Andy Murray, leyenda del tenis británico (I)

Andy Murray es el único tenista que ha conseguido ser número 1 del mundo durante el legado de Federer, Nadal y Djokovic. Esta frase bien podría resumir la carrera del jugador escocés y abrir el debate sobre si Murray está a la altura de los (probablemente) tres mejores tenistas de la historia.

A sus 31 años y después de varios meses más fuera que dentro de las pistas de tenis, el jugador británico ha decido poner fin a una de las más exitosas carreras tenísticas de los últimos tiempos. Pero, ¿cómo llegó Murray a ser el número uno del mundo y por qué ha sido de los pocos en hacer frente al trío Federer, Nadal y Djokovic?

EL RENACIMIENTO DEL TENIS BRITÁNICO

Andy Murray nació en Glasgow en 1987 y empezó a jugar a tenis a la temprana edad de tres años. A los cinco años comenzó a disputar sus primeros torneos oficiales y con ocho ya entrenaba con jugadores adultos del Central District Tennis League de Escocia.

Andy Murray en el torneo junior de Nottingham en 1999, fuente: BBC

Su hermano mayor Jamie también es tenista profesional, aunque su especialidad es el dobles, y su abuelo, Roy Erskine, fue futbolista profesional en los años 50. Por lo que el deporte de alta competición lo lleva en el ADN. Leo Smith, entrenador de Andy desde 1998 hasta 2004, describía a su pupilo como un jugador “increíblemente competitivo”.

Murray hacía una vida del todo normal hasta que un día un episodio alejado del mundo del tenis marcó su infancia. El 13 de marzo de 1996 Andy estaba en clase, en el “Dunblane Primary School”, cuando el sonido de los disparos y los gritos despavoridos de los niños provocaron el pánico. Se acababa de producir uno de los sucesos más trágicos de la historia de Reino Unido, en el que Thomas Hamilton, director de varios clubes deportivos de la zona, se suicidó después de haber asesinado a 17 personas.

Este hecho, del que Murray nunca ha querido hablar en público, ha condicionado la vida del tenista escocés y su carácter fuera y dentro de la pista. Desde muy joven se ha abierto camino entre los grandes por su juego y mentalidad. Un jugador que, además de caracterizarse por ser muy correoso, gran recuperador y por sus golpes de revés increíbles, ha sabido sufrir en grandes momentos de tensión, mantener la cabeza fría en puntos difíciles y superar adversidades deportivas como perder sus cuatro primeras finales de Grand Slam. Esa personalidad que mezcla garra y sangre fría se empezó a gestar desde muy joven.

Andy y su hermano Jamie Murray atendiendo a la prensa, fuente: Sky Sports

En 1999 llegó el primer torneo de prestigio. Con 12 años Murray levantó su primer Florida’s Orange Bowl, uno de las competiciones junior más importantes del circuito, y desde ese momento empezó a llamar la atención en el mundo del tenis.

Volvería a revalidar el título con 14 años, convirtiéndose en uno de los nueve únicos jugadores que han conseguido repetir victoria en este torneo en sus 70 años de historia. Solo jugadores de la talla de Jimmy Connors, Jennifer Capriati o Monica Seles han conseguido esta hazaña.

Poco después se dio una de las anécdotas más curiosas de la vida de Andy que muestra su capacidad competitiva y deportiva. El escocés también jugaba en el equipo de fútbol de su ciudad y con 15 años tuvo la oportunidad de realizar unas pruebas para la escuela del Glasgow Rangers. Sin embargo, rechazó la oferta y decidió a trasladarse a Barcelona a entrenar en la prestigiosa academia de tenis Sánchez-Casal, bajo la tutela de Pato Álvarez y a las órdenes en varias ocasiones de Emilio Sánchez Vicario. Fue en Barcelona donde empezó a forjarse el gran campeón que a la postre consiguió ganar dos Wimbledon, un US Open y dos oros olímpicos.

