Un Real Madrid renacido

En el comienzo de la segunda etapa de Zidane al frente del banquillo de la casa blanca, el equipo local consiguió ganar por 2-0 con goles de Isco y Bale a un Celta que está en caída libre.

Texto: Jonay Antón

Todo renació. Parecía un viaje al pasado. No sabemos si Michael J. Fox estuvo por allí pero parecía marzo de 2018 en vez de 2019. ¿La causa? Zinedine Zidane. El francés es el aura mágica del Madrid, como bien dijo Odriozola en zona mixta. El ambiente, los jugadores, la prensa, el tiempo atmosférico, todo estaba en torno a la leyenda francesa.

Fue un día de resurrecciones. Zidane sacó a Keylor, Marcelo, Isco, Asensio y Bale. Ninguno defraudó. Keylor tuvo que intervenir poco pero cuando tuvo que aparecer, lo hizo, con una parada antalógica a un cabezazo de Maxi Gómez con el marcador igualado. Marcelo se incursó en el ataque como en los viejos tiempos, defendió bien aunque cierto es que los hombres ofensivos del Celta no le exigieron mucho. Isco no fue un escándalo, no fue el más brillante pero el Madrid no puede jugar sin él. Al menos, a día de hoy. Lo necesita. Cuando el Madrid ha tenido crisis, el club blanco ha tenido a jugones que a pesar de malas temporadas, dejaban partidos para el recuerdo como son los casos de Guti, Ozil, el propio Zizou, Laudrup y demás estrellas del fútbol.

El conjunto merengue fue de menos a más en el partido. Cierto que le costó entrar en el juego y que tuvo despistes imperdonables, pero fue otro Madrid. Hubo ocasiones de todos los tipos y solamente Rubén Blanco y el larguero evitaron que el equipo gallego se fuese al descanso con el resultado en contra. Y vuelvo a los nombres. Asensio fue el mejor. Aportó la diferencia con cambios de ritmo, jugando por las dos bandas, hasta de delantero. Esa novedad táctica, la de que los hombres de arriba rotasen posición y que muchas veces el balear y el malagueño hiciesen de falso nueve, dio libertad a Bale y a Benzema por bandas, de ahí viene el primer gol: Conducción de Marco, Karim en banda dando el pase de la muerte e Isco incorporándose desde la segunda línea hasta el área pequeña para rematar como un delantero. El galés, por su parte, no sabemos si rindió bien para no irse del Madrid o porque de verdad quiere cambiar, es la gran incógnita. Pero hizo un gran partido, con jugadas individuales que hace tiempo no se veían en el coliseo de la Castellana, ayudando a defender y cumpliendo en la faceta del gol.

Por su parte, el Celta, que no empezó mal el encuentro, se diluyó según el Madrid mejoró su fútbol. Un equipo que cuando recibe el primer gol, le cuesta recuperarse psicológicamente. Un tiro a puerta en todo el partido que confirma el bagaje pobre que lleva la zona ofensiva del Celta: Un gol en los últimos cinco partidos.

Mientras, Fran Escribá sigue sin dar con la tecla. Quizás porque sigue sin estar Iago Aspas, aunque el doctor García Cota ha confirmado que volverá la semana que viene. Y es un momento crucial para ello: Villarreal y Huesca son los próximos dos enfrentamientos, rivales que están inmersos en lo bajo de la tabla.

El déjà vu del Barcelona: cede, pero aplasta

El aire en Barcelona estaba enrarecido. Tras las debacles de sus vecinos españoles en la gran competición europea, la etiqueta de favorito parecía para los de Valverde un lastre más que una ventaja. La sensación de que cualquier resultado era posible encogía el corazón de los aficionados blaugranas.

El Txingurri, consciente de lo que estaba en juego, alineó un once de gala para recibir al Olympique de Lyon. El plan era sencillo: tener el balón, adelantarse pronto en el marcador y evitar que el partido degenerase en un ida y vuelta, en el cual el club galo pudiese sacar a relucir sus puntos fuertes.

Bruno Génésio, fiel a sus convicciones, optó por la valentía como ya hiciese en el partido de ida. Defensa de tres y un ataque rápido y talentoso, encabezado por la estrella lionesa Nabil Fekir, recién recuperado de la lesión que le impidió saltar al verde en el encuentro disputado en Lyon.

