Con cuatro victorias y tres empates, el entrenador vizcaíno se mantiene invicto en LaLiga Santander con el cuadro vasco
San Mamés vuelve a celebrar como antes. Tras un 2018 desastroso, donde el conjunto rojiblanco solo consiguió siete victorias, Gaizka Garitano ha traído de vuelta la ilusión a la capital vizcaína. Dos meses le han bastado al entrenador para cambiar el rumbo y evitar el hundimiento. Y eso que no lo tenía nada sencillo. Garitano fue ascendido del filial en un momento convulso tanto por lo deportivo como por lo electoral. Aun así, el técnico no se empequeñeció frente al reto, armó a un vestuario roto y planteó un sistema reconocible.
El exentrenador Eduardo Berizzo buscó un futbol similar al de su mentor Marcelo Bielsa. Se pretendía un juego combinativo, apoyándose en el dominio de la posesión, pero el gran error de Berizzo fue no darse cuenta que el Athletic del presente no posee jugadores con las cualidades para apoyar su idea de juego. Bielsa contaba con Javi Martínez en la defensa, un centrocampista reconvertido a central para ayudar en la salida del balón, además de tener en el centro del campo a Ander Herrera y a la mejor versión de Iturraspe. Es por eso que el planteamiento de Berizzo fracasó en el banquillo de la Catedral. Garitano se ha basado en usar lo que tiene. El conjunto vizcaíno ha vuelto a las raíces: un juego ofensivo muy vertical y con una tremenda solidez defensiva.
Disposición del Athletic durante su partido contra el Villarreal. Foto: laliga.es
El Athletic juega a lo que sabe y eso entre la afición gusta. San Mamés ha vuelto a vibrar como antes. En el partido contra el Real Betis se pudo ver la unión equipo-público, ya que la afición no paró de animar durante todo el partido. Tras la expulsión de De Marcos en el tramo final del encuentro, San Mamés se convirtió en el jugador número ’11’ y aguantó con lo suyo los ataques béticos. Lejos quedan los odiosos murmullos que se escuchaban en la Catedral. La afición está eufórica e ilusionada. El público reconoce a su equipo, algo que se extrañaba desde hace tiempo.
Cuando Iñaki Williams echa a correr, las defensas tiemblan. Si Iker Muniain recibe el balón, el Athletic disfruta. Ander Capa y Yuri son puras balas por las bandas. Dani García se mantiene incombustible durante los noventa minutos. Se ha logrado una solidez defensiva que escaseaba últimamente, dado que solo tres balones han conseguido batir la portería de Herrerín. El león herido del que hablaban los periódicos hace apenas dos meses se ha lamido sus heridas y ya mira a puestos de Europa.
Hasta el momento, la destitución de Mourinho como técnico del club inglés y, por consecuencia, la llegada de Solskjær significó la consecución de los 18 puntos ligueros posibles. Sin embargo, los Red Devils consumaron un empate en el último minuto frente al Burnley tras ir perdiendo por 0-2.
Solskjær y sus muchachos buscaban su séptima victoria consecutiva en la Premier League. Para ello, se enfrentaba al Burnley, equipo al que ya ganó 0-2 en la primera vuelta y que venía de una derrota frente al Manchester City. Los primeros compases del encuentro mostraron las ganas del United.Rashford y Pereira tuvieron la oportunidad de abrir el marcador en varias ocasiones que no supieron aprovechar, quizá por la solidez defensiva que los visitantes aseguraban. El Burnley, mientras tanto, lanzaba varias ligeras réplicas que no terminaban de crear peligro. Pases bombeados y saques de esquina dominaron los primeros treinta minutos de juego.
Con la cercanía del descanso, los Red Devils intensificaron y aumentaron sus oportunidades, aunque continuaron con un juego plano. Paul Pogba consiguió hacer gol partiendo de fuera de juego. Tanto anulado. La incisión en el juego de Andreas Pereira puso en bandeja el primero para Mata, que rozó el palo derecho con un potente tiro. Seguidamente, Ashley Young desperdiciaría la última de la primera mitad.
Romelu Lukaku en una de sus acciones contra el Burnley. (Foto: Twitter @ManUtd)
Tras unos 45 minutos con oportunidades, pero calmados, llegaron los goles. En el primer tiro de Pogba, a pase de Shaw, el arquero visitante Heaton consiguió realizar una de las paradas del encuentro. Poco después, los atacantes del Burnley aprovecharon un error garrafal de Pereira en defensa para que Barnes proyectase un fusil con dirección a la portería de De Gea. Sin duda, este gol fue inesperado para los locales, que volvieron a toparse con Heaton, quien se llevó la ovación de Old Trafford. Comenzó el asedio, pero sin acierto, del Manchester United, que de nuevo se vio ‘desmotivado’ con el segundo gol del Burnley. Wood consiguió rematar de cabeza un centro brillante de Westwood en el minuto 81.
Y, para sorpresa de los espectadores, los Red Devils iniciaron la igualada épica con un gol de Pogba desde los once metros en el minuto 87. Con 1-2 en el marcador y cinco de añadido, los de Solskjær no jugaban solos. Lo hacían con los setenta mil aficionados allí presentes. Y Lindelöf aprovechó el momento y el rechace al tiro de Alexis Sánchez para marcar su primer gol como ‘Diablo Rojo’.
Lindelöf segundos antes de marcar el gol del empate frente al Burnley. (Foto: Twitter @ManUtd)
A pesar de un partido un poco gris y de un resultado en contra durante toda la segunda mitad, el Manchester United consiguió salvar los muebles y Solskjær mantenerse invicto como técnico del que fue su equipo también como jugador. Un resultado que, por la forma de conseguirlo, será recordado como uno de los épicos de la temporada en Old Trafford.
FICHA TÉCNICA
Manchester United: De Gea, Young, Lindelöf, Jones, Shaw, Matic, Mata, Pereira (Lingard, min 62), Pogba, Rashford, Lukaku (Sánchez, min 66).