A Barcelona aterrizó un jugador típico de pista rápida: muy agresivo, ansioso por jugar pocos peloteos y muy impaciente. Sin embargo, a base de tierra batida, Murray entrenó en especial la defensa, el juego de pies y, sobre todo, su paciencia. El escocés llegó como un tenista de altas velocidades y se moldeó al más puro estilo de la escuela española.

Emilio Sánchez-Vicario comentaba que los inicios de Andy en Barcelona fueron bastante “duros” porque Murray no estaba acostumbrado entrenar muchas horas a la semana. “Algunas veces teníamos que ir a buscarlo a su habitación y traerle a entrenar”, aseguraba el ex capitán de Copa Davis español.

Murray con Emilio Sánchez-Vicario en Barcelona, fuente: Academia Sánchez-Casal

Otra de las míticas anécdotas de la adolescencia de Murray sucedió justo antes de trasladarse a Barcelona y algunos cuentan que fue el principal motivo por el que se fue a entrenar a España. Rafa Nadal y Andy Murray coincidieron en el campeonato europeo sub 16 celebrado en Andorra y en una conversación que tuvieron, el joven Rafa le contó que él en Mallorca entrenaba con gente como Carlos Moyá y alrededor de cuatro horas diarias. Murray podía entrenar cinco horas semanales, siempre y cuando el tiempo lo permitiese o encontrase pistas indoor disponibles, y con su hermano y jugadores locales.

Cuando Andy volvió a casa le dijo a su madre: “Rafa entrena a diario entre cuatro y cinco horas y apenas va al colegio. Yo, sin embargo, juego cuatro horas a la semana. No es suficiente”. Unas semanas más tarde se encontraba entrenando bajo el sol de Barcelona.

En julio de 2003 Murray empezó a alternar torneos Challenger y Futures, consiguiendo resultados más que interesantes para alguien de su edad: cuartos de final en el Challenger de Manchester (su primer torneo en el circuito), semifinales en el Future de Edimburgo y su primer titulo senior llegó en el Future de Glasgow. Una lesión de rodilla le mantuvo fuera de los terrenos de juego durante seis meses y en julio de 2004 volvió a las pistas para disputar la final del Challenger de Nottingham y ganar los futures de Xàtiva y Roma.

Algo más tarde ese mismo año, Murray alcanzó la cúspide del circuito junior y tras ganar el U.S. Open se alzó con el número 1 del ranking mundial. A finales de ese año fue nombrado “Deportista Joven del Año” (“Young Sports Personality of the Year”) por la BBC. A Andy ya se le había quedado pequeño el circuito junior y era el momento de dar un paso adelante en su carrera y convertirse en un hombre.

Murray se convirtió en el primer británico en conquistar el torneo junior del US Open, fuente: BBC

DE NIÑO A PROFESIONAL

Andy Murray se convirtió en profesional en el año 2005 y se estrenó con el número 407 del ranking ATP. A pesar de estar lesionado de la espalda los primeros tres meses del año, en Marzo se convirtió en el tenista británico más joven en disputar un partido de Copa Davis con 17 años. Ya en su primer año empezó a romper récords de precocidad y a ser señalado como El Elegido del tenis británico.

En abril de ese año Andy disputó su primer torneo profesional en el Open SEAT de Barcelona después de haber recibido la invitación del campeonato organizado en las pistas de su ex club. Andy perdió en tres sets contra Jan Hernych, pero a pesar de ello, aquel año consiguió victorias que llamaron la atención de muchos, finalizando la temporada un balance 14-10 a su favor en victorias y derrotas.

Durante ese año también se separó del que fuese su entrenador desde que aterrizó en España Pato Álvarez. Murray dijo en su momento uno de los motivos fue que Álvarez le exigía que fuese menos agresivo y que jugase más como los tenistas españoles. Sin embargo, Andy no estaba de acuerdo y prefirió prescindir de sus servicios. Mark Petchey le sustituyó durante casi un año y llevó a Murray a levantar su primer título ATP en 2006 y a alcanzar el top 30 con 19 años.