Los primeros minutos fueron una declaración de intenciones por parte del conjunto galo: no arrugarse ante el Barcelona e intentar hacer un gol para poner cuesta arriba la clasificación culé. Sin embargo, el plan de Génésio chocó de frente contra un Barcelona sólido y bien estructurado. Tras unos primeros minutos concediendo posesiones más largas al Lyon, el Barça comenzó a adueñarse de la posesión y a recuperar el balón de forma casi instantánea cada vez que éste abandonaba los pies de un jugador blaugrana.

El Barcelona no se demoró en hallar la comodidad de la que suele hacer gala cuando juega en casa. El trabajo con balón, rápido y vertical, se acompañaba de un trabajo sin balón igual de efectivo. El esférico apenas caía en las botas francesas, y la valentía del Olympique de Lyon empezaba a quedar eclipsada por una evidente inferioridad técnica. La presencia de Arthur en el centro del campo culé volvió a ser sinónimo de control y precisión en la circulación del balón. El joven brasileño, que terminó completando con éxito 71 de 72 pases realizados, cosió el centro del campo azulgrana y liberó e hizo mejores a Busquets y a Rakitic.

Como culmen a este dominio llegaron los dos primeros goles del Barcelona. Tras señalar un penalti bastante dudoso sobre Luis Suárez, el Barça se adelantó con un lanzamiento a lo Panenka de su estrella y capitán, Leo Messi. Corría el minuto 17, y tan solo quince más tarde el delantero charrúa volvió a ser protagonista. Esta vez, tras un maravilloso control que dejó clavada a la zaga lionesa, asistió a Coutinho para que, totalmente libre de marca, empujase el balón a la red. El brasileño celebró el tanto de manera comedida, sabedor de que no está atravesando su mejor momento de forma y que cada partido es un test que determina su posible continuidad en el once titular de Ernesto Valverde.

Como guinda al torbellino que estaba pasando por encima del equipo francés, Anthony Lopes, guardameta titular y héroe en el partido de ida, tenía que abandonar el terreno de juego a los 34 minutos a causa de unas extrañas molestias tras un choque con Coutinho. A los cinco minutos de enfundarse los guantes, su reemplazo, Mathieu Gorgelin, evitó que Messi hiciese el 3-0.

El encuentro llegó a su ecuador con un Barcelona que gustaba y se gustaba, que terminó combinando los recursos técnicos con las florituras estéticas. Con la confianza del que se siente ganador, jugadores como Suárez o Messi se lucieron con controles y regates de fantasía ante un Lyon que parecía resignado. Sin embargo, no estaba todo dicho por parte de los de Génésio.

El partido se reanudó de la misma guisa, y Leo Messi volvió a tener oportunidad de poner tierra de por medio con una buena vaselina que Marçal tuvo que sacar bajo los palos.  El Barcelona volvía a perdonar, y una de las grandes reglas no escritas del fútbol se quitaba el peto en la banda: el que perdona, lo acaba pagando.

Los hombres de Valverde se sentían en cuartos de final, y parecieron olvidarse de la intensidad que en los primeros 45 minutos les había hecho dueños y señores del encuentro. Tras un par de avisos capitaneados por Fekir, el Lyon aprovechaba una consecución de malos despejes en el área del Barcelona para poner el 2-1 en el electrónico. El gol de Lucas Tousart daba alas a los galos y los ponía a un gol de la clasificación.

El Olympique de Lyon, espoleado por el tanto y con un plus de motivación, fue in crescendo. El equipo de Génésio sacó fuerzas de flaqueza para hacerse con el dominio del encuentro y poner contras las cuerdas a un Barça todavía noqueado por el gol, que no conseguía recuperar el timón del encuentro. Los corazones en la grada volvían a encogerse.

Ernesto Valverde leyó la partida y movió fichas. Sacó del campo a Coutinho y a Arthur para dar entrada a Dembélé y Arturo Vidal. Los objetivos no eran otros que aprovechar con el mosquito los espacios que ofrecía el Lyon, volcado en ataque, y que Vidal aportase músculo y oficio en la recuperación de balón y los duelos físicos en el centro del campo.

El plan del Txingurri funcionó, y fue precisamente al contraataque como el Barcelona puso punto y final a la eliminatoria. Los últimos quince minutos de encuentro fueron un pasatiempo para Leo Messi, que volvió a enfundarse el traje de alienígena. La primera estocada fue de las que le gustan al argentino: conducción en solitario, quiebro para dejar oliendo el césped a los centrales galos y balón al fondo de la portería. Los dos tantos que cerrarían el 5-1 definitivo volvieron a nacer de sus botas; de nuevo, dos conducciones de contraataque en solitario y dos asistencias, a Piqué y Dembélé que definieron con resolución.

