LeBron James sigue pulverizando récords. Registros que, por desgracia, no le van a permitir llevar a sus Lakers a la postemporada, al menos en la presente temporada. El ‘Rey’ ha vuelto a demostrar que sigue siendo el jugador más completo de la NBA, al menos bajo mi humilde punto de vista. No hay otro jugador, por no emplear la manida expresión ‘fuerza de la naturaleza’, que domine tantas facetas de este deporte en ambos lados de la cancha.
La transición defensa-ataque de ‘King’ James es sencillamente sublime. Si bien es cierto que esta campaña se ha despreocupado sobremanera en lo que hace alusión a su versión más defensiva, cosa por otra parte comprensible por la carga de minutos que lleva a sus espaldas, es innegable que estamos ante uno de los mejores de todos los tiempos.
Actualmente, pienso que Giannis Antetokoumpo y Kawhi Leonard son los únicos que se pueden equiparar al ’23’ de los Lakers. El griego es un auténtico animal, un Monstar que no para de sorprender a propios y extraños con un repertorio de juego que parece prácticamente inagotable. En cuanto al ex de San Antonio Spurs, que milita en los Toronto Raptors, sí, esos Raptors de Marc y Serge, entre otros, conviene recalcar que nos ha sorprendido gratamente a los más fieles seguidores del basket (no confundir con el baloncesto) con motivo del cambio de actitud que ha pegado tras su llegada a Canadá.
Otro profesional como la copa de un pino que podría unirse a esta terna es Kevin Durant, si bien es cierto que el ’35’ de los Warriors se caracteriza por desplegar un estilo mucho más ofensivo, siendo un auténtico anotador compulsivo (estilo James Harden, Paul George o, puestos a destacar estrellas dentro del firmamento, Stephen Curry o Kyrie Irving).
Siguiendo con el bueno de LeBron, hay que resaltar que ha superado a Michael Jordan en la tabla de máximos anotadores históricos (James ya es el cuarto en este selecto club) de la que se cataloga como la mejor Liga de baloncesto del mundo. Aun así, también es interesante reseñar que las acciones de estos alienígenas del balón (enganchando una vez más con esa maravillosa película llamada ‘Space Jam’) muchas veces son de otro planeta.
32.292 puntos acumuló el seis veces campeón de la NBA con los Chicago Bulls, siendo el jugador franquicia de la entidad que reside en la ‘Ciudad del Viento’. Por su parte, el de Akron, a sus 34 años de edad, ha superado a Michael por un punto (32.293), además de coger su testigo en la saga fílmica citada anteriormente. Sí, ya se ha confirmado que el ’23’ (dorsal escogido claramente en honor a su ídolo) va a ser el protagonista de la segunda entrega con los Looney Tunes.
Veremos próximamente a ‘King’ James al lado de Bugs y Lola Bunny, Piolín, Silvestre, el Pato Donald, el Diablo de Tasmania (mi personaje favorito de estos entrañables dibujos animados) o Puerco Porky, entre otros, en la gran pantalla. Unos «jugadores» (lo entrecomillo a propósito) que, seguramente, vayan a aportar a LeBron más alegrías que muchos de sus compañeros en Los Ángeles a lo largo del curso baloncestístico 2018-2019.
La primera toma de contacto del ‘Rey’ con la ciudad californiana, una de las más emblemáticas de Estados Unidos, no ha sido precisamente idílica. Pese a ello, ya ha demostrado en múltiples ocasiones que es capaz de sobreponerse a cualquier adversidad con tal de lograr su objetivo. Y dicho propósito no es otro que devolver a la franquicia angelina al lugar que se merece, al Olimpo de los dioses de la NBA.
Olimpo en el que Kareem Abdul-Jabbar (38.387 puntos), Karl Malone (36.928 puntos) y Kobe Bryant (33.643 puntos) copan el podio de anotadores históricos de la Liga. Curiosamente, tres cracks que, en algún determinado momento de su prolifica trayectoria deportiva, vistieron la elástica oro y púrpura de la franquicia dirigida a nivel deportivo por ‘Magic’ Johnson. Aun así, este último demostró más quilates a la hora de repartir juego que cuando le toca planificar la gestión de la plantilla ‘Laker’. ¿Podrá LeBron revertir la situación y guiar a los suyos por el sendero correcto? La respuesta, querido público, la sabremos en poco más de un mes.