Murray y Federer en la entrega de títulos del Open de Tailandia de 2005, fuente: independent.co.uk

Cuando empezó la temporada de hierba, Murray comenzó a mostrar su dominio de las superficie rápida. Recibió invitaciones de Queen´s y Wimbledon, alcanzando la tercera ronda en ambos torneos.

Más tarde aquel año el escocés llegó a su primera final de un torneo ATP en el Open de Tailandia. Sin embargo, perdió ante Roger Federer en dos sets.

Ese año Murray no ganó ningún torneo ATP, pero a la temprana de edad de 19 años ya dejó entrever el tipo de jugador en el que se iba a convertir.

Previa semifinales Open de Australia

La primera semifinal de esta edición del Open de Australia la disputan Rafa Nadal y Stefanos Tsitsipas. El manacorí viene de pulverizar a todos sus rivales hasta la fecha. El campeón español ha mostrado un juego sólido y agresivo: sus golpes desde el fondo de pista son profundos y ajustados a las líneas, está desbordando a sus rivales abriéndoles ángulos imposibles con su revés y el cambio en la posición de su servicio parece que le funciona.

Rafa viene lanzado y sin ceder ni un solo set en todo el torneo. Sin embargo, es cierto que hasta ahora solo se ha enfrentado a rivales menores, a excepción de Tomas Berdych.

El dato: Rafa ha salvado 13 de 15 bolas de break en el torneo.

Tsitsipas, en cambio, ha tenido un cuadro más duro que el balear. Aunque en el mundo del tenis es de sobra conocido desde hace un par de años, para el público general es famoso por ser el verdugo de Federer hace unos días.

El griego ha destacado en este torneo por su energía en pista, una actitud ganadora y una fortaleza mental muy poco común para su edad. Además, es muy polivalente en la pista: potente derecha, revés clásico a una mano, servicio convincente, buena subida a la red…

El dato: pocos jugadores han conseguido ganar a Federer en un Grand Slam remontándole el primer set. Tsitsipas lo ha hecho con 20 años.

El juego desplegado por Tsitsipas consiguió desesperar a Federer y a Bautista. Sin embargo, sus golpes liftados puede que no sean suficientes contra el mejor del circuito en esa faceta, al tiempo que su revés a una mano puede ser su punto débil ante los cañonazos del balear. En cambio, Nadal deberá hacer frente a un jugador en un momento de confianza increíble y capaz de todo.

Porcentaje: Nadal 60 % – Tsitsipas 40 %

La segunda semifinal la disputan Novak Djokovic y Lucas Pouille. El serbio viene de hacer un torneo bastante discreto para lo que nos tiene acostumbrados. Aunque haya perdido dos sets y no haya mostrado su mejor nivel, también hay que decir que no ha sufrido en exceso.

Nole, al igual que Rafa, no se ha enfrentado a ningún rival Top en el torneo (Nishikori se retiró apenas una hora después de haber iniciado el partido) y su encuentro contra Medvedev, el rival de mayor ranking al que se ha enfrentado, ofreció un juego bastante errático y dubitativo: derechas fuera por más de dos metros, reveses cortados, segundo set perdido cuando servía con 5-3 a favor y algún que otro gesto de desesperación.

Dicho esto, Djokovic está en las semifinales de un Grand Slam haciendo lo mínimo, lo cual habla de su calidad.

El dato: Djokovic llega más descansado al partido al haber jugado 10 horas y 36 minutos, por 15 horas y siete minutos del francés.

Pouille, por su parte, es la gran sorpresa del torneo. Ya en 2016 derrotó a Nadal en los octavos de final del US Open desplegando un juego muy completo, superándole en muchas ocasiones desde el fondo de pista. Sin embargo, no soportó la presión de ser la nueva promesa del tenis francés y desde entonces no ha obtenido ningún resultado importante.