FC Barcelona v Olympique Lyonnais - UEFA Champions League Round of 16: Second Leg
Messi volvió a ser determinante en la victoria del Barcelona. Foto: Uefa Champions League

Una vez más, el partido del Barcelona tuvo aires de déjà vu: el Barça volvió a conseguir un resultado amplio en el marcador que enmascaró la cesión del control del partido durante demasiados minutos al Olympique de Lyon. El Barcelona sigue siendo contundente, y eso ha sido suficiente para eliminar al Real Madrid de Copa del Rey y para avanzar a cuartos de final de la Champions League. Pero Valverde se encuentra en una contrarreloj para poner fin a esos lapsus de desconexión si quiere alzarse con la orejona este año y volver a coronar al Barcelona como mejor equipo de Europa.

 

‘Big’ Ben Yedder

Después del recital que dio el delantero galo ante la Real Sociedad, en el Sánchez Pizjuán empiezan a temer que Wissam llame la atención a equipos con mayor presupuesto que el conjunto de Nervión. Empiezan a llegar rumores de que el Manchester United quiere al francés ya que cada año aumenta su porcentaje goleador.

El recital del delantero galo contra la Real que en trece minutos anotó un hat-trick, le convierte en el quinto jugador que más puntos le ha dado al Sevilla en el Siglo XXI con sus goles (25). Sólo Kanouté (65), Negredo (46), Luis Fabiano (44) y Baptista (33) le superan. Pero la estadística no se queda aquí, sino que además se convirtió en el jugador del Sevilla que más hat-tricks ha conseguido en La Liga en los últimos 60 años (3, como Suker y Antoniet). En TODA la HISTORIA sólo le superan Campanal (9), Arza (8), Araujo (7) y Campos (4).

Actualmente Ben Yedder suma la friolera de 26 goles y 8 asistencias en 46 partidos lo que le convierte en uno de los jugadores con mayor participación en goles de toda Europa, son estadísticas que año tras año las va superando y hay que tener en cuenta que todavía la temporada no ha llegado a su fin.

Su cláusula es muy asequible para equipos de un presupuesto alto, ya que ésta tan solo es de 40 millones. Pepe Castro, Presidente del Sevilla F.C. se ha puesto manos a la obra en la renovación del delantero francés, pues teme que se pueda marchar casi regalado.

Todo pasa porque el Sevilla juegue la temporada que viene Champions, o queda cuarto en liga o gane la Europa League para entrar directamente a la Champions.

El Sevilla necesitará en Praga al mejor Ben Yedder, si el francés sigue con su gran racha goleadora el conjunto hispalense tiene muchas papeletas para estar en el bombo de cuartos de final.

Los aficionados del Sevilla rezan para que Ben Yedder siga vistiendo su elástica la temporada que viene, ya que es la pieza clave del proyecto y puede hacer historia en el club. ¿Podríamos estar ante los últimos partidos de Wissam en el Sevilla?

El regreso de Zidane

El lunes 11, tras vencer por 1-4 al Valladolid el día anterior, saltaba la noticia: Zidane volvía al Real Madrid. Tras todo el día haciéndose eco los medios de esta noticia, pasadas las 18:00 el club blanco lo hacía oficial y convocaba la rueda de prensa de presentación del francés para las 20:00 horas.

A esa hora Zinedine llegaba al palco de honor del Santiago Bernabéu para, previa presentación de Florentino, ser nombrado nuevamente primer entrenador del Real Madrid 9 meses después de que anunciara que dejaba de serlo. Tras una pequeña presentación, comparecería en rueda de prensa señalando que volvía porque amaba el club, y que no podia decir que no cuando el presidente le llamó.

Aunque también declaró que no regresaba debido a sentir alguna deuda con el club tras su salida, ya que en su momento fue lo mejor para ambas partes. Así, regresa un entrenador que llegó en enero de 2016 tras la no muy exitosa aventura de Rafa Benítez al mando del conjunto madrileño, y que llegaba como un entrenador de transición. Pero primero llegaría la undécima Champions League meses después (Lo que le hizo ganarse la continuidad), más tarde la Supercopa de Europa y por último el Mundial de Clubes para cerrar un 2016 brillante para el conjunto blanco.