La jornada 21 auguraba ser una cita dura dentro del calendario del campeonato doméstico, donde los equipos eliminados de la Copa del Reyintentarían aprovechar esa ventaja que les daba la ausencia de partido entre semana. Esta daba comienzo con un Sevilla-Levante en el que se presagiaban muchos goles, teniendo en cuenta los antedecentes de la primera vuelta, donde los hispalenses se impusieron 2-6. No obstante, la primera parte invitaba a justo lo contrario. El partido comenzó de manera igualada, con un Sevilla que tomó el control del juego frente a un Levante con mucho ritmo, pero algo pobre en ataque.
En el descanso parece ser que los azulgranas se tomaron un par de tilas, a diferencia de los de Machín, que salieron como motos. Dos minutos tardó Ben Yedder en nublar las esperanzas de los aficionados granotas. Se plantó en el área y desde una posición algo escorada se la metió entre las piernas a Oier. Es lo que tiene disponer de un ‘9’ de garantías. Pero la cosa mejora si puedes presumir de tener dos, ya que André Silva está intratable como vimos en el segundo gol y en el perfecto movimiento que hizo, solo teniendo que empujar el sensacional pase de Promes. Sarabia le dejó en bandeja al ‘Mudo’ Vázquez el tercer gol, y él mismo se encargó de materializar el cuarto de penalti. El quinto también llegó tras el rechace de la pena máxima que el mismo Promes lanzó, poniendo la guinda del pastel a una auténtica exhibición del holandés, aclamado constantemente por su público.
La tarde comenzaba con un duelo de tácticas, intensidad y estilos de juego, donde el Atlético de Madrid se impuso 2-0 a su vecino del sur de la capital, el Getafe. El partido cumplió con lo esperado, siendo un encuentro cerrado y marcado por pequeños detalles. El primer gran detalle salió de las botas de Thomas Partey, que se inventó un sensacional pase para que Griezmann abriera el marcador ante David Soria. Justo antes del descanso, Saúl amplió las diferencias tras aprovechar el rechace de Kalinic, que la mandó al muñeco después de un gran centro de Lucas. Una vez conseguido el 2-0, el Getafe puso algo más de su parte, pero apenas consiguió inquietar a Jan Oblak en una segunda parte intensa, aunque algo descafeinada. La lesión de Godín incrementa los problemas en la enfermería de los colchoneros.
Los jugadores del Atlético de Madrid aplaudiendo a su propia afición tras el pitido final. Foto: LaLiga
El siguiente partido también tuvo lugar en Madrid, donde se vieron las caras el Leganés y el Eibar. Gran tensión del partido estuvo focalizada en la grada, tras la consensuada y sonora pitada en el minuto 12 hacia el VAR y mediante las constantes protestas. El Eibar, en cambio, se centró únicamente en jugar al fútbol y al conjunto armero le bastaron siete minutos para silenciar Butarque. Primero fue Kike mediante un remate de cabeza, y después Jordán volvió a hacer una de las suyas con un auténtico golazo de libre directo. Pero ganar en Butarque no es tarea sencilla, por lo que En-Nesyri se encargó de recortar distancias en el momento perfecto, justo al comienzo de la segunda parte. El marroquí también fue el encargado del empate, completando su doblete personal e igualando un partido que había comenzado cuesta arriba.
En-Nesyri, el protagonista de la noche con su doblete. Foto: LaLiga
La jornada del sábado se cerró en Mestalla en uno de los ‘partidazos’ de la jornada, donde el conjunto local recibía a un Villareal en horas bajas. Se palpaba la tensión en el ambiente y a los de Marcelino solo les valía ganar para contentar a una afición necesitada de alegrías. La noche comenzó de manera inmejorable con el gol de Diakhaby, que en un principio fue anulado. El Villareal tuvo buenos minutos, pero con el paso del tiempo acabó sufriendo en el mediocampo. Parejo y Santi Mina tuvieron la sentencia, aunque finalmente fue Cheryshev el encargado de dar el golpe final a su exequipo. En la recta final del partido, Rodrigo culminó la fiesta en Mestalla, escenario en el que el público desató su euforia porque esperaba con ansiedad una noche así. Los tres puntos colocan al conjunto che en la séptima posición, al tiempo que la derrota hunde aún más al Submarino Amarillo.
La jornada dominguera comenzaba en el José Zorrilla, en un duelo en el que se mezclaban la ansiedad por ganar en casa del conjunto pucelano y la desesperación por salir del mal momento futbolístico por parte del Celta. El conjunto de Cardoso pisó con buen pie el césped del José Zorrilla, ya que Sisto aprovechó de gran manera el error defensivo de Míchelpara inaugurar el marcador. A partir de ahí empezó el festival de ocasiones que el Pucela no lograba materializar. El Celta tenía el balón, pero sufría defensivamente. Al comenzar la segunda parte, mediante los goles de Óscar Plano y Keko, los vallisoletanos lograron remontar un partido muy intenso en el que fueron muy superiores. El Celta, por su parte, apenas logró inquietar a Masip y sigue sin levantar cabeza.
En el primer partido de la tarde, el Girona recibía al líder, el Barcelona, que venía después de una dolorosa derrota en Copa frente al Sevilla, partido en el que Valverde decidió dar descanso a gran parte de la plantilla. Por ello, los culés salieron a por todas en el derbi catalán, lo que se materializó en la diana de Nélson Semedo para adelantar a los suyos con un tremendo zurdazo. El encuentro fue realmente frenético de principio a fin, donde Coutinho y Stuani tuvieron el gol en sendas ocasiones claras. Como nos tienen acostumbrados los partidos del Barcelona, el arbitraje también conllevó polémicatras un riguroso agarrón de Jordi Alba no pitado, junto con una expulsión a Bernardo cuando menos discutible. Con un jugador menos, el Girona tuvo sus oportunidades, pero no las logró aprovechar y lo pagó muy caro. Tras una gran jugada, Leo Messi superó a Bono con una vaselina marca de la casa para cerrar el partido por 0-2 y volver con tres puntos a la Ciudad Condal.