«Manos arriba, esto es un atraco». Ese era el grito de guerra que se escuchaba el pasado domingo 17 de febrero sobre las 22:00 horas en el WiZink Center, escenario que acogió la Copa del Rey de baloncesto. El basket (sí, seguimos hablando del mismo deporte) es un juego precioso, a la par que emotivo. La igualdad y la tensión que se manifestaron en la cancha del Real Madrid y Movistar Estudiantes fueron palpables desde el pitido inicial del trío arbitral. Los blancos y el Barcelona Lassa se veían las caras en una nueva final, la reválida del curso 2017-2018, donde, contra todo pronóstico, acabarían triunfando los culés.
La primera mitad estuvo marcada por una tremenda igualdad entre los dos mejores equipos de nuestro país. Los pupilos de Pablo Laso, que llevan ejerciendo un imponente dominio en España (también extrapolable a la Euroliga), dieron un golpe sobre la mesa tras la reanudación. El Real Madrid llegó a imponerse a los azulgrana por casi 20 puntos de diferencia, una distancia que parecía insalvable.
Pese a ello, el Barça tiró de casta y coraje para darle la vuelta a la tortilla en el cuarto decisivo. Los hombres de Svetislav Pešić igualaron la contienda a falta de poco más de seis minutos y medio para finalizar el tiempo reglamentario en la capital. En los instantes definitivos de la batalla emergió la figura de Sergio Llull, el ‘Mesías’ del madridismo, quien forzó la prórroga después de una ‘bomba’ al más puro estilo Juan Carlos Navarro.
De hecho, el mítico escolta de los culés fue homenajeado el jueves 14 de febrero, día de los enamorados, si bien es cierto que no fue recibido con mucho cariño por parte de un sector de la hinchada (parece ser que determinados aficionados no han superado los quebraderos de cabeza que el catalán les dio en el pasado con la casaca blaugrana).
Como hemos apuntado previamente, el empate a 77 que lucía el luminoso del pabellón tras la disputa de los 40 minutos reglamentarios provocó que el choque se fuera directamente al tiempo extra (para alegría, entre otros muchos asistentes, de Amaya Valdemoro, comentarista de Movistar+). La prórroga estuvo marcada por una nueva demostración de entereza de dos auténticos colosos del deporte de la canasta, donde el Barcelona tomó una ligera ventaja (87-92) que parecía categórica.
No obstante, el Madrid hizo alarde de lagarra y el espíritu de sacrificio que siempre ha caracterizado a la entidad, tanto en la sección de baloncesto como en la de fútbol. Randolph sintió el ‘picorcito’ para clavar un lanzamiento desde el perímetro y situar a los suyos a dos puntos de los visitantes (90-92).
Singleton se dispone a machacar el aro merengue. Foto: elperiodico.com
A continuación, se iba a producir la primera gran polémica de la final. Ante Tomić, capitán del timón culé, antiguo integrante del navío blanco y, para más inri, de aniversario con motivo de su cumpleaños lanzó el esférico al más puro estilo de Tom Brady en la Superbowl (final apasionante la de este año entre Patriots y Rams: nótese la ironía). La recepción de la pelota de Singleton fue estupenda, enfilando el pasillo hacia el aro blanco con el propósito de decantar la balanza de manera favorable a los intereses del Barça.
Aun así, apareció la figura de Randolph para, como una exhalación, perseguir al ‘6’ azulgrana y tratar de impedir que la Copa recalara nuevamente en las vitrinas del club de la Ciudad Condal. No me apetece entrar en debates innecesarios, ni en polémicas absurdas. Las imágenes las hemos visto por activa y por pasiva. El resumen es muy claro: todos los aficionados han coincidido en que era una flagrante de manual. 90-92 en el electrónico, dos tiros libres para Singleton y posesión para el cuadro azulgrana a falta de menos de 10 segundos para concluir la contienda.