Y a partir de ahí es historia, el 2017 de los merengues fue abrumador y lo cerraron con 5 títulos, quedándose solo a falta de la Copa del Rey para igualar el sextete del Barça de Guardiola en 2009, aparte de convertirse en el primer equipo que gana dos veces la Champions League en años consecutivos desde que cambiara su formato. Y para cerrar, antes de irse en 2018 conseguía su 3° Champions (13° en la vitrina blanca) haciendo historia antes de dejar el banquillo de la capital.

Ahora vuelve con la misión de reconstruir un equipo que se encuentra en caída libre tras perder los tres títulos este año (más la derrota en verano en la Supercopa de Europa ante el Atlético de Madrid). Además tendrá que afrontar problemas con jugadores fuera de forma, o al menos fuera de su forma habitual, como Isco o Marcelo, y rearmar en verano un equipo competitivo para volver a situarse en el top. ¿Lo logrará?

Festival de goles en Anfield para aguantar el pulso a Guardiola

Tras innumerables jornadas bajo el liderato, el derbi de Merseyside dejó consecuencias fatales en los de Klopp. Por primera vez al Liverpool le toca navegar a contracorriente y no depende de si mismo. Por ello, cada jornada se viven dos partidos, el partido de los reds, y el de los citizensEn esta ocasión, los pupilos de Guardiola ganaron sin problema al Watford y la derrota del Tottenham confirmó su salida de la pelea por la Premier League.

Por otro lado, el conjunto red recibía en su feudo al Burnley, que tras su victoria ante el Tottenham venía de dos duras derrotas frente a rivales directos. Jurgen Klopp no dejó lugar para grandes sorpresas y sacó toda la artillería disponible. La única sorpresa fue la introducción en la medular de Lallana, dejando en el banquillo a Naby Keita, Henderson y Shaqiri.

El encuentro comenzó de la peor manera posible. En una jugada cuanto menos polémica y extraña, Westwood marcó desde el córner un sensacional gol olímpico. Sin embargo, en la repetición se observa como Allison es obstaculizado por dos rivales en su intento por llegar al balón. Estas son las jugadas que demuestran la alta necesidad de la tecnología en el fútbol.

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Allison se lamenta tras recibir falta en el gol olímpico de Westwood. Foto: The Mirror

Los locales intentaron rehacerse del tanto rápidamente, pero el nerviosismo ya estaba instalado en el campo. A falta de ideas y claridad, la suerte hizo acto de presencia en Anfield. Tras una gran jugada protagonizada por Salah, Roberto Firmino aprovechó un error de Heaton para poner las tablas en el marcador. A partir de ahí, el partido se situó en la perfecta órbita para facilitar la victoria red. Sadio Mané fue el encargado de culminar la remontada y de regalar un ansiado respiro a sus aficionados. Poco pudo hacer Heaton en el disparo del senegalés, que después de la presión de Lallana colocó el balón en la misma escuadra.

En el segundo acto se mantuvieron los mismos papeles. El Liverpool dispuso de la iniciativa y de la posesión. Por otro lado, el conjunto de Sean Dyche se mantuvo a la espera de aprovechar las pocas oportunidades de las que podrían disponer. Wijnaldum y Salah perdonaron el 3-1 en dos claras ocasiones. Pero Heaton culminó su mal día con un saque de puerta que permitió a Salah marcharse solo. Tarkowski taponó el disparo del egipcio, pero un Firmino perfectamente colocado aumentó la distancias en el marcador.

El Burnley, completamente rendido, jugo a la merced de un Liverpool seguro y compacto. El cuarto gol estaba al caer, pero Sadio Mané perdonó lo imperdonable. El senegalés mandó al larguero un perfecto balón de Arnold y permitió una corta alegría de los clarets, que acortaron distancias con un gol final de Gudmunsson. Pero el mismo Mané hizo desaparecer las pocas opciones de los visitantes en la última jugada del encuentro. El extremo se deshizo de Heaton y marcó a placer para igualar a Salah como el máximo goleador del equipo con 16 tantos.

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Mané celebra su doblete particular. Foto: The Guardian

De esta manera, el Liverpool continúa a 1 punto del Manchester City y se mantiene a la espera de un pinchazo citizen. También supone una buena manera de responder al 6-0 del Bayern del día de ayer, que instaló el miedo en los aficionados reds en vista al clave partido del miércoles.