Leo Messi celebrando su golazo. Foto: LaLiga
Los dos encuentros de las 18:30 horas tuvieron lugar en territorio vasco, en Anoeta y en San Mamés. Los donostiarras recibieron al colista de la Liga, el Huesca, que debe afrontar cada partido como una final si tiene intención de pelear por la permanencia. El fútbol no se dignó a aparecer en un partido espeso y realmente aburrido. Los txuri-urdines controlaron la pelota, pero el juego carecía de movimientos y de ideas. Por su parte, el Huesca estaba maravillosamente plantado con cinco defensas, pero no creaba apenas sensación de peligro, excepto por aisladas jugadas en las que el ‘Cucho’ Hernández puso en aprietos a la defensa realista. El transcurso del partido siguió la misma línea, y aunque los de Alguacil apretaron algo más en la recta final, esto no fue suficiente para poner la ventaja en el marcador en un encuentro sin chispa que terminó sin goles.
Por otro lado, el Athletic recibía en su feudo al Betis en un encuentro igualado e intenso, en el que los locales se impusieron por la mínima con un bonito gol de Muniain. La diana del navarro llegó al principio del partido y todo apuntaba a un encuentro lleno de tantos. El Betis controló el balón, pero tuvo escasas opciones de igualar la contienda. Diego Lainez fue la gran sorpresa del conjunto bético, siendo el más desequilibrante en el día de su debut. Herrerín también cuajó un gran partido salvando a los leones con grandes paradas al propio Lainez y a Canales. En los últimos instantes, aprovechando la expulsión de De Marcos, los de Setiénse estiraron creando gran nerviosismo en San Mamés, pero el marcador no se movió. De esta manera, el Athletic sigue con su marcha ascendente desde que Garitano tomó el mando.
Para cerrar la noche, el Espanyol se veía las caras con un Real Madrid que encadenaba tres victorias importantes seguidas. El conjunto blanco salió a comerse al rival desde el principio, lo que se tradujo que en apenas cinco minutos Karim Benzema adelantara a los suyos. Un testarazo (este sí) de Sergio Ramos amplió la ventaja, la cual se vio rápidamente reducida por Leo Baptistao.Benzema estaba imperial y los pupilos de Solari estaban dejando muy buenas sensaciones. El francés puso el 1-3 en el marcador con un gran disparo colocado al borde del descanso. La única mala noticia hasta el momento fue la lesión de Sergio Ramos, tras una dura falta. En la segunda parte entró Gareth Bale tras su recuperación y en una fantástica maniobra amplió las diferencias.Varane fue expulsado y acto siguiente Rosales recortó distancias mediante un auténtico golazo (gracias a la ayuda del VAR). De esta manera, el Real Madrid completó una actuación brillante en la que el gran protagonista fue Karim Benzema.
La jornada se cerró con un Alavés que recibía en su feudo al Rayo Vallecano. El conjunto rayista necesitaba los tres puntos para salir del pozo del descenso. Por otro lado, el Alavés quería mantener la imbatibilidad en su fortín Mendizorroza. El partido fue muy intenso, como se preveía, pero RDT (Raúl de Tomás) fue el jugador que marcó las diferencias tras adelantar a los suyos de cabeza justo al comienzo de la segunda parte. Un mazazo doloroso al que el Alavés contestó con más corazón y garra que cerebro, topándose una y otra vez contra el infranqueable y inexpugnable muro vallecano. Al final, el Rayo sumó tres puntos que le permiten salir por primera vez este año de la zona de descenso a Segunda División, vitales para la lucha por la salvación y para afrontar el segundo tramo de la temporada con confianza.
RDT tras anotar el solitario gol del partido. Foto: rayovallecano.es
Lo más destacado de la jornada 21
Satisfacción pucelana tras una memorable remontada. Foto: LaLiga
Resultados y clasificación
Resultados de la jornada 21 de LaLiga Santander. Foto: Laliga
Clasificación de la jornada 21 de LaLiga Santander. Foto: as.com
Entrar al cine a ver El regreso de Mary Poppins y evitar compararla con la película original es absolutamente imposible. Disney ha tratado de darle continuidad a una historia que tuvo su momento de gloria hace ya mucho mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana.
El regreso de Mary Poppins es más un remake en el que han tratado de introducirnos con calzador momentos que recuerdan a la película original, bien sea zambullendo a sus protagonistas en una bañera de mil metros de profundidad, o en un carruaje de caballos pintado en una sopera de porcelana. Como en la anterior crítica, voy a tratar de analizar la película a través de mi Top cinco de puntos indispensables.
Primer punto y más importante, el guion. Es importante reseñar que se pasan cantando la mayoría de la película. Esto es entendible teniendo en cuenta que es un género musical, pero hay momentos en los que a los actores solo les falta mirar un cronómetro entre que actúan y empiezan a cantar. En cuanto a lo demás, el guion tampoco aporta mucha novedad a la película original y lo único a valorar es el giro final, que además se basa en algo que ya ocurrió en la primera parte. Añadir que existen bastantes momentos en el film que resultan extremadamente forzados para mezclar como sea la imagen real con los dibujos animados, que son la seña de identidad de la franquicia.
Emily Blunt hace una interpretación estupenda de Mary Poppins. Foto: thrillist.com
Segundo y no menos importante, las ‘cancioncitas’. Lejos quedó el mítico e inolvidable supercalifragilisticoespialidoso de la película original. En esta, las canciones resultan en muchas ocasiones cansinas, forzadas, insulsas y a veces desafinadas. En general, a las canciones les hace falta un poquito de salsa de jalapeños para que sepan a algo, y eso en un musical es un poco imperdonable.