Para sorpresa e incredulidad de los allí presentes, entre los que se incluye un humilde servidor, los colegiados no decretaron infracción de Randolph sobre Singleton. Además, la jugada no podía revisarse con los monitores en elinstant replay, lo que provocó que Carroll liderara un contraataque que finalizaría con un 2+1 un tanto discutible (no considero que el defensor azulgrana hiciera suficiente como para señalar la falta y el tiro adicional). El americano convirtió la acción de tres puntos y colocó a los de Laso uno arriba a falta de apenas cuatro segundos para que sonara la bocina (93-92).
Turno ahora para los valientes. Aquellos que no sienten el temor, ni la presión. Esos elegidos que son capaces de superar cualquier adversidad con tal de lograr su cometido. Y este fue el momento de Tomić, quien se zafó de la marca de Ayón merced a un movimiento sensacional en el poste bajo que dejó en evidencia la defensa del mexicano. Y Randolph, quién si no, aparecería por enésima vez para colocar un ‘pincho de merluza’ y darle el triunfo a los blancos.
Sin embargo, los árbitros, asistidos por los jueces sentados con las pantallas en la mesa técnica, acudieron a revisar la acción porque la impresión inicial fue que el tapón del ‘3’ merengue fue ilegal (todo apuntaba a que el cuero ya estaba cayendo). El público comenzó a murmurar y a suspirar cualquier tipo de conspiración, de esas que tanto gustan en este país de pandereta en el que vivimos.
Instantes previos a la polémica generada en la final de Copa. Foto: elespanol.com
Tras revisar la jugada haciendo uso de dos de los 11-12 tiros de cámara que tenía a su disposición, el trío de trencillas consideró que la acción de Randolph sobre el croata era ilegal. 93-94 para los culés, que ya festejaban un nuevo título en sus arcas, pero no. ¿Por qué? Porque aún restaban 1.2 segundos por delante para que el Real Madrid dispusiera de su última chance para intentar cantar el alirón en su propia cancha (en custodia compartida con Movistar Estudiantes).
Sergio Llull, apodado cariñosamente ‘El mandarinas’, fue el responsable de lanzar hacia la canasta rival un auténtico tiro envenenado que, durante unos instantes, devolvió la esperanza y la ilusión a los seguidores madridistas de imponerse al eterno rival en el remodelado Palacio de los Deportes. Estuvo a punto de lograr algo que parecía imposible, aunque le faltó esa pizca de suerte que sí le ha acompañado en otras ocasiones (si no, que pregunten a los aficionados de Valencia).
El Barcelona Lassa fue el justo vencedor (93-94) de una vibrante y apasionante final que, desde mi punto de vista, los árbitros destrozaron con varias decisiones realmente desafortunadas. En primera instancia, no señalaron la flagrante de Randolph sobre Singleton. Posteriormente, provocaron que Carroll lograra al contragolpe situar a los merengues uno por encima con un 2+1 bastante discutible. Y, para rematar la faena, decidieron señalar tapón ilegal de Randolph sobre Tomić en una acción en la que se demostró que, después de impactar el balón en el aro, la jugada del ‘3’ del Real Madrid era rebote, no una ‘chapa’.
El Barcelona Lassa conquistó su segunda Copa consecutiva. Foto: cadenaser.com
Conclusión: ganó el Barça y perdió el conjunto de Pablo Laso, pero, especialmente, salió derrotado el baloncesto, ya que la imagen de este precioso deporte quedó ensombrecida y manchada por completo por culpa de una serie de catastróficas decisiones (que no desdichas). ¿Alguien da más?
Comienza una nueva edición de la copa del Rey. Este año el torneo se celebrará de nuevo en Madrid. La última edición que se celebró en la capital española fue en 2011 con victoria para el Barcelona, por aquella época Barça Regal por cuestiones de patrocinio. En 2011 el anfitrión fue el equipo blanco, en este ocasión será el Estudiantes. Aparte de los colegiales en esta ocasión estarán los dos colosos del basket; Barcelona y Real Madrid, los siempre combativos Baskonia, Unicaja y Valencia y dos sorpresas; Joventut que vuelve al torneo del KO 4 temporadas después e Iberostar Tenerife, el conjunto dirigido por Txus Vidorreta ya no es tan cenicienta y con esta participación ya suman tres consecutivas. hecho inaudito en su historia.