El fortín de Butarque no tiene límites

Con la victoria el pasado lunes por 1-0 frente al Levante los pepineros suman 11 partidos (6 victorias y 5 empates) consecutivos sin conocer la derrota en su feudo. La última vez que el Lega no sumó al menos un punto en su estadio fue contra el Villarreal. Un dato que solo hace más que reafirmar la gran temporada que está realizando el conjunto de Pellegrino, que un año más, si las cosas no se tuercen, evitará los puestos de descenso. 

Esta racha es la mejor de un equipo español en la liga. Tanto Barcelona, Atlético como Real Madrid incluyendo los Sevilla, Valencia o Betis acumulan menos partidos consecutivos sin perder en liga como locales que el Leganés. Unos registros con mucho valor ya que por Butarque han pasado todos los equipos “europeos”, a excepción del Real Madrid que lo hará en la jornada 32.

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Oscar junto a En-Nesyri celebrando el segundo tanto de los pepineros frente al Barcelona

La buena dinámica comenzó precisamente frente al Barcelona allá por noviembre, concretamente en la jornada 6. Los “pepineros” habían tenido un inicio horripilante, sumando solo un punto de 15 posibles. La situación se antojaba complicada, y más cuando anotó Coutinho el 0-1 en la primera parte, sin embargo los blanquiazules se rearmaron y por medio de El Zhar primero y Oscar Rodríguez después, tras grave error de Piqué, consiguieron darle la vuelta al marcador. Lo que no sabían los aficionados del Leganés es que esta victoria iba a ser el comienzo de una espectacular racha de resultados en Butarque.

ENTRE LOS MEJORES DE EUROPA

Pero este dato no se queda solamente en la Liga Santander, sino que si lo comparamos con los equipos de las 4 grandes ligas (Alemania, Francia, Inglaterra e Italia) los de Leganés se situarían en la 5 posición de este virtual ranking, solo por detrás de: Arsenal (14), Juventus (14), Liverpool (14), Borussia Dortmund (13) y  Manchester United (12).

El Leganés podrá seguir liderando esta particular clasificación puesto que no tiene un calendario excesivamente complicado: Girona, Valladolid, Real Madrid, Athletic, Celta, Espanyol y Huesca. Equipos todos ellos de perfil medio bajo, exceptuando el conjunto de Solari pero tal como está el Madrid ahora no sería descabellado un nuevo “pepinazo”.

La caída del rey en su propio reino

Ningún reinado se mantiene en la eternidad. Y aún menos en Europa. Desde la creación de la nueva marca «Champions League» en 1992, nadie ha sido capaz de revalidar el título logrado. Hasta que llegó Zinedine Zidane. El hombre de la novena. Comandados por Zizou y Cristiano Ronaldo, el Real Madrid conquistó Europa en 3 años consecutivos. Un logro que difícilmente podremos volver a contemplar.

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Zidane, la Champions y Cristiano Ronaldo. La nostalgia en una foto.              Foto: Depor.com

Tras una semana fatídica en la que el eterno rival fulminó al conjunto blanco de la Copa del Rey y de la liga, la ilusión blanca se concentraba en su competición fetiche, la Champions League. En la ida los de Solari se impusieron en el marcador con un 1-2 que parecía sentenciar la eliminatoria. Sin embargo, las sensaciones fueron todo lo contrario y desde Holanda confiaban plenamente en la sorpresa de los suyos. El Barcelona hirió y dejo agonizando al Real Madrid en su propio feudo. Y el Ajax olió la sangre blanca y atacó sin piedad conquistando el Santiago Bernabéu.

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Tadic celebra el 0-3 que culminó la remontada. Foto: Sky Sports

Prácticamente en una semana, el conjunto madridista ha sido desahuciado en su propia de casa de 3 competiciones. Se buscan culpables y pocos jugadores se libran de ser señalados. El caso de Sergio Ramos es el peor de todos. El de Camas forzó la tarjeta amarilla para perderse la vuelta y asegurar que jugaba la ida de los cuartos de final. Para el colmo, admitió su propio delito en unas desafortunadas declaraciones a los medios, las cuales le costaron un castigo doble de dos partidos. Su futuro rival Frenkie De Jong le avisó que subestimar al rival le podría costar caro. Y así fue.

El otro gran señalado fue Gareth Bale. Las altas expectativas que se tenían en el galés a principios de temporada han terminado por caer por su propio peso. Tras la marcha de Cristiano Ronaldo, él era el llamado a liderar el nuevo proyecto blanco. No obstante, el desenlace ha sido un fracaso en mayúsculas.