Ahora, con 24 años y de la mano de su entrenadora Amélie Mauresmo, parece que ha resucitado tenísticamente y se ha plantado en semis derrotando a rivales de nivel como Coric o Raonic.

El dato: nunca se ha enfrentado a Djokovic, arma de doble filo.

Djokovic es el número uno del ranking y el jugador más solido de la actualidad. Su mayor rival es él mismo. Un Djokovic jugando a su nivel es imparable. Sin embargo, si el serbio juega como contra Medvedev y, a su vez, Pouille es capaz de no cometer errores de fondo de pista y mover al balcánico con su derecha, podríamos estar ante un partido muy interesante.

Porcentaje: Djokovic 75 % – Pouille 25 %

El cuadro de los favoritos en el Open de Australia

Novak Djokovic tiene un cuadro de mucho nivel desde el principio. A pesar de que no se enfrentaría a Federer o Nadal hasta una hipotética final, le esperaría en segunda ronda Martin Klizan, un jugador experto en pista rápida que ya ha dado algún que otro susto al jugador serbio (Barcelona 2018; 6-2, 1-6, 6-3) o a Nadal (Pekín 2014, 6-7, 6-4, 6-3).

Después se enfrentaría a Shapovalov, una de las jóvenes promesas que ya demostró de lo que es capaz en las dos últimas temporadas (semifinales en Madrid 2018 y Montreal 2017 derrotando a Nadal), y en cuarta ronda y cuartos de final se podría enfrentar a David Goffin y Kei Nishikori respectivamente. Tanto el belga como el japonés son jugadores ya asentados en la élite mundial y con experiencia en el circuito.

Finalmente, en un hipotético cruce de semifinales se encontraría con Zverev.

R1: Krueger

R2: Klizan

R3: Shapovalov

R4: Goffin

1/4: Nishikori

1/2: Zverev

F: Nadal

Fuente: cuenta de Twitter del Abierto de Australia

Roger Federer comienza su camino enfrentándose a Istomin, un jugador que aunque ya ganó a Djokovic hace justo dos años en Australia, no debería suponerle muchos problemas, ya que el suizo nunca ha perdido con el ruso (6-0 en el cómputo global de sus enfrentamientos).

En tercera ronda podría llegar Gael Monfils, con el que tiene un balance favorable de 9-4, pero que si plantea un partido físico puede desgastar a Federer

Si el tenista helvético llega a la segunda semana del torneo se podría enfrentar a la gran promesa griega Stefanos Tsitsipas y a su rival en la final del año pasado Marin Cilic. Si Federer está a su nivel, no debería sufrir ningún contratiempo. En cambio, si el físico le empieza a pasar factura, el torneo se le puede hacer muy largo.

En semifinales se vería las caras con Nadal y en la final se enfrentaría a Djokovic. ¿Nos regalará esta edición del Open de Australia uno de los duelos más repetidos de la historia del tenis?

R1 Istomin

R2 Evans

R3 Monfils

R4 Tsitsipas

1/4 Cilic

1/2 Nadal

F Djokovic

Fuente: cuenta de Twitter del Abierto de Australia

Por su parte, el cuadro de Nadal parece mucho más asequible que el del resto de favoritos. En las primeras rondas se enfrentaría a los australianos Duckworth (238) y Ebden (47), dos jugadores casi desconocidos para el público general. En tercera ronda se vería las caras con la joya de la cantera australiana (de ascendencia española) Alex de Miñaur, al que ya derrotó en Wimbledon, pero que está creciendo a pasos agigantados.

Kyle Edmund podría ser su rival en cuarta ronda. El jugador inglés puede ser peligroso, pero a menos que Nadal no esté al 100% (cosa más que probable viendo el inicio de temporada) no debería tener muchas opciones ante el español. Si pasa ronda se podría enfrentar a Kevin Anderson, un rival duro en pista rápida, pero que nunca ha logrado vencer a Rafa.