Cuadro de la copa del Rey 2019. Foto: Marca
La copa se abrirá hoy jueves con un Unicaja y el mencionado Tenerife. Los malagueños exigidos por el Top16 de la Eurocup, aflojaron un tanto en la Liga Endesa: del 8-2 inicial al 11-6 cediendo el puesto de cabeza de serie en detrimento de, precisamente, su rival en cuartos. Jaime fernández llega en un estado de forma brillante, el base madrileño cuajó hace dos semanas una actuación brillante frente al Real Madrid en el Carpena con 27 puntos y 9 asistencias. Además de anotar el triple ganador. Por el conjunto isleño destacar que es un equipo que depende en exceso de la línea del 6,75. Dato cuanto menos curioso el que los amarillos en la primera vuelta hayan tirado mas de tres que de dos ( 527 vs 492 en la primera vuelta).
A las 9:30 tendremos el segundo encuentro de la jornada: Barcelona-Valencia. Los blaugranas tras unas temporadas “arrastrándose” frente al Madrid el año pasado ya con la llegada de Pesic mejoraron (ganaron la copa del año pasado frente al Madrid), sin embargo esta temporada se han consolidado aún más demostrando que son capaces de todo. En Liga Endesa son líderes con un 15-2 y en Europa son quinto luchando por la cuarta plaza con Anadolu. Los refuerzos de Singleton y Herteul le han dado un salto de calidad al equipo de Pesic. En frente tendrán al conjunto Taronja que venderá muy cara su eliminación. Otra temporada con lesiones e inicio con dudas. De menos a más. En el precedente de esta campaña. ganaron los culés por un apretado 85.86. Habrá que vigilar al americano Matt Thomas, el cual firmó una excelente actuación con un recital de triples 6/8. El juego interior encabezado por la dupla Thomas-Dubljevic será necesario que firmen un buen papel si los de Ponsarnau quieren avanzar de ronda.
El viernes comenzaremos con un Baskonia-Joventut. El conjunto vitoriano buscará de nuevo llegar a la final. Una final que se le resiste puesto que la última vez que llegaron a la fue allá por 2009, precisamente en Madrid. En aquella ocasión se impusieron al Unicaja por 100-98. Será difícil repetir título. Un calvario de lesiones que dejó un plantel ya corto (11 jugadores) en un exprimido núcleo duro (8). La dura baja del capi Shengeila ha sido suplida por Jalen Jones. Por su parte los catalanes ya han hecho suficiente clasificándose para al competición y cualquier ronda que superen, si lo logran, será un triunfo para ellos. La dirección de Laprovittola ha revolucionado Badalona, ex-baskonista por cierto, con dos temporadas para enmarcar: la primera literalmente, como salvador; la segunda, de ilusionista. También será importante el papel del ala pivot Todorovic. Notable progresión del montenegrino que aporta el +/- del plantel.
El último partido de cuartos será un derbi: Estudiantes- Real Madrid. Un derbi apasionante que a prior parte el Madrid como favorito, evidentemente lo es. Aunque el Estu ya ganó esta temporada con un Gentile en modo apisonadora, el italiano metió 25 puntos al Real Madrid en el Día de Reyes, su máxima anotación desde que viste la camiseta colegial. Grandes focos para una estrella de la competición. El Barcelona frenó la hegemonía copera de equipo de Pablo Laso que llevaba 4 títulos consecutivos. Llull buscará su título particular consiguiendo su tercer MVP (2012 Y 2017). Algo que solo ha conseguido otro jugador blanco; Rudy Fernández. El balear ha conseguido el galardón en tres ocasiones: con el Joventut 2004; y en 2012 y 2015 ya con la camiseta blanca.
