilos de Klopp al Barça. Los catalanes no sabían cómo frenar el vendaval ofensivo de los locales, quienes demostraron una vez más la mejor manera de hacerle daño a un equipo que, tristemente, carece de capacidad de reacción cuando el viento viene en su contra. Pasó en Roma, y volvió a suceder en Inglaterra.

Y ya viene siendo habitual, una dura costumbre, que los rivales de los de azul y grana pasen por encima del club presidido por Josep Maria Bartomeu en los encuentros que disputa lejos de su fortín del Camp Nou. Pasó en la ida de octavos de final de la Champions 2016-2017 en París con el PSG (4-0). Tras obrar una de las machadas más épicas que se recuerden en la vuelta en casa (6-1), la Juventus de Turín de un Paulo Dybala muy inspirado le devolvió a la lona en el duelo inicial del cruce de cuartos en Italia (3-0).

También se puede recordar la vuelta de los cuartos de final de la Champions 2015-2016, donde el Atlético de Madrid remontó el 2-1 de la ida en Barcelona merced a un doblete de Antoine Griezmann en el ya histórico Vicente Calderón (2-0). Y qué decir de lo ocurrido el curso pasado en Roma. De hecho, previamente, en la ida de octavos el Barça pudo encajar un doloroso marcador en Londres contra el Chelsea, donde los palos impidieron que Willian firmara un hat-trick haciendo gala de su potente y certero disparo desde fuera del área.

Creo que todos recordamos el naufragio culé en Roma en la vuelta de cuartos de final en el viejo continente durante la campaña 2017-2018. Después de obtener un 4-1 inmerecido en la ida en la Ciudad Condal, los italianos pasaron por encima de los blaugrana en la vuelta. Esto se convirtió en una auténtica tragedia para Valverde y los suyos cuando Konstantinos Manolas culminó la remontada (3-0) al ejecutar un certero testarazo para batir a Ter Stegen.

Ahora hay que añadir al listado de fiascos culés en Europa lo acaecido hace apenas unas horas en Anfield, donde el Liverpool ha sido el justo vencedor de la eliminatoria, ya que no tuvo que caer con tanta contundencia en Barcelona. Jornada de reflexión en Can Barça, un ambiente enrarecido en el que sin duda va a haber más de uno que pague los platos rotos. No es conveniente tomar decisiones en caliente, pero es inevitable que haya un cambio de tendencia para erradicar por completo el runrún que revolotea con un claro mensaje: fin de ciclo (algo que se viene vaticinando desde el cruce con el Bayern de Múnich en las semis del año 2013).

You’ll never walk alone, Barça, pero la paciencia tiene un límite. Por no hablar de Leo Messi, el mejor jugador del mundo, uno de los grandes de la historia, a quien el deporte rey no para de asestarle bofetadas desde la final del Mundial de 2014 en Brasil ante Alemania. Tres finales perdidas de forma seguida con el combinado albiceleste, junto con las hecatombes en la Champions con su FC Barcelona, no impiden que el astro rosarino nos deleite semana tras semana con la mejor de sus sonrisas y unas actuaciones para enmarcar. Gracias por tanto, Leo. Y perdónanos por recompensarte con tan escaso premio.

Messi noquea al Liverpool con un doblete en su templo culé

Texto: María Mancebo López

El FC Barcelona ha puesto tierra de por medio en su eliminatoria de semifinales de la Champions League frente al Liverpool, ya que los pupilos de Ernesto Valverde han doblegado a los reds por un contundente 3-0 merced a la diana de Luis Suárez y el doblete de Leo Messi. El argentino, por enésima vez en su carrera, volvió a ser el líder de los de azul y grana, que ya sueñan con la final que se disputará en Madrid.

Los compases iniciales del encuentro fueron realmente parejos, donde ambos contendientes demostraron una intensidad increíble, fruto de la exigencia que requiere esta competición, especialmente en una ronda tan decisiva. El ‘Txingurri’ apostó de inicio por Sergi Roberto en el lateral derecho, Arturo Vidal en la medular y Philippe Coutinho en punta de lanza con el uruguayo y el astro rosarino, dejando en un segundo plano a Arthur Melo y Ousmane Dembélé.