Tercero, los guiños a la original. Hay momento espejo en la película; hay momento «soy prácticamente perfecta en todo»; hay momento de baile de los deshollinadores, ¡Uy, perdón!, faroleros (cambias deshollinador por farolero y ya tienes nuevo personaje, así de simple); hay momento cometa voladora y paraguas volador;y, ¿por qué no? Hay momento pingüinos también.
Cuarto, las viejas glorias y las viejas momias. Hay que decir que esto es, sin duda, lo mejor de toda la películapara quien se dé cuenta, claro. Bien avanzada la película se puede contemplar a un Dick van Dyke que, a sus 93 años, se marca sin comerlo ni beberlo un baile de claqué encima de un escritorio. Es un momento nostálgico, a la par que tronchante, pues hay que recordar que es el mismo actor que interpretó al joven protagonista en la primera parte, aunque por su aspecto parezca una momia de la época de los dioses egipcios. Otra de las viejas glorias que hace un cameo en el film como vendedora de globos es la actriz Angela Lansbury, quien interpretó a La bruja novata en los años setenta, otra verdadera momia vendeglobos.
Quinto y último, las interpretaciones. Hay que decir que Emily Blunt lo clava como Mary Poppins. Es una pena que el resto de la película no acompañe. En cuanto al farolero, simplemente desde el primer momento su cara cae mal y sus interpretaciones resultan bastante sobreactuadas. Colin Firth simplemente fue contratado para darle caché al reparto de la película. Ben Whishaw realiza una buena interpretación y los tres niños están bien sin más. A Meryl Streep no la voy a tener en cuenta en esta película. Todos los humanos cometen errores y el papel en esta película fue el suyo.
Los más nostálgicos disfrutarán con esta adaptación de la ‘peli’ original. Foto: indiewire.com
A favor: la momia andante de Dick van Dyke bailando claqué. Y la escena final con medio Londres volando en globos de helio.
En contra:Meryl Streep medio travestida haciendo piruetas en una lámpara puesta del revés.
Se presentaba este año como uno de los más apasionantes en cuanto a la pelea por el preciado MVP (Most Valuable Player award). Tras el reinado de LeBron en Miami (donde consiguió tres de sus cuatro premios Bill Russell) y la explosión definitiva de Curry en Golden State Warriors, que le permitió conseguir dos títulos consecutivos, habíamos pasado a unas temporadas donde este duopolio había quedado fragmentado. Prueba de ello es que en las dos últimas temporadas hubo nuevo ganador con Westbrook (2017) y Harden (2018).
A esto hay que añadirle la dura competencia que viene azotando por detrás con Antetokounmpo, Anthony Davis o Durant. El primero de ellos, líder absoluto de unos Bucks que aspiran por fin este año a explotar definitivamente y pasar la ‘maldita’ primera ronda, la cual no superan desde la temporada2000-2001 cuando cayeron frente a los Sixers de Iverson en la final de Conferencia por un ajustado 4-3. De Davis, ¿qué decir? Mejor center de la competición, actualmente solo Embiid está a su nivel.
Sin embargo, partía con la desventaja de jugar en un equipo (Pelicans) que, probablemente y como se está comprobando, no tiene nivel para entrar en playoffs. ‘Durantula’ sabía a lo que venía cuando firmó por el equipo de Steve Kerr. Era inevitable que sus números bajaran cuando al lado tienes al mejor base de toda la NBA y a un tirador compulsivo (y con mejores porcentajes de triples) como Klay Thompson.
Durant y LeBron son dos de los mejores jugadores de la Liga. Foto: silverscreenandroll.com
La temporada arrancó y las grandes estrellas no defraudaron: Curry, LeBron, Davis, Giannis… Cada uno de los jugadores nombrados anteriormente se echó el equipo a la espalda y mantuvo sus números actuales. Solo hubo un lunar, que fue el de Westbrook, el explosivo base californiano. A pesar de seguir promediando medias de triple doble por partido, no está firmando una gran campaña. Su anotación actual se encuentra en 21.9 puntos, cuando el año pasado superó los 25 y hace dos, momento en el que ganó el MVP, se fue hasta casi 32 puntos por partido. Si a esto le sumamos que lleva el peor porcentaje de tiros, solo en su año de rookie firmó peores porcentajes de campo, y que está en un paupérrimo 65 %, pues vemos que el mejor Westbrook está aún por llegar.
Pero no todo son malas noticias en Oklahoma City. El mal momento de ‘Beastbrook’ ha sido minimizado por el espectacular Paul George. El ex de Indiana está asumiendo galones y reduciendo la mala de versión de Russell a base de triples y canastas ganadoras; la última de ellas un increíble 3+1 en la cara de uno de los mejores defensores: Jimmy Butler. Aparte de todos estos grandes jugadores, surgían sorpresas inesperadas como la de Tobias Harris. El alero de Los Angeles Clippers obtuvo el galardón a mejor jugador del mes de la Conferencia Oeste en noviembre, y gracias a él los angelinos luchan por la última plaza que da acceso a la postemporada.
La batalla por el MVP se mostraba dura y correosa hasta que Harden dijo basta. ‘La Barba’, tras un arranque ‘normalito’, se desató a partir de diciembre y ya tiene unos números estratosféricos, de otro planeta. A este nivel nadie puede competir con él. Acumula 21 partidos seguidos con más de 30 puntos, únicamente superado por el mítico Olajuwon. Además de estos números ofensivos escandalosos, hay que sumarle su papel de asistente.
Harden, Curry y Westbrook son los tres últimos ganadores del MVP. Foto: Sports Illustrated
El hecho de que Paul no esté ha provocado que todas (absolutamente todas) las jugadas de los Rockets se dirijan al templo de ‘La Barba’. Otro dato que agranda más la temporada de Harden es que sus puntos se los genera él mismo (mención especial merece su step back). En los últimos cinco partidos promedia 52.2 puntos, ¿saben cuántos de esos puntos han llegado tras asistencias de sus compañeros? NINGUNO. Actualmente, nadie come en la misma mesa que ‘The Beard’.