Más allá de los jugadores, el gran damnificado es Solari. Tras la precoz marcha de Lopetegui, se mejoraron las prestaciones del equipo y las sensaciones parecían haber mejorado. Pero los últimos 10 días han visibilizado la fragilidad del bloque blanco que se ha derrumbado ante la más mínima adversidad. El argentino desconectó y borró del día a día a jugadores con gran peso como Isco, Asensio, Bale, Marcelo...Tras el fracaso estrepitoso de su nuevo proyecto, parece imposible que Solari pueda continuar la temporada que viene y ya se manejan las opciones de retorno de Zidane o incluso Mourinho.

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Solari, el gran señalado tras la debacle de la Champions.                  Foto: Diario AS

También fueron muchos quienes miraron al palco y no al terreno de juego. Ahí se encontraba Florentino Pérez, el principal artífice del hundimiento blanco para un gran sector del madridismo. El declive comenzó en verano con una decisión en los despachos. Esta fue la venta de Cristiano Ronaldo, el icono y la piedra angular del proyecto madridista que cosechó tantos éxitos. Antes de desprenderse del portugués, ya se reclamaba la necesidad de incorporar a un atacante. Pero ni siquiera vendiendo a la máxima estrella del equipo se trajo ningún galáctico ni ningún atacante fiable que asegurara más de 20 goles por temporada. Tampoco se ha entendido la política de apostar totalmente por la juventud y de olvidar lo inmediato. Y son muchos quienes discutieron su decisión de prescindir de Lopetegui de forma tan rápida.

Ahora toca afrontar los últimos meses en el que solamente se disputarán partidos ligueros, con la intención de recortar los 12 puntos que los separan del Barcelona. La distancia parece ser demasiado amplia para los puntos que quedan por disputar y el Santiago Bernabéu sufrirá pobres y bajas entradas ante esa falta de emoción.

Para el colmo, las lesiones han hecho que el gran castigo europeo sea aún más severo. Carvajal y Lucas Vázquez permanecerán alejados de los terrenos de juego al menos un mes. Bale sigue sin entrenar. Y por si fuera poco, la baja de Vinicius se extenderá al menos dos meses a causa de una rotura en los ligamentos de la articulación tibioperonea.

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Vinicius llora desconsoladamente tras su lesión.  Foto: Marca

No existe nada que pueda invitar al optimismo y todo apunta a que el final de temporada será toda una pesadilla. Por un lado, toca recordar y agradecer todo el legado que deja el Real Madrid tras su eliminación en Champions, pero también es turno de mirar al futuro y de construir los primeros cimientos de un nuevo ciclo.

Lloris y Kane sellan el pase a cuartos

El Tottenham visitaba el Signal Iduna Park con el objetivo de acabar con su mala racha y alcanzar la ronda de los 8 mejores en la Champions League. Para ello contaba con una renta importante, pues en la ida consiguió un 3-0 que le posicionaba prácticamente en cuartos de final. Además, aunque el conjunto londinense venía de una mala racha, el Borussia Dortmund no venía mejor, ya que recientemente perdía el liderato a manos del Bayern Múnich.

Y el partido comenzaría con el guión preestablecido visto lo visto, con un Dortmund dispuesto a arriesgar desde el principio para hacerse con el control del partido, y les funcionó, pues durante el primer tiempo el dominio local se noto bastante. Pero a pesar de el juego del conjunto alemán, se toparían con un factor que ya es costumbre en el Tottenham, y es la aparición del capitán Hugo Lloris.

Reus, Sancho y Weigl tendrían las oportunidades más claras, pero se encontrarían con la aparición del meta francés, evitando el gol. Aunque Lloris fue clave en este partido, no se hubieran ido al descanso en tablas si no hubiera sido gracias también a jugadores como Davinson Sánchez, Jan Vertonghen y Moussa Sissoko. También antes del descanso probaría suerte Son, pero su disparo se fue desviado.

Y apenas comenzado el segundo tiempo, aparecería la gran baza atacante de los visitantes, Harry Kane (Quién se perdió la ida precisamente), para adelantar a los Spurs con una gran definición ante la cual Burki no pudo hacer nada. Con este gol, el Tottenham se colocaba con un global de 4-0 y obliga al Borussia a anotar 5 goles para clasificarse, por lo que la eliminatoria quedaba sentenciada. Y esto se notó en el juego, pues aunque el conjunto local siguió teniendo ocasiones, como un cabezazo de Pulisic que se marchó arriba o un tiro de Paco Alcácer que detuvo Lloris, se vio el bajón del equipo.