Por su parte, Jürgen Klopp dejó en el banquillo a Roberto Firmino, que había sido duda hasta última hora, dando entrado en el campo a Georginio Wijnaldum. No obstante, el técnico alemán se vio obligado a mover ficha antes de llegar al ecuador del primer acto, debido a que Naby Keita sintió molestias físicas (es posible que a raíz de una entrada de Ivan Rakitic), por lo que su reemplazo en el terreno de juego fue Jordan Henderson.

El que golpearía primero sería el cuadro blaugrana, concretamente en el minuto 26, justo cuando Jordi Alba filtró un excelso pase entre líneas para aprovechar un desmarque de Luis Suárez. El ‘9’ culé se adelantó a los dos centrales del Liverpool y, merced a un sutil toque con la puntera, batió a Alisson Becker para desatar la locura en las gradas del templo del Camp Nou y firmar el gol número 500 de la entidad barcelonista en la competición.

Los visitantes tuvieron varios acercamientos al área durante los primeros 45 minutos, aunque no sería hasta la reanudación cuando verdaderamente inquietarían los dominios de un Marc-André ter Stegen que volvió a ser fundamental para sostener a los suyos en los momentos de mayor sufrimiento. El cancerbero germano realizó dos fantásticas intervenciones a sendos lanzamientos de James Milner y Mohamed Salah, levantando los aplausos de la parroquia azulgrana.

Valverde se dio cuenta de la agonía que estaban experimentando sus futbolistas y decidió cambiar la primera pieza de su engranaje. Nélson Semedo se uniría al eje defensivo con Gerard Piqué, Clément Lenglet y Alba, al tiempo que Sergi Roberto avanzaría al centro del campo con Vidal, Rakitic y Sergio Busquets. El segundo estacazo culé llegaría a falta de 15 minutos para concluir la contienda, momento en el que Suárez estrelló el esférico contra el travesaño, un rechace del que se benefició Messi para batir a Alisson ante la pasividad de la zaga red (2-0).

Aun así, el cinco veces ganador del Balón de Oro, registro compartido con Cristiano Ronaldo, reservaría una última obra de arte que incorporar a su cantidad de apariciones estelares en el deporte rey. El internacional por la albiceleste ya firmó sendos dobletes en las semis de Champios frente a Real Madrid (2011) y Bayern de Múnich (2015). Messi efectuó un golpeo magistral en un libre directo desde prácticamente 30 metros que se coló directamente por la escuadra del arquero brasileño, quien tan solo podía resignarse y rendirse a la calidad que el argentino atesora en sus botas.

El Barça logra una renta más que valiosa para el duelo de vuelta, que se disputará en Anfield el próximo martes 7 de mayo, a partir de las 21:00 horas, para decidir quién de los dos estará presente en la gran final del Wanda Metropolitano del sábado 1 de junio. En el otro cruce de semis, el Ajax de Ámsterdam golpeó primero al Tottenham Hotspur, ya que se impuso a domicilio por la mínima (0-1).

Van de Beek hace soñar al Ajax con la final de la Champions

Texto: Juan Carlos Gómez

El Tottenham Hotspur Stadium se ha vestido de gala para acoger la segunda de sus grandes noches en el viejo continente, todo ello después del 1-0 en la ida de cuartos de final frente al Manchester City. En esta ocasión, las semifinales habían deparado el enfrentamiento entre los pupilos de Mauricio Pochettino y el Ajax de Ámsterdam, la auténtica revelación de la Champions.

Los holandeses han arrancado la contienda como un auténtico rodillo, algo que ha dejado totalmente noqueado al cuadro local en los primeros compases del choque. La velocidad a la hora de conducir y triangular el esférico, junto con la exquisitez técnica de los jugadores de su parcela ofensiva, permitía que las hordas de Erik ten Hag superaran en todas las facetas a los Spurs.

Así fue cómo se gestó el 0-1, resultado que, a la postre, sería definitivo en el luminoso del nuevo feudo de los londinenses. Donny van de Beek, quien ya marcara el primer tanto del Ajax en Turín frente a la Juventus en la vuelta de cuartos, se quedó prácticamente solo frente a Hugo Lloris después de recibir un magnífico pase filtrado por Hakim Ziyech. El meta francés aguantó al máximo para tratar de descolocar al excelso futbolista de los Países Bajos, pero demostró su sangre fría para perforar el fondo de las mallas del campeón del mundo.