Rafa y Novak. Nadal y Djokovic. Dos de los tres integrantes del big three del panorama tenístico actual se citan este domingo (9:30 horas en España) en la gran final del Open de Australia, el primer Grand Slam de la temporada. El balear llega a la cita decisiva del campeonato sin haber cedido ni un solo set, mientras que el balcánico tuvo la ‘fortuna’ de la retirada de Nishikori por lesión en cuartos de final (el de Belgrado dominaba 6-1 y 4-1) para llegar más descansado a semis.
El número dos del mundo se ha mostrado intratable desde el comienzo del torneo, donde ha desplegado un tenis brillante para deshacerse cómodamente de todos los oponentes que le han salido a su paso. Muestra de ello fue el encuentro de octavos con Berdych, a quien aplastó especialmente durante las dos primeras mangas (6-0 y 6-1), además de los cuartos con Tiafoe y el penúltimo duelo de la competición con Tsitsipas. El griego se había convertido en la revelación en Melbourne, sobre todo después de deshacerse de Roger Federer en octavos, pero nada pudo hacer para frenar al tifón llamado Rafa y apellidado Nadal.
Por su parte, ‘Nole’ no desplegó su mejor juego en la contienda de octavos de final con Medvedev, ante quien cedió un parcial en el tie-break, pero posteriormente ha demostrado su autoridad frente a Nishikori (quien tuvo que abandonar el envite tras su choque maratoniano con Carreño) y Pouille (al que no ha dado ni una mínima opción en semifinales). Es posible que el primer clasificado en el ranking de la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales) parta con un ligero favoritismo por encima de Rafa, pero no cabe duda que estamos ante un duelo apasionante para todos los amantes de este deporte.
Será la octava ocasión en la que ambos midan sus fuerzas en el partido decisivo de un Grand Slam (únicamente superados por Federer y el propio Rafa con nueve), con un balance hasta la fecha de cuatro triunfos del manacorí por tres del de Belgrado. Tan solo se han visto las caras una vez en la final de Australia, concretamente en 2012, momento en el que Djokovic se impuso ante Nadal en un enfrentamiento que pasará a los anales de la historia del tenis: 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 (5) y 7-5. Uno de los mejores partidos que he tenido el placer de disfrutar (al que también podemos añadir el Nadal-Federer de Wimbledon en 2008).
Nadal demostró su gran nivel frente a la sensación del torneo. Foto: canarias7.es
Otro dato interesante es que Novak se ha convertido en el tercer genio de la raqueta que llega al menos a siete finales en dos de los cuatro Grandes de la temporada (Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open). El serbio disputará el domingo su séptima final en Melbourne, a lo que hay que añadir las ocho jugadas en Nueva York. Los otros dos ilustres nombres son los de Federer (siete en Australia, 11 en Wimbledon y siete en Estados Unidos) y un tal Pete Sampras (siete en Wimbledon y ocho en territorio norteamericano).
Tampoco se puede pasar por alto que la campaña 2019 va a ser la decimosexta consecutiva en la que Nadal va a disputar una final ATP (2004-2019), únicamente superado por Connors y Federer (ambos con 19) y empatado con Lendl (16). Asimismo, será el decimocuarto curso tenístico seguido en el que Djokovic alcance (como mínimo) un duelo decisivo de un torneo de la ATP (2006-2019), teniendo por encima también a Orantes (15) y nivelado con profesionales de la talla de McEnroe, Moyà, Berdych y Monfils.
Igualmente, Rafa Nadal (25) y Novak Djokovic (24) son el segundo y tercer tenista, respectivamente, con más finales de Grand Slam disputadas desde el año 1968 hasta el presente 2019. El líder de tan prestigiosa clasificación es el maestro de Basilea, su ‘Majestad’ Roger Federer, quien acumula un total de 30 duelos decisivos en los Grandes del circuito. Lendl (19), Sampras (18), Borg (16), Connors y Agassi (estos dos últimos con 15) son varias de las leyendas que figuran en esta célebre lista.
Y qué decir de la cantidad de finales jugadas en el Open de Australia desde 1969 hasta la actualidad, donde el de Belgrado ha empatado con Federer en lo alto del ranking con un total de siete comparecencias. El suizo ha vencido en seis de las siete ocasiones (cayó precisamente con Nadal en 2009), mientras que el serbio ha cuajado un pleno hasta la fecha (2008, 2011, 2012, 2013, 2015 y 2016) en sus apariciones en el último compromiso de Melbourne Park. Los siguientes en la tabla son Murray, Edberg y Rafa con cinco, al tiempo que Wilander, Lendl y Agassi suman cuatro.
El número uno busca su tercer Grande seguido. Foto: elmanana.com
En cuanto a la efectividad en las semifinales de un Grand Slam, el ranking lo lidera Borg (94,1 %), seguido muy de cerca por Nadal (83,3 %). Delante de Djokovic (70,6 %) se encuentra Sampras (78,3 %), a quienes hay que incorporar a jugadores tan talentosos como Federer (69,8 %), Lendl (67,9 %), McEnroe y Edberg (ambos con un 57,9 %), todo ello con un mínimo de15 semis disputadas.
Cabe recordar que la última cita en la que los dos semifinalistas que dieron su brazo a torcer en un Grand Slam ganaron menos juegos que en la actual edición del Open de Australia (Tsitsipas y Pouille) fue en Roland Garros (exactamente en 1978). Allí Borg derrotó a Barazzutti (6-0 6-1 y 6-0) y Vilas a Dick Stockton (6-3, 6-3 y 6-2), sumando un total de nueve juegos (por los 10 que han acumulado entre el griego y el francés en la vigente edición en Melbourne). Rafa se deshizo del heleno por un cómodo 6-2, 6-4 y 6-0 en una hora y 46 minutos de juego, mientras que ‘Nole’ no tuvo piedad del pupilo de AmélieMauresmo (6-0, 6-2 y 6-2 en una hora y 23 minutos).