Y como ya hemos comentado, al final del camino se encontraría a Federer (semifinales) y Djokovic (final).

R1 Duckworth

R2 Ebden

R3 De Miñaur

R4 Edmund

1/4 Anderson

1/2 Federer

F Djokovic

Fuente: cuenta de Twitter del Abierto de Australia

Zverev inicia su andadura contra el número 67 del mundo Aljaz Bedene y jugaría en segunda ronda contra el francés Chardy. El primer cruce serio se produciría en tercera ronda contra Gilles Simon.

Después el cuadro se complicaría seriamente, pues en cuarta ronda podría esperar Kyrgios, Raonic o Wawrinka. Y en unos hipotéticos cuartos de final le esperaría el austriaco Dominic Thiem, actual finalista en Roland Garros, o el joven Borna Coric, que ya ha sido capaz de ganar a Federer y Nadal en las pasadas temporadas.

Al final del camino se enfrentaría a Djokovic (semifinales) y Federer o Nadal (final).

R1 Bedene

R2 Chardy

R3 Simon

R4 Raonic/Chung/Wawrinka

1/4 Thiem/Coric

1/2 Djokovic

F Federer

Fuente: cuenta de Twitter del Abierto de Australia

Los favoritos del Open de Australia 2019

Novak Djokovic es sin duda el gran favorito para la siguiente edición del Abierto de Australia. El serbio se encuentra actualmente en la primera posición de la clasificación ATP y desde la mitad de la pasada temporada viene arrasando a sus rivales en casi todos los torneos. Novak está en racha y ha ganado los dos últimos Grand Slams del año anterior, ¿será este el tercero consecutivo?

El actual número uno del mundo ha ganado el torneo australiano un total de seis veces, siendo así el Grand Slam en el que más veces se ha proclamado campeón. Por ello, las pistas de Melbourne son las que mejor se adecúan a su estilo de juego. Además, los días de calor extremo obligarán a cerrar el techo de la Rod Laver Arena, haciendo la pista más rápida y favorable para el juego del balcánico.

Fuente: cuenta twitter de Novak Djokovic

A su favor: es su Grand Slam favorito (al menos, por títulos conseguidos), ahora mismo es el jugador más fiable a cinco sets y las condiciones de la pista.

En su contra: el principal rival de Djokovic es él mismo. La temporada pasada se llegó a plantear la retirada debido a su decadencia tenística y su bajo estado anímico. Solo él puede poner en peligro su hegemonía. Aparte de eso, perdió hace solo unos días contra Bautista en las semifinales de Doha, puede que debido a un mal día o a la falta de ritmo a causa de estar al inicio de la temporada.

Roger Federer es el segundo favorito según las casas de apuesta y a pesar de la edad, algunos lo consideran el principal candidato para adjudicarse el primer Grand Slam del año. No vamos a decir nada nuevo del suizo que no sepamos ya. Simplemente, recordar que es el actual campeón, que los pocos años que le quedan de tenis los está enfocando en aumentar su palmarés de grandes y que no muchos serían capaz de pararle cuando la pista sea indoor.

Esta temporada Federer solo ha jugado la copa Hopman, un torneo no oficial y disputado entre naciones. El helvético se impuso a Zverev en la final, dejando claro que su ambición sigue intacta, a pesar de que el tramo final de la temporada pasada no fuese el mejor de su carrera.

A su favor: es Roger Federer, probablemente el mejor jugador de tenis de todos los tiempos y aún tiene mucho tenis que ofrecer en una pista propicia para su juego.

En su contra: los años pasan por todos y los partidos maratonianos en condiciones de calor extremo le pueden pasar factura.