La lesión de Jan Vertonghen se sumaba a los contratiempos de la baja por sus dolencias físicas de Harry Kane y la sanción de Son Heung-min, dos ausencias realmente importantes porque, con permiso de Christian Eriksen, se trata de las dos piedras angulares del proyecto encabezado por el que fuera míster del RCD Espanyol. De hecho, el talentoso futbolista danés no mostró ni de lejos el tremendo potencial que atesora con el cuero en sus botas.

No obstante, el Tottenham cambió por completo su mentalidad tras la reanudación, agazapando en más de una ocasión a un Ajax que, pese a su inexperiencia y juventud, no deja de asombrarnos y dejarnos atónitos con su capacidad para solventar situaciones comprometidas. Los de Ten Hag supieron contener las acometidas del rival, que tampoco inquietaron en exceso a un André Onana que, en líneas generales, tuvo un partido plácido.

La segunda gran ocasión del envite, junto con la citada acción del tanto materializado por Van de Beek, la disfrutó David Neres. Dusan Tadic, el mejor de los suyos a lo largo de la competición con nueve tantos (incluyendo los de las fases previas), le sirvió en bandeja de plata el balón a la joven perla brasileña, quien estrelló su disparo (algo mordido) directamente en la madera.

Respiraba aliviada la parroquia británica que se congregó en el graderío del Tottenham Hotspur Stadium, un escenario que, muy a su pesar, contempló la primera derrota de sus jugadores en la Champions League en dicho campo (el Barça ganó 2-4 en la fase de grupos en Wembley). Todo queda pendiente para la vuelta, que se jugará el próximo miércoles 8 de mayo, a partir de las 21:00 horas, en el Johan Cruyff Arena. Conviene recordar que el vencedor de esta eliminatoria se mediría en la gran final del sábado 1 de junio (Wanda Metropolitano) al que resulte victorioso del FC Barcelona – Liverpool. ¿Se lo van a perder?

Goleada ‘red’ en Oporto antes de visitar el Camp Nou en semis

Texto: Alba Fernández

Amplia victoria del Liverpool en do Dragão (1-4) sin brillo en el juego y con goles de Mané, Salah, Firmino y Van Dijk. Militao anotó el gol para los lusos. Los reds aprovecharon la ventaja del 2-0 conseguido en Anfield y miran hacia las semifinales de la Champions donde les espera el FC Barcelona.

El equipo de Iker Casillas salió enchufado y lo intentó desde el primer minuto de partido, anulando el juego en corto del Liverpool. Las ocasiones fueron creadas en el área de Alisson sin acierto de cara a gol del equipo portugués.

La primera ocasión para el Liverpool llegó en el minuto 25 cuando Mané marcó un gol que tuvo que ser revisado por el VAR por posible fuera de juego. Finalmente, subió el tanto al marcador helando a la afición portuguesa que vio como sus posibilidades de remontada decaían. Tras este gol, el Oporto bajó la intensidad y el equipo red comenzó a sentirse más cómodo.

En el descanso del encuentro ambos equipos realizaron cambios en sus filas. Por parte del Oporto entró Soares por Otavio y Firmino por Origi en el conjunto inglés.

En la segunda parte, el Oporto intentaba entrar en el partido pero el control estaba bajo el mando del equipo liderado por Jürgen Klopp. En el minuto 64 llegó el segundo gol del Liverpool tras un balón de Arnold al desmarque en profundidad de Salah que definió con tranquilidad ante Casillas. Cuatro minutos después consiguió recortar distancia el Oporto con el gol de Militão.

El tercero para los reds llegó en el 76´ tras un centro de Henderson que remató de cabeza Firmino. La eliminatoria la sentenció Van Dijk  en el 84´ con un remate delante de Casillas que no pudo hacer nada. El FC Barcelona con Messi a la cabeza espera al Liverpool en el Camp Nou (ida) en las semifinales de la Champions.