Siguiendo el hilo de las estadísticas para ilustrar esta magnífica final que nos aguarda el próximo domingo 27 de enero, conviene recalcar que será la decimoquinta final de Novak Djokovic en un Grand Slam sobre pista dura (la novena por parte de Rafael Nadal). Otros cracks que han sellado su nombre en este listado son Federer (14), Lendl y Sampras (ambos con 11), Agassi (10), Murray (siete), McEnroe y Edberg (los dos últimos con cinco).
Rafa busca romper su maleficio en Australia. Foto: as.com
Por último, el Djokovic vs Nadal es el duelo más repetido en la era Open (será la ocasión número 53 en la que el serbio y el español se citen cara a cara en la pista). El balance es favorable al bueno de ‘Nole’ (27-25), además de precisar que de las últimas 12 veces que han medido sus fuerzas, el número uno del mundo se ha impuesto en nueve de ellas. El último head to head entre ambos data del pasado Wimbledon 2018, concretamente en semifinales, en lo que fue una auténtica final anticipada (con permiso de la maratón de cuartos entre Rafa y Del Potro). El balcánico se impuso en un duelo épico por 6-4, 3-6, 7-6 (9), 3-6 y 10-8, lo que sería la antesala de un nuevo entorchado de Novak en Londres (doblegó en la final a Kevin Anderson).
Antiguamente, los futbolistas acostumbraban a pasar unas Navidades tranquilas en familia. El compromiso era un valor fundamental y rara vez se veían movimientos y fichajes en invierno. Pero poco a poco las cosas han ido cambiando, y desde fichajes importantes en el mercado invernal como en su momento fueron Marcelo, Luis Suárez (del Ajax), Barzagli o Matic, hemos pasado a ver fichajes ‘galácticos’ e inversiones realmente grandes. El antecedente más cercano es PhilippeCoutinho, la incorporación más cara de la historia del Barcelona.
Este invierno presagiaba ser tranquilo, ya que los equipos grandes parecían bien reforzados, y la mayoría de los ‘galácticos’ parecían atados. Pero un par de movimientos desde Milán desencadenaron en un efecto ‘dominó’ de delanteros que tuvo lugar en Inglaterra, Italia y finalmente en España.
Vayamos por partes. Todo comenzó con el club milanés y su interés por Krzysztof Piatek, la sensación de la Serie A. El delantero polaco llamó a las puertas de los grandes clubes con 19 goles en 21 partidos en el Genoa, un equipo muy limitado que lucha por la permanencia.
Piatek, con la camiseta del Genoa. Foto: Google
El verano anterior, el conjunto de San Siro realizó una inversión importante por Gonzalo Higuaín y tuvo que desprenderse de Bonucci, quien puso rumbo a Turín. El rendimiento del argentino no cumplió con las altas expectativas de la afición rossonera, siendo cuestionado por muchos por su edad y estado físico. Su relación con Gattuso tampoco le ayudó en su adaptación.
Aquí es donde entra en juego el Chelsea y Maurizio Sarri, quienes compartieron los mejores años de su carrera en el Nápoles. A Sarri no le convencían ni Morata,ni Giroud, por lo que pidió al club el fichaje del ‘Pipita’, el cual se ha concretado en calidad de cedido y con una opción de compra que ronda los 36 millones. El Milán ya tenía cubiertas las espaldas con Piatek, que provoca gran ilusión en la ciudad de Milán, y el traspaso fue más sencillo de lo que en un principio podría parecer.
Gonzalo Higuaín posando con su nueva equipación del Chelsea. Foto: Google
Pero ahora el problema lo tenía el club londinense, que debía desprenderse de Giroud o Morata, quienes no eran del gusto de Sarri para jugar de titular, sobre todo en el caso del español.
En ese momento, el Atlético de Madrid entró en juego y fue con todo a por Morata, motivado por la escasez goleadora de sus delanteros y la grave lesión de Diego Costa. Lo más controvertido del fichaje es el pasado madridista de Morata, el cual alimenta el rechazo de muchos aficionados colchoneros. No obstante, si viajamos aún más en el tiempo, nos encontramos que el delantero madrileño también estuvo en la cantera del Atlético de Madrid, siguiendo los pasos de otros ‘9’ como Hugo Sánchez y Raúl.
Álvaro Morata formó parte de las categorías inferiores del Atlético de Madrid. Foto: Marca
Todo parece indicar que Morata llegará sin problemas en el caso de que el club colchonero sea capaz de desprenderse de algún jugador, todo ello para cumplir con el Fair Play financiero. Las opciones de salida más factibles serían Kalinic y Gelson Martins, los cuales poseen gran cartel en el mercado. También está sonando el nombre de Jonny Otto, cedido en los Wolves, quienes estarían dispuestos a realizar un importante esfuerzo económico para quedárselo en propiedad.
Lo que está claro es que Morata no hará esperar a los aficionados atléticos y que poco tardará en levantar al Wanda Metropolitano con sus goles.
La primera semifinal de esta edición del Open de Australia la disputan Rafa Nadal y Stefanos Tsitsipas. El manacorí viene de pulverizar a todos sus rivales hasta la fecha. El campeón español ha mostrado un juego sólido y agresivo: sus golpes desde el fondo de pista son profundos y ajustados a las líneas, está desbordando a sus rivales abriéndoles ángulos imposibles con su revés y el cambio en la posición de su servicio parece que le funciona.
Rafa viene lanzado y sin ceder ni un solo set en todo el torneo. Sin embargo, es cierto que hasta ahora solo se ha enfrentado a rivales menores, a excepción de Tomas Berdych.