Como vemos un torneo apasionante en el que los pequeños detalles marcarán la diferencia. Mi predicción: Valencia-Real Madrid con triunfo para los merengues.
Se presentaba este año como uno de los más apasionantes en cuanto a la pelea por el preciado MVP (Most Valuable Player award). Tras el reinado de LeBron en Miami (donde consiguió tres de sus cuatro premios Bill Russell) y la explosión definitiva de Curry en Golden State Warriors, que le permitió conseguir dos títulos consecutivos, habíamos pasado a unas temporadas donde este duopolio había quedado fragmentado. Prueba de ello es que en las dos últimas temporadas hubo nuevo ganador con Westbrook (2017) y Harden (2018).
A esto hay que añadirle la dura competencia que viene azotando por detrás con Antetokounmpo, Anthony Davis o Durant. El primero de ellos, líder absoluto de unos Bucks que aspiran por fin este año a explotar definitivamente y pasar la ‘maldita’ primera ronda, la cual no superan desde la temporada2000-2001 cuando cayeron frente a los Sixers de Iverson en la final de Conferencia por un ajustado 4-3. De Davis, ¿qué decir? Mejor center de la competición, actualmente solo Embiid está a su nivel.
Sin embargo, partía con la desventaja de jugar en un equipo (Pelicans) que, probablemente y como se está comprobando, no tiene nivel para entrar en playoffs. ‘Durantula’ sabía a lo que venía cuando firmó por el equipo de Steve Kerr. Era inevitable que sus números bajaran cuando al lado tienes al mejor base de toda la NBA y a un tirador compulsivo (y con mejores porcentajes de triples) como Klay Thompson.
Durant y LeBron son dos de los mejores jugadores de la Liga. Foto: silverscreenandroll.com
La temporada arrancó y las grandes estrellas no defraudaron: Curry, LeBron, Davis, Giannis… Cada uno de los jugadores nombrados anteriormente se echó el equipo a la espalda y mantuvo sus números actuales. Solo hubo un lunar, que fue el de Westbrook, el explosivo base californiano. A pesar de seguir promediando medias de triple doble por partido, no está firmando una gran campaña. Su anotación actual se encuentra en 21.9 puntos, cuando el año pasado superó los 25 y hace dos, momento en el que ganó el MVP, se fue hasta casi 32 puntos por partido. Si a esto le sumamos que lleva el peor porcentaje de tiros, solo en su año de rookie firmó peores porcentajes de campo, y que está en un paupérrimo 65 %, pues vemos que el mejor Westbrook está aún por llegar.
Pero no todo son malas noticias en Oklahoma City. El mal momento de ‘Beastbrook’ ha sido minimizado por el espectacular Paul George. El ex de Indiana está asumiendo galones y reduciendo la mala de versión de Russell a base de triples y canastas ganadoras; la última de ellas un increíble 3+1 en la cara de uno de los mejores defensores: Jimmy Butler. Aparte de todos estos grandes jugadores, surgían sorpresas inesperadas como la de Tobias Harris. El alero de Los Angeles Clippers obtuvo el galardón a mejor jugador del mes de la Conferencia Oeste en noviembre, y gracias a él los angelinos luchan por la última plaza que da acceso a la postemporada.
La batalla por el MVP se mostraba dura y correosa hasta que Harden dijo basta. ‘La Barba’, tras un arranque ‘normalito’, se desató a partir de diciembre y ya tiene unos números estratosféricos, de otro planeta. A este nivel nadie puede competir con él. Acumula 21 partidos seguidos con más de 30 puntos, únicamente superado por el mítico Olajuwon. Además de estos números ofensivos escandalosos, hay que sumarle su papel de asistente.
Harden, Curry y Westbrook son los tres últimos ganadores del MVP. Foto: Sports Illustrated
El hecho de que Paul no esté ha provocado que todas (absolutamente todas) las jugadas de los Rockets se dirijan al templo de ‘La Barba’. Otro dato que agranda más la temporada de Harden es que sus puntos se los genera él mismo (mención especial merece su step back). En los últimos cinco partidos promedia 52.2 puntos, ¿saben cuántos de esos puntos han llegado tras asistencias de sus compañeros? NINGUNO. Actualmente, nadie come en la misma mesa que ‘The Beard’.