El Tottenham vuelve a las semifinales 57 años después

El pasado miércoles vivimos uno de esos partidos que difícilmente se olvidan, una de esas noches mágicas de Champions League en las que parece que puede ocurrir de todo, y es que el Tottenham consiguió avanzar a semifinales 57 años después de la única vez que alcanzó esa ronda. Un Tottenham que llegaba con una alineación distinta a lo que veíamos a lo largo de esta temporada, ya que llegaba con bajas importantes como Dier, Winks y sobre todo, Kane; mientras que el Manchester City sacaba todo su arsenal para intentar levantar el 1-0 que los Spurs le endosaron en la ida.

Si el partido de ida fue muy táctico y con ambos equipos vigilándose continuamente, la vuelta fue una locura de partido, un ida y vuelta continuo de ambos equipos que dejaron todo en el terreno de juego. Y no habría que esperar para ver goles, ya que en el minuto 4 Sterling aprovechaba un pase de Kevin De Bruyne para adelantar a los citizens y cambiar totalmente el guión del partido. Pero los visitantes no se quedaron atrás y en la siguiente jugada que tuvieron, Son aprovechó un balón que se encontró suelto para poner la igualada en el marcador y forzar a que el Manchester City tuviera que anotar dos goles más. Y de nuevo el coreano aprovechando un error de Laporte (quien falló también en el primer gol) ponía por delante a los suyos unos minutos mas tarde poniendo el 1-2 en el minuto 10, hasta que Bernardo Silva, con algo de fortuna, situaba el 2-2 en el marcador tan solo 1 minuto más tarde.

Cuando el partido parecía que se iba calmando, el City comenzó a dominar el balón y a apretar lo que se tradujo en que llegara el 3-2 nuevamente por parte de Sterling después de que De Bruyne nuevamente se la dejara en bandeja, lo que significa que hubo 5 goles en 21 minutos, batiendo un record en Champions. Tras esto, si que se calmó el juego tomando el control el City pero sin volverse locos, ya que con un gol le bastaba en ese momento y habia practicamente 80 minutos por delante. Llegando al final de la primera parte, el Tottenham sufría otro mazazo en forma de lesión por lo que Sissoko tuvo que retirarse lesionado para dejar su puesto a Fernando Llorente, lo que provocó que Pochettino tuviera que darle una nueva revolución a la formación de su equipo. Tras algún intento por parte de los dos equipos sin mucha fortuna, llegabamos al descanso de uno de los partidos mas locos de los ultimos tiempos en la máxima competición europea.

Tras el paso por vestuarios, el City salió con todo teniendo ocasiones claras nada más empezar el segundo tiempo por parte de Sterling, Bernardo y De Bruyne, lo que ponía en evidencia que de ahí a final del partido eso se iba a convertir en un asedio. Justo tras dos ocasiones seguidas del Tottenham, llegaba el 4-2 de parte de Agüero tras otro jugadón de Kevin De Bruyne, quien ponía su tercera asistencia del partido y firmaba así su particular hat-trick. Este gol dejó muy tocado moralmente a los Spurs, quienes por momentos parecían muertos y sin margen de reacción, hasta que en un córner botado por Trippier, Llorente remataba con el muslo para poner el 4-3 que les situaba por delante de nuevo en la eliminatoria, aunque con intervención del VAR lo que le añadió tensión al partido, aunque finalmente el colegiado lo daba como válido.

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Fernando Llorente celebra el 4-3 junto a sus compañeros. Vía: Twitter (SpursOfficial)

Ya en los compases finales, Pochettino y Guardiola decidieron mover ficha dando entrada a Davies y Davinson por un lado, y a Sané por otro. El City volcado arriba veía como pasaba el tiempo y el gol que necesitaban no llegaba, hasta que un mal pase atrás de Eriksen en el descuento le caía a Agüero y se la dejaba a Sterling para que pusiese el 5-3. Cuando el Etihad se venía abajo, y Guardiola corría por la banda como hace 10 años en Stamford Bridge, el VAR anulaba el gol por fuera de juego dejando el público y al propio banquillo local helado, ya que apenas quedaba tiempo y se creían ya en semis. Con el pitido final era oficial, el Tottenham volvió a unas semifinales en Champions casi 60 años más tarde, gracias principalmente a la vuelta que ha dado Mauricio Pochettino al equipo, más meritorio aún si se cuenta con que el Tottenham no ha hecho ningún fichaje esta temporada. En semifinales se verá con la revelación de este año, el Ajax, en un partido que puede pasar de todo, aunque en la ida la lista de bajas tendrá que añadir a Son después de ver tarjeta amarilla y tendrá que cumplir sanción. El ganador de esta eliminatoria se verá las caras ante el vencedor del Liverpool- Barcelona en el Wanda Metropolitano en la final.