Así, el partido llegó a su final y el Tottenham volvía a formar parte de los 8 mejores 8 años después, ya que llegaría a esta ronda en la temporada 2010-11 tras eliminar al AC Milán, y cayó ante el Real Madrid. Ahora se une al Ajax, quién eliminó precisamente el Real Madrid con un 1-4 en el Santiago Bernabéu, como primeros equipos en cuartos de final, en lo que es la última competición que podría conseguir los de Mauricio Pochettino tras las eliminaciones en FA Cup y Carabao Cup, y su despedida de la lucha por el título en la Premier League

Sin nada en una semana

El partido viene precedido de dos clásicos perdidos por el Real Madrid en tres días y el Ajax viene de descansar este fin de semana, ya que alegó que sería bueno para el fútbol holandés si avanzaban eliminatorias en Champions y la liga holandesa les aplazó el partido.

Antes de empezar el partido saltó una noticia inesperada, Isco y Mariano a la grada.

El partido comenzó con un Real Madrid muy ofensivo y con el control de la posesión, tanto atacaban los de Solari que en el minuto 4 de partido Varane estrellaba en el larguero un centro de Lucas Vázquez.

Tres minutos más tarde llegó la jugada que cambiaría el guión del partido, ya que en el minuto 7 de partido Tadic robaría un balón a Kroos, y éste le dejaría el balón muerto a Ziyech para que pusiese el 0-1 en el marcador, 2-2 en la eliminatoria.

El Ajax daba sensación peligro cada vez que robaba pero los blancos lo tenían todo bajo control, parecía que el gol había sido un error puntual, pero nada más lejos de la realidad, ya que en el minuto 18 llegaría el gol de Neres tras una brillante acción de Tadic que haría una ruleta a lo Zidane para quitarse la marca y dando un pase sublime que desencadenaría el 0-2 en el partido y el 2-3 en la eliminatoria que de momento les daba el pase.

Lucas Vázquez tendría una gran ocasión en el minuto 23 pero Onana la mandaría a córner.

2 minutos más tarde y con Real Madrid totalmente descolocado llegaría la ocasión de Tadic que Courtois paró y evitó que su equipo en el minuto 25 estuviese fuera de la eliminatoria.

Un minuto después Lucas Vazquez se iría lesionado y entraría Bale pitado.

Y parecía que no podía ir peor para el Real Madrid pero si que podía y es que cinco minutos después Vinicus fallaría una ocasión clarísima que enviaría al exterior de la red y se lesionaría teniendo que ser sustituido por Asensio. La imagen del partido sería la de Vinicius llorando de rabia al no poder continuar.

En el minuto 34 volvería a aparecer Courtois abajo, salvando de nuevo al equipo merengue y sosteniéndole en la eliminatoria.

En los últimos 10 minutos el Real Madrid tiraría de orgullo y en el minuto 43 Bale mandaría al palo el disparo.

Nacho tendría la última de la primera parte con un cabezazo que enviaría desviada del arco de Onana.

Modric intentó tirar de casta y orgullo, pero no fue suciente. Foto: laliga.es

A la vuelta del descanso el Real Madrid empezaba presionando y atacando sin acierto pero creando sensación de peligro.

En el minuto 48 Marco Asensio tendría una ocasión clarísima que se iría rozando el palo, lo que hubiese supuesto volver a meterse en la eliminatoria.

El Real Madrid seguiría atacando con un intento desafortunado de Benzema, pero dejando muchos espacios  que el Ajax aprovecharía.

En el minuto 58 Benzema se escoraría a la banda y se iría de su marcaje entrando sin oposición y mandando el balón fuera rozando el palo.

Y cuando menos lo parecía, aparecería el hombre de la eliminatoria, Tadic recibiría el balón en la frontal y mandaría con su pierna zurda el balón a la escuadra poniendo el 0-3 (2-4), dejando K.O. al equipo de Solari. En este gol habría polémica pues el balón parecía que salía por el lateral, pero el VAR no lo vio así y marcó el gol como válido.

En el minuto 68 Bale la tendría pero Onana volvía a aparecer, pero en el minuto 69 un zurdazo de Asensio desde la frontal con la ayuda del palo pondría el 1-3 (3-4). Parecía que podría haber un destello de esas grandes noches europeas en el Bernabeu ya que quedaban 20 minutos y solo hacían falta dos goles.

Pero la opción de remontada se esfumaría con el golazo de falta de Schole que pondría el 1-4 (3-5) y dejaría hundido al equipo blanco.