La NBA dio el pistoletazo de salida de forma oficial el pasado 16 de octubre, arrancando una de las competiciones más atractivas y con mayor interés mediático del panorama deportivo internacional. Se prevé que el rival a doblegar vuelva a ser Golden State Warriors, ya que los de la Bahía han conquistado tres de los últimos cuatro anillos (dos de ellos de manera consecutiva). Steve Kerr cuenta en sus filas con jugadores de la talla de Curry (acaba de superar los 15.000 puntos en la Liga), Durant, Klay Thompson y Draymond Green, a lo que se debe añadir la flamante llegada de DeMarcus Cousins (aún no ha podido debutar con los Warriors).
Oklahoma City Thunder también va a ser un contendiente muy interesante en la Conferencia Oeste. El plantel encabezado por Billy Donovan se ha desprendido de Carmelo Anthony para el curso 2018-2019, quien parece que no acaba de encontrar su sito en la mejor Liga de baloncesto del planeta desde que se marchara de los Knicks (se ha visto condenado al ostracismo en Houston Rockets). Los Thunder tienen en su haber a una de las parejas más temibles del campeonato, George y Westbrook, secundados a la perfección en la pintura por Adams. La incorporación de Schröder al equipo aportará el salto cualitativo necesario para dar mucha guerra durante los playoffs.
Tampoco se puede pasar por alto a una de las auténticas revelaciones del Oeste (y de la Liga) en lo que va de campaña. Denver Nuggets se encuentra actualmente en lo más alto de la clasificación de su conferencia (balance de 20-9), con un rating de victorias del 69 %. Sin ir más lejos, es el segundo conjunto mejor posicionado de todo el torneo (igualado con los Bucks), únicamente superado por los Raptors. Nikola Jokić es la estrella del equipo, estando secundado por Jamal Murray, Gary Harris, Will Barton y Juancho Hernangómez (el español se ha hecho un hueco en el quinteto inicial de la franquicia de Colorado).
Llega la hora de Los Angeles Lakers. El momento cumbre para los californianos se ha producido con el aterrizaje de LeBron James, quien, bajo mi humilde opinión, es el jugador más completo de los que militan hoy en día en la NBA. No vamos a entrar en las típicas (a la par que aburridas) tertulias de si es el mejor de la historia, pero lo que puedo aseverar es que se trata de uno de los más competitivos y profesionales que mis ojos hayan tenido la fortuna de ver en acción. ‘El Rey’ está rodeado por jóvenes talentos como Lonzo Ball, Ingram y Kuzma, junto con la experiencia de Rondo, Chandler, Beasley y McGee (sin olvidarnos del siempre díscolo Lance Stephenson).
George y Westbrook son las dos estrellas de Oklahoma City Thunder. Foto: whitewolfsports.com
En cuanto a los vecinos de los Lakers, Los Angeles Clippers, conviene recalcar que su principal activo es Tobias Harris (líder en anotación y rebotes de los suyos en lo que va de curso baloncestístico). Gallinari, Avery Bradley y Montrezl Harrell son varios de los componentes que integran una plantilla realmente coral, un equipo que debería estar en la terna para avanzar a la fase final de la temporada. Otros jugadores interesantes que Doc Rivers tiene a su disposición son Beverley, Gortat y Teodosić, si bien es cierto que el serbio tiene muchas opciones de regresar al viejo continente tarde o temprano. Y no podíamos dejar pasar la oportunidad de citar a Lou Williams, elegido mejor sexto hombre de la NBA en 2015 y 2018.
Otro aspirante a romper la hegemonía de los Warriors en el Oeste es Portland Trail Blazers. Lillard y McCollum son los dos baluartes del cuadro dirigido por Terry Stotts, dos piezas realmente infravaloradas (sobre todo el bueno de Damian) por la gran mayoría de los integrantes del campeonato (como se puede apreciar año tras año en la designación de los representantes de la Conferencia Oeste para el All Star). Evan Turner, Jusuf Nurkić y Aminu completan el cinco titular de la franquicia de Oregón. El roster de los Blazers también está compuesto por Seth Curry, Stauskas, Meyers Leonard y ‘Moe’ Harkless, entre otros. ¿Serán capaces de dar algún susto en playoffs?