Messi guía al Barça a las semis de Champions

Messi cumple con su palabra metiendo al Barça en semifinales de la Champions

Texto: María Mancebo López

El FC Barcelona, que llevaba tres años sin estar en semifinales de la Champions, ayer lo consiguió gracias a dos goles de Messi y uno de Coutinho. Los primeros minutos del partido estuvieron muy igualados, incluso con mejor juego del United. Pero en el minuto 15, tras una pérdida de Young, Messi chutó desde la frontal un balón ajustado e imparable para De Gea, haciendo así el 1-0. Cuatro minutos después, Messi metió el segundo para los azulgrana gracias otro disparo muy parecido pero con menor potencia y más centrado, que De Gea se tragó en forma de cantada.

El resto de la primera mitad estuvo bajo dominio culé. De Gea se fue un poco más feliz al descanso tras un paradón a Sergi Roberto. Empezó con una acción brutal de Messi , que siguió Jordi Alba y centró al de Reus que consiguió rematar, pero De Gea lo sorprendió. Otra vez Messi tuvo ocasión de meter el ‘hat- trick’ en el descuento, pero el portero español lo evitó.

Lenglet estuvo excepcional cortando un posible remate de Martial. Rashford tuvo algunos avances pero que acababan fácilmente en las manos de Ter Stegen.

El momento más bonito de la noche llego de la mano de Coutinho, que metió un balón por toda la escuadra de De Gea. El Barça dominó el resto del partido sin perder el balón casi, mientras que el Manchester estaba “Off”.

El Ajax enseña la puerta de salida a Cristiano Ronaldo

El equipo de Ten Hag hace otra segunda parte de ensueño y con su fútbol antológico, se carga a otro de los candidatos en Turín dejando a CR7 sin disputar unas semifinales de Champions, algo que no se veía desde 2010.

El que avisa no es traidor. Varios periodistas (o bufones de banderas) y parte del público general del fútbol mundial faltaron el respeto a un equipo que quiso soñar en la teórico y en lo práctico. Y lo que es más grave, se faltó a un cuatro veces campeón de Europa y a una de las mejores canteras de la historia del fútbol. Es verdad que el conjunto de Ámsterdam ha tenido una década de claros y oscuros, pero en un fútbol globalizado, donde el negocio y el dinero mandan, la fidelidad y el amor por una historia, unos colores y una forma especial de hacer las cosas (con leves modificaciones), han servido, de momento, para destrozar al tricampeón consecutivo de Europa (Real Madrid) y a la eterna aspirante (Juventus). Día duro para los que ven fútbol influenciados por lo promocional y lo comercial. Habrá que dar una docena de pañuelos a aquellos que querían una final Messi-Cristiano, que a veces da la sensación que es lo único que importa.

Dirigiendo la lupa al encuentro, la primera parte fue equilibrada, con pocas ocasiones y con gran intensidad. El conjunto local salió con gran actitud, presionando de forma más agresiva la alegre salida de balón de los holandeses. Asimismo, en algunos momentos daba la sensación de que los visitantes estaban dosificando fuerzas para lo que pudiera deparar el partido. Estos detalles se pudieron ver en cuando De Jong relantizó el juego (venía de ser duda para el partido de hoy) o cuando no acumulaban demasiados hombres en zona ofensiva como si hizo en el Santiago Bernabéu. Esta pausa de energía la aprovechó el equipo turinés, especialmente, entre el minuto quince y treinta. Dybala fue el primero en avisar con un gran balón bombeado desde la frontal que Onana atajó de manera soberbia. El argentino, que en el descanso se retiró lesionado, fue el elegido por Allegri para llevar la capitanía. Minutos después, apareció el de siempre. Balón desde la esquina derecha de Pjanic y Cristiano aprovecha un mal entendido en su marca para rematar de cabeza totalmente solo. Su sexto gol en esta Champions. Los mejores, que no brillantes, minutos de la Juve en el partido se vieron penalizados por una acción aislada. En el único tiro a puerta de los visitantes en la primera parte, Van De Beek (menudo volante), aprovechó un balón suelto para definir con claridad para poner el gol del empate. Asimismo, el VAR entró en funciones para revisar las jugadas de los goles.