La eliminatoria después de este gol estaría prácticamente acabada y el Real Madrid se quedaría fuera de todos los títulos en Marzo.

Modric y Benzema por parte del Real Madrid fueron los que dieron la cara y Tadic y De Jong los mejores no solo del partido sino de la eliminatoria.

El vigente campeón de la Champions se despide del torneo en octavos. Foto: laliga.es

El Ajax estará en el sorteo de los Cuartos de final de la Champions y el Real Madrid después de una semana bochornosa se queda sin nada.

Solari seguramente dejará el banquillo a final de temporada y se deberá hacer una regeneración de la plantilla, la cual es muy necesaria.

Lloris salva un punto en el descuento

Tras dos derrotas consecutivas, el Tottenham llegaba al «North London Derby» con muchas dudas y con mas que perder que ganar, ya que una victoria del Arsenal le acercaba a 1 punto de la tercera posición del conjunto de Pochettino, sin olvidar  a Manchester United y Chelsea. Y para salir a controlar el partido decidió apostar por la táctica que bien le salio ante el Borussia Dortmund, colocar a tres centrales y tener dos carrileros para crear peligro por las bandas y con dos jugadores en punta, en este caso Harry Kane y Heung-Ming Son.

Pese a que la primera parte fue dominada por el conjunto local, el primer golpe lo darían los Gunners en el minuto 16 gracias al gol del futuro jugador de la Juventus, Aaron Ramsey, aprovechando una asistencia de Lacazette. La reacción de los Spurs no tardó en llegar y en el minuto 24, Kane cabeceaba una falta lateral para introducirla dentro de la portería visitante, aunque la jugada fue invalidada por fuera de juego del delantero inglés. Esto no fue lo ultimo, ya que bordeando el descanso perdonaría una doble ocasión por parte de Eriksen y Sissoko que dejaría ventaja en el descanso para el Arsenal.

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El momento en el que Ramsey pone el 1-0. Via: Twitter (@OfficialAFC_Es)

En el segundo tiempo, seria un partido bastante igualado en el que, pese a haber llegadas por parte de ambos equipos, no habría ocasiones demasiado claras. Aunque todo cambió en el minuto 74, cuando Mustafi derribaba a Kane en el área en un saque de falta causando una jugada bastante polémica, ya que varios jugadores del Tottenham se encontraban en fuera de juego. Pese a ello, el propio delantero no perdonaría y anotaría gol engañando por completo a Bernd Leno.

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Harry Kane poniendo el 1-1 en el marcador. Via: Twitter (@SpursOfficial)

Tras el empate, serían los visitantes los que se echarían arriba e irían a por la victoria, ya que un empate no les beneficiaba, y así llegaría la otra gran polémica del partido. Corría el minuto 90 ya y Aubameyang se encontraba en área rival, cuando Davinson Sanchez le fue a robar el balón y el delantero cayó en el área, aunque no existió el contacto suficiente para señalar pena máxima, lo que vio el colegiado del encuentro. Cuando el Arsenal ya se veía ganador del derbi del norte de Londres, aparecía Hugo Lloris para acabar con las esperanzas visitantes al detener el penalti al propio Aubameyang, finalizando el partido en empate y rescatando un punto de oro para su equipo. Aunque antes del final, Lucas Torreira veria la tarjeta roja por una entrada a destiempo sobre Danny Rose con la plancha.

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Lloris atajando el penalti lanzado por Aubameyang. Via: Twitter (@SpursOfficial)

Tras este resultado, ambos equipos se mantienen en la lucha por el tercer puesto que posee el Tottenham, aunque el Arsenal cede el 4º puesto al Manchester United tras este empate, lo que deja a los Gunners en 5º posición a 1 punto del United y a 4 del Tottenham, mientras que mantiene detrás al Chelsea a un solo punto. Ambos equipos tienen puesta la cabeza ya en sus enfrentamientos en Europa, el Tottenham visitará Dortmund para defender el 3-0 de la ida y buscar el pase a cuartos de la Champions League; por su parte el Arsenal visita Rennes para enfrentar al verdugo del Real Betis en dieciseisavos, el Stade Rennais, en los octavos de la Europa League.

Fin a la racha del Tottenham tras 32 partidos sin empatar en Premier League

La nota curiosa del partido fue el resultado, y es que es su primer empate en la temporada, y en casi un año en liga doméstica, lo que deja el record de la era Premier League en 32 partidos consecutivos sin empatar.