Turno a continuación para Dallas Mavericks, uno de los equipos que está generando mayor expectación a lo largo de la fase inicial de la campaña. El desembarco de Luka Dončić en la NBA (proveniente del Real Madrid) ha sido una de las noticias más comentadas durante los últimos meses. Es imposible contentar a todo el mundo, pero no cabe duda de que los detractores del esloveno están viviendo agazapados merced al magnífico debut que está cuajando el rookie de los ‘Mavs’ en la mejor Liga del deporte de la canasta del mundo (promedia a día de hoy 18.2 puntos, 6.7 rebotes y 4.6 asistencias). Los otros cuatro integrantes del quinteto inicial de Carlisle son Dennis Smith Jr., Wesley Matthews, Harrison Barnes y DeAndre Jordan (uno de los pívots más dominantes de la NBA), sin dejar de lado al sempiterno Dirk Nowitzki.
Uno de los tapados de la Conferencia Oeste es Memphis Grizzlies. Mike Conley y Marc Gasol son las dos grandes estrellas del cuadro encabezado por J. B. Bickerstaff, tal y como reflejan las estadísticas en lo que llevamos de competición. El base es el líder de los suyos en anotación y asistencias, mientras que el español domina la faceta reboteadora (el ’33’ es uno de los interiores más completos en la transición defensa-ataque de la Liga). Jaren Jackson Jr., Kyle Anderson y Garrett Temple completan el cinco titular de los de Tennessee, a quienes hay que añadir la presencia de Chandler Parsons, Joakim Noah (recién llegado a Memphis), Omri Casspi o Shelvin Mack.
Curry e Irving lideran a los dos principales candidatos a pelear por el anillo. Foto: sports.mb.com.ph
Sin duda, Sacramento Kings también está sorprendiendo tanto a propios como a extraños con el arranque de campaña que está llevando a cabo. Precisamente, los californianos están empatados en la tabla con los Grizzlies (16-14), por lo que, superado el primer tercio de la competición, se puede afirmar que es uno de los candidatos a luchar hasta la extenuación por la octava plaza del Oeste (que da acceso a la postemporada). Buddy Hield, Willie Cauley Stein y De’Aaron Fox son las tres piedras angulares del proyecto comandado por David Joerger, perferctamente acompañados por Bogdan Bogdanovic e Iman Shumpert. Nemanja Bjelica, Kosta Koufos y el veterano Zach Randolph son otros de los componentes de la competitiva plantilla que han armado los Kings para el curso 2018-2019.
James Harden (MVP de la temporada regular en 2018), una de las muchas estrellas que brillan en el firmamento de la NBA, es el jugador franquicia de Houston Rockets. Su mejor pareja de baile dentro de la pista es Chris Paul, quien, desde mi punto de vista, es el mejor base de la Liga (ciñéndonos exclusivamente al concepto de base puro). Eric Gordon (campeón del concurso de triples en 2017), ClintCapela y PJ Tucker son los otros tres componentes del quinteto inicial de los tejanos. Mike D’Antoni también cuenta en sus filas con Michael Carter-Williams, Nenê o James Ennis III, pero lo más destacado ha sido el descarte de Carmelo Anthony del roster desde hace más de un mes (será cortado seguramente en las próximas semanas).
San Antonio Spurs ha iniciado el relevo generacional tan necesario como nostálgico, ya que es imposible no acordarse del big three de los tejanos durante buena parte del presente siglo XXI: Ginóbili (anunció su retirada en agosto de este año), Duncan (se desvinculó del baloncesto como profesional en 2016) y Parker (el francés ha puesto rumbo a Charlotte Hornets para defender la elástica de la franquicia de Michael Jordan). Gregg Popovich sigue al frente de uno de los equipos más laureados de los últimos años (antes del duopolio Warriors-Cavaliers en las Finales de la NBA).