Alexander Zverev es el futuro y presente del tenis mundial. El alemán terminó la temporada pasada como un tiro derrotando a Novak Djokovic en la final del Torneo de Maestros de Londres y a Roger Federer en las semifinales. Zverev ya ha demostrado que tiene juego de sobra para vencer a cualquier jugador que se ponga por delante y, además, ya ha ganado varias finales de Master 1000 a grandes del tenis. Sin embargo, todavía no ha conseguido pasar de cuartos de final en un Grand Slam.

A su favor: su estado de forma. Pese a la derrota en el torneo de exhibición de la Copa Hopman, fue el mejor en el último tramo de la temporada pasada y ya sabe lo que es ganar a los Federer, Nadal, Djokovic y compañía.

En su contra: ya sea por su mentalidad, físico u otra razón diferente; Zverev no ha logrado buenos resultados en ninguno de los cuatro grandes. Veremos si es capaz de reivindicarse en Australia.

Rafa Nadal tiene que incluirse en todas las quinielas aunque estuviese cojo y tuviese los brazos escayolados. Rafa perdió un partido de exhibición en Abu Dhabi contra Anderson, se retiró del tercer y cuarto puesto del mismo torneo, no se presentó a Brisbane por precaución y perdió con Kyrgios en otra exhibición. Sin embargo, no sería la primera vez que el manacorí resurge de sus cenizas para vencer un grande.

Fuente: http://www.abc.net.au, autor: Dita Alangkara

A su favor: su gen ganador y su mentalidad, capaz de levantar partidos simplemente con su presencia en la pista.

En su contra: sin duda su estado de forma. Su última victoria se produjo en cuartos de final del US Open contra Dominic Thiem, a partir de ahí comenzó su calvario con las lesiones que dura hasta hoy.

Kevin Anderson no pasará a la historia del tenis por su juego, sus resultados o sus títulos; sin embargo, es el actual número seis del ranking ATP y en los últimos años ha alcanzado las rondas finales de los Grand Slams. Su imponente saque y sus contundentes golpes desde fondo de pistale hacen ser uno de los jugadores más incómodos en superficies rápidas. Además, el sudafricano puede presumir de su estado de forma, ya que se ha impuesto en el Maharashtra Open (India), uno de los torneos previos al Open de Australia.

A su favor: su buen estado de forma y sus últimos resultados en Grand Slams de pista rápida (final en el US Open 2017 y final en Wimbledon 2018).

En su contra: no ha sido capaz de ganar un torneo grande todavía.

Marin Cilic es otro de los tenistas que hay que tener siempre en cuenta. Al croata también le viene muy bien las condiciones de las pistas de Melbourne Park y el año pasado ya llegó a la final,obligando a Federer a emplearse a fondo en un duelo a cinco sets.

Fuente: news.kuwaittimes.net

A su favor: jugador con experiencia en Grand Slams, ya ha conseguido un US Open y suele llegar siempre a las rondas finales.

En su contra: su estado de forma es una incógnita y puede acusar la falta de ritmo en partidos largos.

Atención especial a…

  • Nishikori: actual vencedor de Brisbane y un hueso siempre duro de roer para los grandes.
  • Bautista: derrotó a Djokovic en Doha y se hizo con el título. Buen estado de forma el que atraviesa el castellonense.
  • Tsitsipas: es la gran promesa del tenis mundial y ya se empezó a vislumbrar de lo que puede ser capaz en la gira americana de la temporada pasada.
  • Kyrgios: tenis tiene de sobra y el hecho de jugar en su país natal le da un plus extra de motivación. Si consigue ordenar su cabeza, puede dar la sorpresa.
  • Dimitrov: otra de las joyas del tenis que ha ganado algún que otro torneo importante, pero todavía no ha logrado consagrarse entre los grandes como para considerarle máximo favorito. A pesar de ello, mejor no perderlo de vista.

Bonus track: desgraciadamente Juan Martín Del Potro estará fuera de las pistas por un tiempo, por ello no ha sido incluido en esta lista. Esperemos que su vuelta no se demore.