‘Carmen Sandiego’, la nueva serie de Netflix, es uno de esos escasos ejemplos en los que el reboot salva la serie original. Basada en un videojuego de los 80, su adaptación a serie en los 90 fue tan catastrófica que consiguió desencantar a casi todo su público. Algo difícil de conseguir, ya que por lo general las adaptaciones se hacen partiendo de la base de que vas a tener un público fiel, aquellos que ya conozcan la historia. Pero ni siquiera eso pudo salvarla.
Cuando Netflix anunció su regreso en forma de serie de animación, muchos fans (y aquellos que no lo eran, pero habían oído hablar del fiasco de la serie original) tuvieron muchas dudas. Sin embargo, Carmen llegó y las despejó de un plumazo. Para que no sepa de quién estamos hablando, Carmen Sandiego en sus primeras versiones era una superladrona mundial, vestida con sus inconfundibles abrigo y sombreros rojos, que utilizaba sus viajes para proporcionar datos de geografía e historia a los niños. Sí, era una serie infantil. Aunque eso no impedía que se tratasen temáticas adultas, como el hecho de que Carmen fuera la líder de V.I.L.E., una organización criminal.
En la nueva versión, en cambio, Netflix ha decidido darle un toque más apropiado para todos los públicos. En esta serie, Carmen es una huérfana encontrada por V.I.L.E. que decide entrenar con ellos porque son lo más parecido que tiene a una familia. Sin embargo, cuando descubre el verdadero alcance de la organización y lo que están dispuestos a hacer para ganar más poder, la joven decide abandonarles y luchar contra ellos de la única forma que sabe: robando los objetos de valor antes que ellos, para luego devolverlos. Y para conseguirlo, cuenta con la ayuda de Jugador, un niño prodigio capaz de hackear cualquier cosa, y sus ayudantes Zack y Ivy, que la apoyan en el trabajo de campo.
La trama, aparentemente sencilla, se va enredando más con cada capítulo, mostrando nuevos villanos, nuevos objetivos y una conspiración que va más allá de lo que Carmen imagina. Pero si hay algo que atrapa de verdad es el personaje de Carmen Sandiego. Estamos en una época de personajes femeninos poderosos, que han roto el estereotipo de «damisela en apuros». Y da gusto encontrar eso en una serie infantil. Carmen es ingeniosa, divertida, tremendamente inteligente, con una moral a prueba de bombas y muy capaz de tumbar a cualquiera que intente atraparla (o en el caso de V.I.L.E. matarla). En resumen, un ejemplo más que bueno para niñas y niños de lo que se puede lograr trabajando duro y teniendo ganas de aprender.
Los demás personajes que acompañan a la protagonista en su aventura, tanto aliados como enemigos, están también muy bien construidos. Todos tienen su propia historia y motivaciones y merece la pena conocerlos. Mención especial a Jugador, que es el mejor «Watson» posible para Carmen, aunque haya estado ligeramente desaprovechado en esta primera temporada (ahora que las bases de la historia ya están puestas, sería una buena idea por parte de los guionistas profundizar algo más en las vidas de los personajes secundarios). El trabajo de los dobladores (Gina Rodríguez, protagonista de ‘Jane the virgin’, y Finn Wolfhard, protagonista de ‘Stranger Things’, ponen voz a Carmen y Jugador respectivamente) es fundamental para dar ese carisma especial a los personajes y, en este caso, han cumplido su objetivo sobradamente. Mención especial también a la animación, que hace de su simplicidad algo brillante y mantiene todos los elementos icónicos que hicieron a los jóvenes de los 80 enamorarse de ella (como el sombrero y el abrigo rojos de Carmen, que ya tienen su lugar en la historia de la animación).
En resumen, Carmen Sandiego quizá comenzara como una serie infantil. Pero obviando los datos de geografía y historia (que normalmente llegan de la mano de Jugador, y que pueden resultar algo repetitivos para los adultos), es una opción excelente para cualquier miembro de la familia. Y con una segunda temporada ya confirmada, nos queda poco para volver a preguntarnos «¿dónde estará Carmen Sandiego?».