LeBron y Wade protagonizaron una preciosa escena en su último duelo. Foto: mejico.pitirre.info
Uno de los traspasos más llamativos del pasado periodo estival fue el intercambio entre Kawhi Leonard (destino Toronto Raptors) y DeMar DeRozan (ha recalado en los Spurs). Los canadienses también recibieron a Danny Green, mientras que los de Texas obtuvieron a cambio a Jakob Pöltl y a una primera ronda del draft de 2019. El californiano forma con Aldridge una dupla realmente atractiva, secundados por Patty Mills, Bryn Forbes, Rudy Gay, Marco Belinelli, Davis Bertans y PauGasol (el ’16’ tiene previsto volver a las canchas en Navidad).
New Orleans Pelicans es otro de los equipos llamados a hacer un curso prolífico en el Oeste, aunque actualmente su balance de victorias-derrotas es negativo (15-16). Anthony Davis, firme aspirante al MVP de la campaña regular, es su jugador franquicia. ‘La ceja’ está custodiado a las mil maravillas por Jrue Holiday, Julius Randle, Nikola Mirotić y E’Twaun Moore en el cinco titular, mientras que la segunda unidad del plantel preparado por Alvin Gentry está compuesta por Elfrid Payton, Jahlil Okafor, Wesley Johnson y Tim Frazier, entre otros.
Minnesota Timberwolves, a priori, debería encontrarse en las quinielas para ser uno de los ocho equipos de la Conferencia Oeste que disputen los playoffs al acabar la fase regular. Karl Anthony Towns es la estrella que encabeza el proyecto de Tom Thibodeau, acompañado por jugadores de enjundia como Andrew Wiggins, DerrickRose o Jeff Teague. Uno de los traspasos más relevantes de la presente temporada de la NBA (con el curso ya arrancado) ha sido el protagonizado por los Wolves y los Sixers. Los de Mineápolis se han desprendido de Jimmy Butler a cambio de Dario Saric, Robert Covington, Jerryd Bayless y una elección de segunda ronda del draft. Por su parte, la franquicia de Philadelphia ha formado un big three con Butler, Simmons y Embiid, además de recibir a Justin Patton en el intercambio.
Un plantel que realizó una excelsa campaña 2017-2018 fue Utah Jazz, así que se prevé que los hombres de Quin Snyder vuelvan a estar a la altura de las circunstancias para competir en la postemporada. Pese a ello, actualmente su rating es negativo (14 victorias por 17 derrotas), por lo que los Gobert, Donovan Mitchell, RickyRubio, Joe Ingles, Crowder y compañía deberán enchufarse cuanto antes para no descolgarse de los puestos de playoffs (la octava plaza la ostenta Memphis con un balance de 16-14). Los de Salt Lake City presentan en su segunda unidad a jugadores valiosos como Dante Exum, Derrick Favors, Kyle Korver o ThaboSefolosha.
Luka Dončić va a acaparar gran parte de los focos durante la campaña. Foto: sports.yahoo.com
Phoenix Suns es, por desgracia para la franquicia de Arizona, el equipo con peor balance de laConferencia Oeste (7-24 a estas alturas de la competición). Es el segundo conjunto con menos triunfos de la NBA, ya que tan solo los Hawks (6-23) se encuentran en una tesitura más comprometida. Asimismo, los pupilos de IgorKokoskov están empatados a victorias con Cavaliers (7-23) y Bulls (7-24). Su quinteto inicial está integrado por Devin Booker (uno de los jugadores con mayor proyección de futuro de la Liga), T.J. Warren, Mikal Bridges, Josh Jackson y el novatoDeandre Ayton (la gran apuesta de los Suns en la ‘pintura’). Sorprende, al menos en mi opinión, el pobre bagaje que acumula hasta la fecha Phoenix, ya que cuenta en su roster con jugadores del nivel de Jamal Crawford (mejor sexto hombre de la Liga en 2010, 2014 y 2016), Kelly Oubre Jr., Austin Rivers o Richaun Holmes.