El dato: Rafa ha salvado 13 de 15 bolas de break en el torneo.
Tsitsipas, en cambio, ha tenido un cuadro más duro que el balear. Aunque en el mundo del tenis es de sobra conocido desde hace un par de años, para el público general es famoso por ser el verdugo de Federer hace unos días.
El griego ha destacado en este torneo por su energía en pista, una actitud ganadora y una fortaleza mental muy poco común para su edad. Además, es muy polivalente en la pista: potente derecha, revés clásico a una mano, servicio convincente, buena subida a la red…
El dato: pocos jugadores han conseguido ganar a Federer en un Grand Slam remontándole el primer set. Tsitsipas lo ha hecho con 20 años.
El juego desplegado por Tsitsipas consiguió desesperar a Federer y a Bautista. Sin embargo, sus golpes liftados puede que no sean suficientes contra el mejor del circuito en esa faceta, al tiempo que su revés a una mano puede ser su punto débil ante los cañonazos del balear. En cambio, Nadal deberá hacer frente a un jugador en un momento de confianza increíble y capaz de todo.
Porcentaje: Nadal 60 % – Tsitsipas 40 %
La segunda semifinal la disputan Novak Djokovic y Lucas Pouille. El serbio viene de hacer un torneo bastante discreto para lo que nos tiene acostumbrados. Aunque haya perdido dos sets y no haya mostrado su mejor nivel, también hay que decir que no ha sufrido en exceso.
Nole, al igual que Rafa, no se ha enfrentado a ningún rival Top en el torneo (Nishikori se retiró apenas una hora después de haber iniciado el partido) y su encuentro contra Medvedev, el rival de mayor ranking al que se ha enfrentado, ofreció un juego bastante errático y dubitativo: derechas fuera por más de dos metros, reveses cortados, segundo set perdido cuando servía con 5-3 a favor y algún que otro gesto de desesperación.
Dicho esto, Djokovic está en las semifinales de un Grand Slam haciendo lo mínimo, lo cual habla de su calidad.
El dato: Djokovic llega más descansado al partido al haber jugado 10 horas y 36 minutos, por 15 horas y siete minutos del francés.
Pouille, por su parte, es la gran sorpresa del torneo. Ya en 2016 derrotó a Nadal en los octavos de final del US Open desplegando un juego muy completo, superándole en muchas ocasiones desde el fondo de pista. Sin embargo, no soportó la presión de ser la nueva promesa del tenis francés y desde entonces no ha obtenido ningún resultado importante.
Ahora, con 24 años y de la mano de su entrenadora Amélie Mauresmo, parece que ha resucitado tenísticamente y se ha plantado en semis derrotando a rivales de nivel como Coric o Raonic.
El dato: nunca se ha enfrentado a Djokovic, arma de doble filo.
Djokovic es el número uno del ranking y el jugador más solido de la actualidad. Su mayor rival es él mismo. Un Djokovic jugando a su nivel es imparable. Sin embargo, si el serbio juega como contra Medvedev y, a su vez, Pouille es capaz de no cometer errores de fondo de pista y mover al balcánico con su derecha, podríamos estar ante un partido muy interesante.
Cuando se habla sobre la historia del fútbol es inevitable no dirigirse a las islas británicas, a Inglaterra, donde se creó, perfeccionó y profesionalizó este deporte. En el año 1872, Inglaterra y Escocia ya estaban jugando un partido oficial, mientras que en España el fútbol comenzaba a darse a conocer.
Los 11 futbolistas ingleses que jugaron el primer partido internacional de la historia
Por ello, los ingleses pueden presumir de ser los creadores y promotores del deporte más universalizado y el que más genera en cualquier ámbito social. No obstante, pese a tener la Liga más competitiva del mundo, en la cual se encuentran prácticamente todos los futbolistas ingleses, es un hecho que el combinado inglés ha perdido parte de esa jerarquía y status de selección Toptras la sequía de los últimos tiempos.
No es fácil rejuvenecerse, y menos aún después de acostumbrarse a ver en el mismo terreno de juego a Gerrard, Lampard, Scholes, Rooney, Terry, Ferdinand, Beckham, etc. Pero quien tuvo, retuvo, y el Mundial de Rusia solo fue un pequeño adelanto de cara al panorama internacional y a las Eurocopas y Mundiales que se disputarán próximamente.
Gran culpa de ese aire fresco que parece rondar el fútbol británico lo tiene Gareth Southgate, el exjugador y actual entrenador de la selección. De ser una especie de parche temporal, Southgate y su carismático chaleco parecen haber devuelto la ilusión al conjunto inglés, completado por jugadores con poca experiencia, pero enorme talento. Como dato que refuerza la apuesta por la sangre fresca por parte del técnico, de los integrantes de la plantilla que acudieron a Rusia, solamente Ashley Young y Jamie Vardy superaban la treintena de edad.
Gareth Southgate y Harry Kane, fundiéndose en un emotivo abrazo tras la clasificación
Más allá de la influyente figura de Gareth Southgate, la ilusión tiene mucho que ver con el gran nivel mostrado por jugadores importantes del equipo y con el resurgimiento de jóvenes que apuntan maneras. Pickford ha llenado totalmente el vacío que se encontraba en la portería mediante partidos y paradas memorables. En la zaga, Maguire, Stones, Walker e incluso Trippier se han erigido como baluartes defensivos solventes. En la zona de mediocampo, Dier o Henderson proporcionan consistencia y estabilidad para que Lingard y Dele Alli se encarguen de crear peligro por zonas interiores. En los últimos tres cuartos de campo, Sterling y Rashford son los jugadores más desequilibrantes y un constante incordio para la defensa rival. Pero el que se encarga de materializar los goles y liderar al equipo es Harry Kane, un jugador que apunta a batir récords y a ser un delantero que ocupe gran sitio en la historia de la Selección inglesa.