Según acababa el primer tiempo, una sensación visual recorría en el Juventus Stadium. Ten Hag se paseaba la banda tranquilo, como si su plan estuviese saliendo a la perfección. Mientras tanto, Allegri se encontraba nervioso, discutiendo todo el rato con el cuarto árbitro y parece que esa actitud la contagió a su equipo.

Y llegó el “Huracán Ámsterdam”. En la segunda parte se vio al Ajax de esta temporada, que hay que recordar, es candidato a ganar el triplete. Ni la entrada del chico de moda en la Serie A como lo es Moise Kean, intimidó a los visitantes. Primero fue Ziyech, con una internada por banda derecha donde Szczesny sacó una manopla arriba sensacional para evitar el 1-2. Cinco minutos después, un disparo desde fuera del área del autor del primer gol, obligó de nuevo a que el meta polaco interviniese con otra parada soberbia. Con el paso de los minutos, el murmullo era mayor y las dudas en los “bianconeri” crecían. Para ser claros, ni olieron la pelota en la segunda mitad. Aparecieron de nuevo los “triángulos ofensivos” en los “Ten Hag boys”, jugadas ofensivas con constante apoyo dual al jugador que tiene la pelota, acumulando hasta siete hombres en zona ofensiva.

Y a falta de veintitrés minutos, apareció el punto débil de la Juventus esta temporada: la defensa a balón parado. Ya lo hicieron Manchester United y Atlético de Madrid en esta edición de la Champions, y ahora, fue el Ajax. En la misma esquina que llegó el gol de Ronaldo, Schone centró y De Ligt cabeceó con garra para poner por delante a los suyos. Un mazazo que no provocó reacción en los locales, que se quedaron bloqueados. Parecía que Cristiano Ronaldo era invencible en su competición, y más, con lo que se vio en los octavos de final pero quizás ese ha sido el problema del equipo italiano, que ha confiado demasiado en el portugués, dependiendo mucho de él y enfocando el juego hacia él. En cambio, el Ajax, utilizó su fútbol valiente y su gran compenetración táctica y de verticalidad para tumbar a los de Piamonte. Junto al Liverpool, y con permiso de Messi, este Ajax ha confirmado su candidatura.

Valvanuz Cañizo, presente y futuro del atletismo español

Valvanuz Cañizo González, nacida en Santander el 29 de diciembre de 1996, es una atleta cántabra que se encuentra compitiendo en la categoría sénior femenino. Su entrenador es Alberto Menéndez Crespo-Sánchez, quien acompaña a la joven a diario en su dura travesía por conseguir el sueño que tantos años lleva persiguiendo: escalar a la élite de este exigente deporte a base de esfuerzo, perseverancia, entrega, sacrificio y mucho trabajo.

Actualmente, se encuentra residiendo en León, donde compagina su vida deportiva con su etapa académica, ya que Valvanuz apenas tiene descanso durante la semana. Como bien reconoce, “es difícil que la gente, incluyendo amigos y familiares, entienda que te abstraigas por completo de lo que sucede a tu alrededor y en el exterior. No obstante, me quedo con la satisfacción del trabajo bien hecho”. Esto se debe a que dispone de muy poco tiempo libre para visitar a sus seres queridos en Cantabria o para hacer planes de ocio con sus amigos, quienes, pese a ello, son un apoyo fundamental en su día a día.

La mejor atleta cántabra, tal y como han demostrado sus resultados a lo largo de su trayectoria deportiva, manifestó su malestar durante el verano pasado a través de su perfil en Facebook. Una publicación que pudieron ver todos los usuarios de dicha red social, donde Valvanuz quiso expresar públicamente que no había recibido ningún tipo de subvención económica ni por parte del Gobierno de Cantabria, ni de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA).

