LeBron James sigue pulverizando récords. Registros que, por desgracia, no le van a permitir llevar a sus Lakers a la postemporada, al menos en la presente temporada. El ‘Rey’ ha vuelto a demostrar que sigue siendo el jugador más completo de la NBA, al menos bajo mi humilde punto de vista. No hay otro jugador, por no emplear la manida expresión ‘fuerza de la naturaleza’, que domine tantas facetas de este deporte en ambos lados de la cancha.
La transición defensa-ataque de ‘King’ James es sencillamente sublime. Si bien es cierto que esta campaña se ha despreocupado sobremanera en lo que hace alusión a su versión más defensiva, cosa por otra parte comprensible por la carga de minutos que lleva a sus espaldas, es innegable que estamos ante uno de los mejores de todos los tiempos.
Actualmente, pienso que Giannis Antetokoumpo y Kawhi Leonard son los únicos que se pueden equiparar al ’23’ de los Lakers. El griego es un auténtico animal, un Monstar que no para de sorprender a propios y extraños con un repertorio de juego que parece prácticamente inagotable. En cuanto al ex de San Antonio Spurs, que milita en los Toronto Raptors, sí, esos Raptors de Marc y Serge, entre otros, conviene recalcar que nos ha sorprendido gratamente a los más fieles seguidores del basket (no confundir con el baloncesto) con motivo del cambio de actitud que ha pegado tras su llegada a Canadá.
Otro profesional como la copa de un pino que podría unirse a esta terna es Kevin Durant, si bien es cierto que el ’35’ de los Warriors se caracteriza por desplegar un estilo mucho más ofensivo, siendo un auténtico anotador compulsivo (estilo James Harden, Paul George o, puestos a destacar estrellas dentro del firmamento, Stephen Curry o Kyrie Irving).
Siguiendo con el bueno de LeBron, hay que resaltar que ha superado a Michael Jordan en la tabla de máximos anotadores históricos (James ya es el cuarto en este selecto club) de la que se cataloga como la mejor Liga de baloncesto del mundo. Aun así, también es interesante reseñar que las acciones de estos alienígenas del balón (enganchando una vez más con esa maravillosa película llamada ‘Space Jam’) muchas veces son de otro planeta.
32.292 puntos acumuló el seis veces campeón de la NBA con los Chicago Bulls, siendo el jugador franquicia de la entidad que reside en la ‘Ciudad del Viento’. Por su parte, el de Akron, a sus 34 años de edad, ha superado a Michael por un punto (32.293), además de coger su testigo en la saga fílmica citada anteriormente. Sí, ya se ha confirmado que el ’23’ (dorsal escogido claramente en honor a su ídolo) va a ser el protagonista de la segunda entrega con los Looney Tunes.
Veremos próximamente a ‘King’ James al lado de Bugs y Lola Bunny, Piolín, Silvestre, el Pato Donald, el Diablo de Tasmania (mi personaje favorito de estos entrañables dibujos animados) o Puerco Porky, entre otros, en la gran pantalla. Unos «jugadores» (lo entrecomillo a propósito) que, seguramente, vayan a aportar a LeBron más alegrías que muchos de sus compañeros en Los Ángeles a lo largo del curso baloncestístico 2018-2019.
La primera toma de contacto del ‘Rey’ con la ciudad californiana, una de las más emblemáticas de Estados Unidos, no ha sido precisamente idílica. Pese a ello, ya ha demostrado en múltiples ocasiones que es capaz de sobreponerse a cualquier adversidad con tal de lograr su objetivo. Y dicho propósito no es otro que devolver a la franquicia angelina al lugar que se merece, al Olimpo de los dioses de la NBA.
Olimpo en el que Kareem Abdul-Jabbar (38.387 puntos), Karl Malone (36.928 puntos) y Kobe Bryant (33.643 puntos) copan el podio de anotadores históricos de la Liga. Curiosamente, tres cracks que, en algún determinado momento de su prolifica trayectoria deportiva, vistieron la elástica oro y púrpura de la franquicia dirigida a nivel deportivo por ‘Magic’ Johnson. Aun así, este último demostró más quilates a la hora de repartir juego que cuando le toca planificar la gestión de la plantilla ‘Laker’. ¿Podrá LeBron revertir la situación y guiar a los suyos por el sendero correcto? La respuesta, querido público, la sabremos en poco más de un mes.