El pasado miércoles 3 de abril, tenía lugar un partido atrasado de la jornada 31 entre Tottenham y Crystal Palace, pero iba a tener un detalle que lo haría especial, y es que este sería el 1º partido de Premier League en el Tottenham Hotspur Stadium. No solo eso, si no el primer partido que disputaba en su estadio desde hace casi dos años, cuando se cerró White Hart Lane para pasar a usar Wembley hasta este momento. El conjunto local llegaba de una racha de 5 partidos sin conocer la victoria en la competición doméstica, mientras que el Palace venía en una racha ascendente, aunque se quedaron a las puertas de la final four de la FA Cup, donde eliminaron precisamente a los Spurs.
Ya en el partido, se siguió el guión preestablecido y el Tottenham gozó de un dominio total del balón, generando peligro en cada jugada aun sin tener excesiva suerte en las ocasiones de Eriksen y Kane. Se llegó al descanso con un 70% de posesión de los locales y el partido nos dejaba la sensación de que la segunda parte sería un nuevo asedio. Cabe destacar de la primera parte la apuesta de Pochettino por colocar a Rose por delante de Davies, para jugar así con un doble lateral, y aunque el lateral inglés creó varias oportunidades se le vio más nervioso de lo normal, lo que le hizo equivocarse en más de una ocasión.
Al volver de los vestuarios, el Tottenham salió como en el primer tiempo pero con un nuevo protagonista en el juego ofensivo del equipo, y es que tras una primera parte donde no se le vio muy acertado, Heung-Ming Son despertaría tras el descanso. La primera oportunidad clara saldría de sus botas, pero el disparo se fue arriba; pero cuando cuando el surcoreano esta enchufado es muy dificil pararlo, y así se vio. En el minuto 55, tras un pase de Eriksen, dribló a un defensor y, con la suerte de rebotar en Milivojevic, su disparo con la zurda se acabó colando en la portería de Guaita. Con esto, Son se mete en los libros de historia ya que fue el 1º gol anotado en el nuevo estadio en Premier League.

Mientras, el Crystal Palace parecía hundido ya que tras el primer gol vieron que no eran capaces de reaccionar y seguían llegando ocasiones locales, ya habiendo entrado Winks en lugar de Rose para tener más control del juego. Finalmente, pasó lo que parecía que iba a pasar y Eriksen, recogiendo un balón suelto en el área, pondría el 2-0 en el minuto 77. Ya en los instantes finales, los visitantes gozaron de varias oportunidades pero finalmente el marcador no se movería del 2-0. Con este resultado los Spurs recuperan la 3º posición, con el Arsenal con un partido por disputar aún, y tienen la cabeza ya en el próximo martes, cuando recibirán al Manchester City para disputar la ida de los cuartos de final de la Champions League.


