Es curioso que muchos medios de comunicación se vanaglorien de los éxitos cosechados por nuestros deportistas tanto a nivel nacional como internacional, pero, llegada la hora de la verdad, sean incapaces de dar cabida a la actualidad y denunciar el sufrimiento al que la gran mayoría de estos atletas (véase el caso de Cañizo) se ven expuestos diariamente. La santanderina, que también imparte clases particulares para ganar un salario extra con el que poder costearse todo lo necesario para competir, es un claro ejemplo de la compleja situación económica-social que se vive en la actualidad en España (la crisis arrancó hace más de diez años).

 “En pista cubierta compites en cinco pruebas diferentes a lo largo del mismo día: sesenta metros vallas, salto de altura, peso, salto de longitud y ochocientos metros lisos. En cambio, en aire libre haces cien metros vallas, salto de altura, peso y doscientos metros lisos el primer día (sábado), mientras que el domingo realizas salto de longitud, jabalina y ochocientos metros lisos”, comenta Valvanuz Cañizo, lo que demuestra la exigencia de una disciplina como el atletismo, una de los más severas del calendario deportivo junto con el tenis o el ciclismo, por ejemplo.

Igualmente, la atleta cántabra reconoce que disputar unos Juegos Olímpicos es un sueño que, en la actualidad, se antoja prácticamente una quimera. La cita del próximo año en Tokio (2020) puede ser el punto de partida y de motivación añadida para que la joven nacida en Santander cuente con el impulso suficiente para la edición de los JJOO de 2024, los cuales se celebrarán en el viejo continente (concretamente en París).

Piqué lidera al Barça en Old Trafford

El Barça conquista Old Trafford y da un paso adelante en la lucha por la Champions

Texto: María Mancebo López

El FC Barcelona ha ganado (0-1) este miércoles por primera en la historia, en el legendario Old Trafford, venciendo al Manchester United por un gol a cero. Así toma ventaja en estos cuartos de final de la Liga de Campeones, que se decidirán finalmente en el Camp Nou el martes 16 de abril.

La primera parte estuvo igualada pero el Barcelona fue superior en cuanto a posesión. Por el contrario, los jugadores del Manchester basaron su juego en intentar defender y presionar al Barça. En el minuto 12 llegaría el único tanto del partido tras una combinación entre Messi y Suarez, que quería acabar con el remate de cabeza de Coutinho pero que finalmente fue un mal despeje del defensa del United, Luke Shaw, produciéndose autogol. Al principio fue anulado, pero finalmente fue validado por el VAR. El equipo azulgrana estuvo a punto de conseguir el 0-2 tras un gran disparo de Coutinho que detuvo el español David De Gea con el pie. El Manchester tuvo una ocasión de Dalot, que no fue capaz de encajar entre los tres palos.

Tras el descanso, los diablos rojos salieron dominando y con más intensidad, sin ser suficiente para conseguir el gol del empate. Pogba lo intentó pero no se encontraba cómodo dentro del terreno de juego ni con sus compañeros. El equipo catalán, a pesar de no tener la posesión durante los primeros minutos, no sufrió en ningún momento. Las actuaciones de De Gea fueron clave para que el Barça no consiguieran el 0-2. Tras la entrada en el terreno de juego de Sergi Roberto y Arturo Vidal, los azulgrana recuperaron la posesión y evitaron el control del Manchester. Los cambios del equipo inglés no fueron tan efectivos y no le hicieron sufrir al Barcelona en los minutos finales del partido. Messi la tuvo en una falta directa, pero De Gea lo evitó. La vuelta será el próximo martes en el Camp Nou.

Espejismo en el marcador

Ajax y Juventus empataron a uno en un encuentro vibrante y de mucha
intensidad. El equipo de Ten Hag dio otra excelente imagen regalando un fútbol que recuerda mucho al Dortmund de Klopp. Los de Allegri plantearon un partido conformista y que esperó los regalos del rival, con un solo tiro a puerta en todo el partido que fue transformado por otro fantástico cabezazo de Cristiano Ronaldo.