A estos jugadores ya consolidados y de rendimiento inmediato hay que sumarles jóvenes promesas que poco a poco van entrando en la dinámica del conjunto inglés. Entre ellos, la sensación de la temporada, Jadon Sancho, y el niño mimado de Guardiola, Phil Foden. Otros jugadores jóvenes como Alexander Arnold, Chilwell, Joe Gomez, Sessegnon, Harry Winks o James Maddison también darán mucho de qué hablar si logran desarrollar su potencial.
El combinado británico cuajó un papel realmente meritorio durante la cita de Rusia
Tras el Mundial, en la novedosa UEFA Nations League se ha confirmado la continuidad del buen momento del combinado inglés tras derrotar a España en un frenético encuentro, además de una victoria in extremis frente a Croacia, la subcampeona del mundo. Esto sirvió a los de Southgate para clasificarse a las semifinales, donde se encontrarán con Holanda, otra selección que está pasando una situación muy similar a la de Inglaterra.
Veremos lo que el futuro deparará al conjunto de Gareth Southgate, «El Señor de la Orden del Chaleco», según The Guardian. Lo que está claro es que en Inglaterra hay motivos para ilusionarse, y seguramente acaparará gran parte de los focos mediáticos durante los próximos años.
Todavía existen algunos interrogantes inexplicables en el universo, ¿cómo surgió la vida en la Tierra?, ¿Qué hay detrás de los agujeros negros? ¿Existe Dios? Y, por supuesto, ¿por qué Aquaman ha conseguido ser el número uno en la taquilla mundial?
Estamos hablando de una película tan coherente que desafía a todas las leyes de la física habidas y por haber; desde cascadas debajo del agua, tortugas del mismo tamaño que ballenas o dinosaurios que aún viven en nuestra época. Este film es un auténtico despropósito de principio a fin, y por eso voy a tratar de hablar de la película estableciendo un Top cinco de puntos imprescindibles.
Primer punto y más importante, el guion. El guion hace aguas por todas partes (nunca mejor dicho). Es lamentable a más no poder, tanto que no me quedó claro si Aquaman es bueno o malo, pues la película nos lo presenta como el salvador definitivo que acabará con un conflicto entre dos mundos: el mundo de la superficie y el mundo submarino, pero sin venir a cuento y después de conseguir el tridente mágico. Es decir, el equivalente al martillo de Thor, aunque sumergible y resistente a las presiones abisales, decide invocar a todas las criaturas del océano a lomos de un Kaiju de los de Pacific Rim para intentar acabar con su hermanito ‘el malote’ de tres al cuarto.
Sin embargo, por el camino no le importa destruir todo a su paso, o sea, pasa de ser el Mesías salvador que unirá los dos mundos a convertirse en un auténtico Hitler submarino que arrasa con todo ser viviente que se cruza en su camino, incomprensible, pero cierto. En cuanto al personaje, hay que destacar que Aquaman, en un principio, se nos presenta como un tipo ‘gamberrete’ que no ha tocado un libro en su vida, pero que luego, y también de repente, se conoce perfectamente todos los nombres de los emperadores romanos. ¿Explicación? No la hay.
Aquaman es uno de los integrantes de la Liga de la justicia de DC Comics. Foto: mundosuperman.com
Y tampoco podemos olvidarnos de que Aquaman y sus colegas son tan rápidos como un torpedo, pero, sin embargo, necesitan montarse en tiburones que curiosamente van más lentos que ellos.
Segundo punto y no menos importante, las interpretaciones. Este aspecto lo voy a resumir bastante. Nicole Kidman se ha convertido en una Barbie sin expresión. Jason Momoa ha rentabilizado el músculo a más no poder, dice más o menos 10 frases en la película y su personaje tiene la misma técnica de lucha que Popeye El marino. Amber Heard y su ‘pelucón’, sin duda, lo mejor de la película. El negro que hace de Black Manta es mejor ni comentarlo….
Tercer punto, el ‘pelucón’ de Amber Heard y el ‘trajecito’ del Negro que hace de Black Manta. El ‘pelucón’ que le han plantado a Amber Heard se ve aproximadamente a una distancia de entre cuatro y ocho kilómetros, y resume la calidad del diseño de producción que tiene la película en general. El diseño de producción de Aquaman es tan horrible e incoherente en todos sus aspectosque han sido capaces de ponerle un traje de pescado podrido a Nicole Kidman, hacer como si nada y luego intentar que te tomes en serio su personaje. En cuanto al ‘trajecito’ de Black Manta, solo mencionar que el vestuario de la serie low cost de los Power Rangers de los años noventa era más creíble que ese traje.
Cuarto punto, las explosiones. Es importantísimo incluir las explosiones como un apartado más porque, al ver la película, más de la mitad de las escenas acaban con una explosión, no importa la situación: una conversación importante, un beso o una reunión secreta, la solución a cada escena consiste en un petardazo explosivo, ¿vosotros lo entendéis? Yo desde luego que no…
Quinto y último punto, la música. Creo que en este aspecto, para la ambientación musical, han contado con el prestigioso compositor que realizó las bandas sonoras de videojuegos como Super Mario Bros o el Tetris. Una música muy apropiada y seria para acompañar trepidantes escenas de acción y persecuciones submarinas.
Jason Momoa (Aquaman) y Amber Heard (Mera) en una de las escenas. Foto: mouse.latercera.com
De los efectos especiales y el CGI (imagen generada por ordenador) creo que no hace falta ni hablar porque es en lo que más se han gastado el dinero, y es que ni siquiera sorprenden. Entre las tres mil explosiones, las cuatrocientos mil ballenas, delfines, atunes, tiburones y tortugas que salen al mismo tiempo y los movimientos supersónicos bajo el agua terminan de hundirse por completo.
A favor: indudablemente, el sensacional ‘pibonazo’ de Amber Heard.