El Johan Cruyff Arena fue testigo de un partido digno de cuartos de final de Champions. Especialmente, de su equipo, que salió a por el gol aunque bien es cierto que la primera ocasión la tuvo Bernardeschi, que hoy no tuvo su mejor noche. Ziyech fue el timón en la zona ofensiva pero a veces abusó demasiado de protagonismo y esa ansiedad personal que tenía, la trasladó al resto de sus compañeros. Si hay dos jugadores que marcaron la diferencia en el conjunto holandés, esos fueron Dusan Tadic y Frenkie de
Jong. El primero porque es asombroso la confianza que tiene el serbio cuando recibe un balón, la manera de aguantarlo y soltarlo con un tacón, una ruleta o con un pase sin mirar. Un conjunto de recursos excepcional donde el mediapunta Van Beek estuvo a punto de aprovecharlo con un disparo que casi abrió el marcador. Mientras, el segundo, porque es un espectáculo no solo como ejerce como mediocentro líder,
sino por como también ayuda a defender,metiéndose un sprint de más de 30 metros para rebañar un balón a Betancour y evitar una clara ocasión de gol. Sin dudas, un detalle que le habrá gustado a Valverde.

Sin embargo, el que lo abrió fue Cristiano Ronaldo. Tras tres partidos ausente por una lesión, el de Madeira hizo una jugada que todo nueve debe hacer: Pilló la pelota en tres cuartos de cancha, manejó los tiempos de la jugada, abrió para su compatriota Cancelo y mientras este puso el pase, el ganador de cinco balones de oro se desmarcó y cuando ya estaba libre de marca, enganchó un cabezazo letal para poner el 0-1. El único tiro a puerta de la Juventus en todo el partido. Cinco goles en ocho partidos en esta Champions para el delantero del equipo italiano.

Cuando parecía que ese golpe psicológico al filo del descanso podía tumbar al Ajax, pasó todo lo contrario. Al ritmo del mítico “Three Little Birds” de Bob Marley, un clásico en los descansos y las reanudaciones de los segundos tiempos en el antiguo Ámsterdam Arena, el brasileño David Neres recuperó una pelota en la banda adueñada por Cancelo, le volvió loco hasta llegar al área y enganchó un disparo con rosca donde Szczesny se vio sorprendido y cuando quiso reaccionar, ya era tarde. Todo esto a los 34 segundos del inicio de la segunda parte. El público local se vino arriba y a punto estuvo de entrar en un delirio colectivo cuando Tagliafico enganchó un obús desde fuera del área que salió rozando por poco de la
portería visitante. Por cierto, el lateral argentino se perderá el partido de vuelta ya que Del Cerro Grande le amonestó y estaba apercibido. Una baja importante.

El primer ecuador de la segunda mitad fue un dominio abrumador del Ajax. Solo le faltó el gol, como en el partido de ida frente al Real Madrid. Un equipo que debido a su presión alta, a su verticalidad y a su propuesta de fútbol de toque pero directo y eléctrico, recuerda mucho al Borussia Dortmund de Jurgen Klopp. En la recta final, los dos equipos se conformaron con el empate aunque bien es cierto que los dos pudieron ponerse por delante en el marcador. Primero fue Jurgen Ekkelenkamp, jugador de 19 años que entró por Schone a falta de quince minutos pero su disparo fue tapado por el meta polaco de la Juventus.

Por el otro lado, Douglas Costa, que entró a falta de media hora, la tuvo en el 85 con un gran disparo que se estrelló en el palo y que fue el único momento que el estadio del Ajax se quedó en silencio.

Si el fútbol hablase, mereció ganar el equipo holandés pero es lo que tiene tener enfrente a un hombre que tiene una efectividad sobresaliente como es la de Cristiano Ronaldo. Cierto que es un buen resultado para la Juventus, que visitar Turín es enfrentarse a otra Juve, donde los de Allegri cambian el chip y son más atrevidos pero ojo, el fútbol del Ajax merece un respeto y ya no solo por su estilo: hace un mes se cargaron al campeón de las últimas tres Champions League y otro dato importante; los de Ten Hag no han perdido fuera de casa. Además, si la Juve fue eliminada por el Atalanta en Copa, Manchester United y Young Boys pudieron ganarles en Champions, ¿por qué no puede hacerlo el Ajax? Sin duda, será el plato fuerte de la próxima semana de los partidos de vuelta de cuartos de final que se puede resumir en “Cristiano contra el fútbol total”.